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Aquí estoy aun sin creer todo lo sucedido, eso que me lo advirtieron desde que llegaste a este mundo, desde ese momento ya esperaba el fatal desenlace, todo por esa discapacidad severa que te atacó a los pocos días de nacer, no lo negaré, lloré y lloré al oír el diagnóstico, es que los médicos no son nada positivos al anunciar la discapacidad de un hijo o un ser querido, la sociedad, no lo pone más fácil.

Desde que llego la discapacidad, desde que me anunciaron que en un máximo de dos años, cruzarías el arcoíris, no he hecho otra cosa que demostrar al mundo entero, sobre todo a esos médicos, que tan equivocados estaban, pero siempre te queda esa pequeña duda ¿Y si tienen razón? Por ello una parte de mí, se preparaba para el fatal desenlace.

Los días, semanas, meses, años pasaban, me dediqué a incluirte en esta sociedad, a pelear para que tu mi amor, que no podías defenderte con voz tuvieras tu lugar, ignoraba el tiempo que estarías en la tierra, pero quería que fuera digno de un ser humano. No podías hablar, pero tu mente era avanzada, espectacular, no lo podías demostrar, pero tu coeficiente intelectual, era superior a la media, tu discapacidad solo era física, tu gran capacidad era superior, pero nadie se fijaba en ella, nadie creía en ella, yo estaba ahí para demostrar tu realidad.

Los años pasaron, los médicos me mostraron que se equivocaron. Llegaste a una edad de iniciar la educación que todo niño debe tener, no fue fácil incluirte, pero luché, luché, para conseguirlo, te preparé un comunicador, para que ya tuvieras tu propia voz, una silla de ruedas con motor, para que fueras donde quieras, cuando quieras, sin depender de los demás, recuerdo lo feliz que te pusiste. Voz y libertad en un mismo conjunto, la lastima es que tus compañeros, no lo veían de la misma manera, lo que hubiese dado, por ponerles el cortometraje de “cuerdas” esos niños vieran tu realidad, como tu madre sufría como tú, al ver como volvías a casa llorando porque te habían discriminado. Sabes bien que no me quede quieta, y fui a tu clase a dar una charla, sobre la realidad de tu condición, creo que fue para bien, ya tus compañeros te miraban con otros ojos, te incluían en sus juegos y salidas.

Siempre fuiste un buen estudiante, tenías voluntad y te esforzabas, tus buenos resultados obtenías, incluso tuviste tu baile de graduación de la secundaria, con una chica, que en el fondo le gustabas, quiso acompañarte en este día, juraría que fue de los días más felices de tu vida, gravé todo en video, la veías día sí y día también se te iluminaba la cara de felicidad, lástima que ya después, tuviste una fuerte recaída, tu final se acercaba, pero tu sonrisa no borrabas. Nunca había conocido a nadie tan fuerte y valiente como tú.

La muerte te ha llegado demasiado pronto, aunque la esperé durante mucho tiempo, me llegue a convencer, que los médicos estaban totalmente equivocados que tú nos enterrarías a todos. Hoy mi corazón está hecho añicos, he aprendido tanto a tu lado, tú me dabas fuerzas para luchar y seguir ¿Cómo seguir?. Si tenías una gran discapacidad, pero capacidad era mucho más superior. Eras una persona que valías oro, sé que soy tu madre, pero todos quien te conocieron de verdad, piensan igual, es que tú mi ángel de la guarda, distes una lección de vida a todos, todos mantendrán tu recuerdo bien vivo.

Te amo mi angelito, sé que desde allá arriba me seguirás guiando y cuidando, de tanto me llega la hora de reunirme contigo… Te amo….

Escrito para Revista Discover

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Escritora y fan de las redes sociales gusta de escribir y buscar artículos que vale la pena conocer y compartir. Su gran discapacidad no ha sido impedimento para explorar las facetas de la vida.