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Diario personal: Día de la independecia, en México

16 de septiembre, Independencia de México. “El 16 de septiembre de 1810 fue el día en el que se consumó la independencia de México, la cual puso final al dominio Español. ... El “Grito de Dolores” según la tradición mexicana es un llamado que el cura Miguel Hidalgo y Costilla dio la noche del 15 de septiembre”

Ya 207 años, de ese hecho, yo tuve la oportunidad de vivirlo no este año, sino el año pasado, el 15 de septiembre del 2016 que estaba en México por unos meses.

Era 15 de septiembre, ese mañana amanecimos resacosos, ya que la noche anterior, habíamos salidos, nos acostemos, bien entrada la madrugada, con alguna copa de más. Esa tarde habíamos quedado con el hermano de mi esposo, Daniel, que tenía que hacer un discurso para su trabajo, decidimos acompañarle. Nos subimos a un Uber, e iniciemos el recorrido.

Hacía un calor insoportable, había muchísima cola en la carretera, a causa de que era quincena, algunos se iban de vacaciones, en cambió volvían para la gran celebración de esa noche. Dos segundos avanzábamos, minutos estábamos parados. El hermano de mi esposo tenía que estar a tal hora, en tal lugar. Si la carretera hubiese estado fluida, hubiésemos logrado llegar, a tiempo para que Daniel, diera su discurso, que ya iba vestido para ello, pero en ese aspecto, la carretera, no estaba a nuestro favor, en medio trayecto el Uber, se aparcó, nos bajemos, para subirnos al metro, convencidos que se aceleraría el proceso, pero oh que equivocados estábamos, ya que esta igual o más lento. Teníamos claro que ya no íbamos a llegar. Lo intentemos, intentemos que Daniel, llegara a su destino, pero fue imposible la lentitud del tráfico, no lo hizo posible. Pero no regresemos a casa. Era 15 de septiembre, en esa noche se celebraría el aniversario de la independencia de México, no podía perderme, este día tan importante para México, sí, sí, el día más importante, incluso más que el 5 de mayo “La batalla de Puebla fue un combate librado el 5 de mayo de 1862 en las cercanías de la ciudad de Puebla, entre los ejércitos de la República Mexicana, bajo el mando de Ignacio Zaragoza, y del Segundo Imperio Francés, dirigido por Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez, durante la Segunda Intervención Francesa en México, cuyo resultado fue una victoria importante para los mexicanos ya que con unas fuerzas consideradas como inferiores lograron vencer a uno de los ejércitos más experimentados y respetados de su época. Pese a su éxito, la batalla no impidió la invasión del país, aunque sí que sería la primera batalla de una guerra que finalmente México ganaría. Los franceses regresarían al siguiente año, con lo que se libró una segunda batalla en Puebla en la que se enfrentaron 35 000 franceses contra 29 000 mexicanos (defensa que duró 62 días) y lograrían avanzar hasta la Ciudad de México, lo que permitió establecer el Segundo Imperio Mexicano. Finalmente, ante la incapacidad de consolidar un imperio, y después de perder 11 000 hombres debido a la actividad guerrillera que nunca dejó de subsistir,2 los franceses se retiraron incondicionalmente del país en el año 1867”

Nos bajemos en pleno centro de la ciudad de México, todo lleno de souvenirs para celebrar, el día tan connotativo, me compre un gorrito, con forma de los que tenían los bufones anteriormente, en el que ponían con colores de la bandera Méxicana “Viva México” no me puse ese mensaje por decir, realmente amo ese país, sí, “no nací allí, no lo llevo en la sangre, pero sí en el corazón” con ese mensaje en la frente, fuimos a pasear, todo estaba lleno de policías uniformados, preparados, por si los terroristas, decidían atacar en ese día.

Aún era temprano, nos detuvimos a comer, en un restaurante japonés, a causa de la fiesta de la noche anterior, o hablando claro, la resaca, yo apetito no tenía, pero si me moría de sed, pero al traernos, unos rollitos de primavera, se me abrió el gusanillo.

Llegado el momento, por medidas de seguridad, tuvimos que pasar un control, algo lógico en un día tan importante, que cualquiera puede hacer provocar una tragedia. Hicimos fila, para poder estar presentes en el gran acontecimiento. En la larga espera notemos, como unas gotas muy finas, caían del cielo, sí, estaba empezando a llover, pero eso no nos detuvo, pacientemente, íbamos avanzando, asta llegar a nuestro objetivo. Había tantísima gente en el zocalo, esperando escuchar el grito esperado. Aunque desde mi perspectiva sentada en una silla de ruedas, todos parecían gigantes que me rodeaban.

Aún faltaba dos horas para el momento que todos esperábamos, se nos había abierto el apetito. Sí ya estábamos dentro, pero creíamos que podíamos salir a comer algo, después volver a entrar, que nos daría tiempo. Volvíamos a estar fuera, con velocidad entremos en un bar, para comer unos tacos, pero al volver, la larga cola que nos esperaba, no hizo posible que estuviéramos dentro, para el grito de independencia, pero, desde la gran fila, fuimos testigos, de las canciones, los fuegos artificiales, ya por youtube, vi el famoso “grito”

Ese día inició, el transcurso se dirigió algo extraño, poco esperado, para una víspera así, pero en mi opinión, con todo salió bastante bien, pude vivir, un 15 de septiembre, un día de la independencia, en la ciudad de México.

Escrito para Revista Discover

Escritora y fan de las redes sociales gusta de escribir y buscar artículos que vale la pena conocer y compartir. Su gran discapacidad no ha sido impedimento para explorar las facetas de la vida.