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Diario personal: El bosque de Chapultepec

“El bosque de Chapultepec (popularmente conocido como Chapultepec) es un parque urbano localizado en la delegación Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México (México). Es uno de los mayores en su tipo en el hemisferio occidental, con una superficie de 678 ha.12 Está dividido en tres secciones y alberga algunos de los sitios turísticos más importantes de México, como el Museo Nacional de Antropología. Cuenta con tres lagos artificiales, espacios deportivos y numerosas fuentes. Por todo esto, constituye uno de los lugares más visitados por los capitalinos y por los turistas que llegan a la ciudad de México” (Fuente Wikipedia)

Conocí El parque de Chapultepec en el 2010, en mi primer viaje a México, el último día, antes de coger el avión, para regresar a españa

El año pasado, en mi último viaje a México, en el 2016, volví a visitar este grandioso parque, otra zona desconocida en aquel 2010. La diferencia de ese año al año pasado, que teníamos a Yera nuestra perrita, había algunas partes de ese parque que no aceptaban mascotas, así que tuvimos que recorrer el trayecto que nuestra perrita pudiera sin problema.

La noche anterior, reservemos un Uber adaptado, para regresar al parque de Chapultepec, con mi silla motora.

Eran las once de la mañana cuando llegaba un Uber a recogernos, para llevarnos desde Tlplan hasta el parque de Chapultepec. Hacía un día donde el sol, calentaba con fuerza, ni una nube asomaba. El viaje duró unos 40 minutos, pero después ya, allá estábamos en el famoso parque de Chapultepec. Lo más importante era la primera salida, que teníamos la familia Muñiz Ruiz después de meses, con un océano que nos mantenía separados.

A diferencia del 2010, no visitemos el castillo ni el museo, llevábamos a Yera con nosotros, teníamos varias zonas restringidas. Caminábamos sin rumbo, esquivando el sol, buscando sombra, ya que este quemaba con fuerza. Teníamos frente a nosotros, un grandísimo lago, con patos, y peces nadando. Mas familias con sus caninos, claro que nuestra pequeña guerrera exacto, Yera, se peleaba con todos, nosotros intentábamos esquivarlos. Ya pasaba del mediodía, el gran apetito ya se apoderaba de nosotros, fuimos en busca de algún lugar, para comer, lo encontremos, personalmente me sirvieron unos burritos de ternera y chorizo.

Al acabar de comer, nos fuimos a una esplanada de césped, donde nos recostemos a descansar un poco, pero no duró mucho la tranquilidad, ya que el cielo se nublo con rapidez, el agua inició a caer. A correr, de nuevo bajo el techo donde comimos, y nos tomemos un café.

La lluvia no duró mucho más, aunque el sol, ya no volvió a salir, el resto de la salida, nos acompañaron unas nubes grises y nosotros seguimos paseando por el lugar donde encontremos otro lago con patos, les dimos de comer.

Ya después de aquello, ya poco nos quedaba quehacer, ya pasaban de las seis de la tarde, El Uber ya nos esperaba, fue una salida tranquila, pero bonita, fue bonito volver al bosque de Chapultepec.

Escrito para Revista Discover

Escritora y fan de las redes sociales gusta de escribir y buscar artículos que vale la pena conocer y compartir. Su gran discapacidad no ha sido impedimento para explorar las facetas de la vida.