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Historia de la ciencia: la Antigüedad

Resumen de la historia de la ciencia en la Antigüedad

Imagen de portada: "Escuela de Atenas" por Rafael Sanzio (ISBN 3936122202. Distributed by DIRECTMEDIA Publishing GmbH).

Si se puede definir la ciencia como el conocimiento positivo y sistemático, y la historia de la ciencia será la descripción y explicación del desarrollo del propio conocimiento. Como ejemplo consideremos todo lo que hasta hoy sabemos de astronomía. Nos podemos preguntar: ¿Cómo llegó a nosotros ese conocimiento? La respuesta es una historia muy larga que va desde los mismos albores de la humanidad, que es cuando los humanos voltearon al cielo y observaron el sol, la luna y demás astros, así que nuestro conocimiento se ha alcanzado después de una infinidad de pasos, algunos firmes y otros en falso.

Debemos de tomar en cuenta que la adquisición y sistematización del conocimiento positivo es la única actividad humana que es en verdad acumulable y progresiva y comprenderemos en seguida la importancia de este estudio. Quien desee explicar el progreso de la humanidad tendrá que centrarse en el quehacer de la historia de la ciencia, con ese estudio amplio que hace se convierta en piedra angular de todas las investigaciones históricas.

Con esta definición, entenderemos más fácilmente la forma en que fue desarrollándose gradualmente la experiencia científica de la humanidad hasta alcanzar la profundidad y complejidad actual.

Como toda historia, la de la ciencia debe iniciar explicando cómo fueron sus albores. Esto forma parte de la antropología y la prehistoria. ¿Cómo construyeron e inventaron sus primeras herramientas e instrumentos los humanos primitivos? ¿Cómo domesticaron a los animales y aprendieron las tecnologías de la agricultura? ¿Cómo alcanzaron las bases de la aritmética, geometría y astronomía? ¿Cómo hallaron los alimentos más adecuados para la salud y las medicinas para curase? Y u na infinidad de preguntas que nos hacemos para saber cómo fue creciendo el conocimiento humano.

Toda esta serie de preguntas es preciso responder para así poder entender hasta donde llegaron los conocimientos de los humanos antes de que llegara la escritura y se iniciara la historia escrita. Las primeras culturas testificaron en documentos escritos su desarrollo, Egipto, Mesopotamia, India, China, los cuales no se podrían entender sin la colaboración de orientalistas que fueron capaces de descifrar y de interpretar esos documentos.

Los historiadores de la ciencia tienen que sacar de los estudios que hicieron los orientalistas, todos los datos que intervengan a las investigaciones y dar una explicación a todo.

De modo que tras muchas vicisitudes y de la conmoción violenta que causó el descubrimiento de las armas de metal (cobre, bronce, hierro), hasta que una nación privilegiada, Grecia, trató por fin de explicar el universo, el pensamiento y la existencia del humano de una manera más profunda y razonada. A ellos les debemos los elementos básicos de las matemáticas, la astronomía, la mecánica, física, geografía, medicina. Sin embargo, pocas de sus obras se han conservado y lo que sabemos de ellos se ha deducido de los pocos fragmentos originales o más bien de pasajes citados por otros autores.

La edad de oro de la ciencia griega, coincidió con la edad de oro de la literatura y arte griegos, donde su centro principal fue Atenas y el idioma oficial era el griego; la época, fueron los siglos V y IV a.C.

Aristóteles y Alejandro Magno

La ciencia romana no fue más que un reflejo de la ciencia griega; sin embargo, sí aparecieron unos cuantos libros científicos escritos e latín (Lucrecio, Cicerón, Celso, Plinio y Frontino) e el siglo I de nuestra era. Aún con todo hasta el siglo VII la gran totalidad de los científicos famosos fueron griegos y entre ellos los más grandes pertenecen al siglo II: el astrónomo y geógrafo Tolomeo y el medico Galeno que fueron dos gigantes que dominaron la época áurea del Imperio Romano con obras escritas e griego. Después aparecieron otros matemáticos y astrónomos que llegaron hasta el siglo VII, y hasta aquí hemos llegado a la época de la conquista musulmana en una gran parte del mundo mediterráneo.

Es muy difícil describir en tan pocas palabras las vicisitudes de la historia de la ciencia en la Edad Media, desde el siglo IX hasta el XII se tradujo al árabe todo el saber de los griegos y en árabe se escribieron los mejores libros científicos escritos hasta entonces.

Pasado el siglo XI todo el acervo se fue traduciendo paulatinamente y nuevamente al latín, y en menor medida pero importante al hebreo. El más grande de los médicos de la alta Edad Media fue Ibn-Sina (Avicena), y el más original científico fue su contemporáneo Albiruni. La cultura árabe fue internacional ya que se extendió desde el extremo occidente (España y Marruecos) hasta la India; fue también interracial e interreligiosa ya que abarcó no solamente a los musulmanes, sino también a los judíos y cristianos. Y sus caracteres comunes eran el idioma árabe y la cultura islámica.

A continuación, el pensamiento de la baja Edad Media estuvo presidido por tres gigantes el musulmanes ibn-Rshd (Averroes), el judío Maimónides (ambos del siglo XII) y Santo Tomás de Aquino (siglo XIII). Los sucesos más importantes del siglo XV fueron: la invención de la imprenta y los descubrimientos geográficos, iniciados por Enrique el Navegante, que alcanzaron su culminación al finales de ese siglo con Colón y otros navegantes, estos descubrimientos continuaron durante el siglo XVI o que aumentó inmensamente la experiencia humana en todas direcciones.

El descubrimiento de la imprenta no solo significó una difusión mucho mayor de las ideas en comparación con los tiempos anteriores, sino también la producción de textos uniformes, y poco después de también ilustraciones mejores. Por primera vez se pudieron consignar para siempre los conocimientos tan pronto como se alcanzaban, uniformándolos y transmitiéndolos a todos los rincones del mundo. Hasta entonces Oriente y Occidente habían trabajado juntos, pero el Oriente musulmán que se metía cada vez más en el obscurantismo religioso rechazó la imprenta y dejo de cooperar con el mundo occidental.

Se puede concluir que la invención de la imprenta fue tan trascendental que bien podemos ver en ella los comienzos de un nuevo período llamado Renacimiento. La difusión de documentos, libros, y folletos permitió en su momento la circulación de información a velocidad cada vez mayor. No es de extrañar que tiempo después, durante la revolución industrial y el siglo XX, la masificación de ejemplares impresos de tan variados tipos, por ejemplo, enciclopedias, tratados científicos, partituras, novelas, panfletos políticos, folletos informativos, incluso catálogos de tiendas de muebles, etcétera fueran el cimiento de una sociedad de la información. De forma lógica el conocimiento científico fue preservándose estando al alcance de más personas, permitiendo el desarrollo científico de la humanidad.

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Sobre el autor: Estudió en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Premiado del CONACYT a la innovación científica juvenil. Militar retirado de la Armada de México. Actualmente se dedica al estudio de las aplicaciones tecnológicas y las innovaciones en la vida diaria y la historia de la humanidad.