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Buda dijo y dejó escrito en algún momento de su vida: “Somos lo que pensamos y como pensamos vivimos”.

¿Realmente, somos lo que pensamos? Y por lo tanto, ¿Nos convertimos y transformamos en aquello que pensamos? En la naturaleza existen las leyes físicas de La Atracción y que dicen: Que todo lo que hay en el Universo se rige bajo una constante vibración que no es tangible pero ahí está, la Tierra como un planeta integrado al Universo es una constante vibración.

Y por lo tanto todo es pura energía, y las emociones que tenemos y lo que pensamos son vibraciones, muy parecidas a las ondas electromagnéticas (como las de radio), que todos sabemos que ahí están, aunque no las podamos ver.

Así que esta ley de La Atracción nos dice, que de lo bueno y lo malo, lo que pensamos ya sea tarde o temprano recibiremos con creces la respectiva paga. Y esto no se refiere únicamente a los pensamientos y actitudes, ya que todos los pensamientos que están encausados en los deseos más profundos, nos serán devueltos justa y exactamente de acuerdo a la actitud, en éxito y dinero, de pareja, en lo familiar y en lo profesional.

He aquí un ejemplo de la influencia de la actitud; El científico japonés, Maseru Emoto, demostró con un experimento a base de agua, como nuestros pensamientos y actitudes afectan la realidad: Llenó dos vasos con agua, los fotografió y después maldijo con vehemencia a uno de esos vasos y al otro lo bendijo con la misma vehemencia, acto seguido los congeló esperando un tiempo prudente, el resultado de este experimento fue impresionante, hubo un cambio molecular diferente en cada uno de ellos. Las moléculas del agua del vaso al que maldijo, fueron similares a las células cancerosas, en cambio las moléculas del agua bendecida fueron brillantes como las del cristal más diáfano.

¿Esto es una casualidad? ¡No!, Si esto es lo que puede hacer el pensamiento con el agua ¿Qué no podría hacer con nosotros? Es justamente como esta ley rige nuestro entorno que va a nuestra economía, la vida amorosa, la salud, etc. abarcando todas nuestras condiciones en general. Esta ley gobernada por una fuerza universal, tal como la gravedad, el magnetismo y la electricidad. Es una fuerza de atracción, invisible, pero sus efectos los sentimos a diario y todos somos afectados de igual manera debido a que somos seres electromagnéticos, así como todo lo que existe en el Universo, ya que todo es de la misma materia, por lo que nadie ni nada está exento de experimentar su magnetismo.

La Ley de la Atracción es:

 

  • Adición. la suma de lo que pensamos más lo que sentimos y es lo que atrae a nosotros y crea las experiencias ya que nada sucede por azar, todo sucede por magnetismo y atracción; por desgracia en la mayoría esta atracción es inconsciente.
  • Atracción. lo semejante atrae lo semejante. Las vibraciones, tanto positivas como negativas generan los estados tal cuales. Cuanto más se tenga en un pensamiento, más grande será la intensidad de la vibración y más intensamente y rápidamente atraerá a nuestra vida situaciones, personas y todo aquello que sea afín a dicho pensamiento.
  • Emisión. Todo el tiempo estamos emitiendo vibraciones al mundo externo aunque no sean percibidas por el ojo humano; aquí tenemos vibraciones de altas frecuencia y de baja frecuencia; por ejemplo s observamos una flor o un paisaje hermoso emitimos vibraciones de alta frecuencia, pero si por el contrario si nos concentramos en un asunto molesto que nos hace sentir mal, emitimos unas vibraciones de baja frecuencia.
  • Sencilla. Somos lo que somos y tenemos lo que tenemos, o sea, es sencillo; si somos buenos atraeremos bondad, y sí somos malos, atraeremos maldad de lo que se deduce que si pensamos positivamente provocaremos lo positivo y por el contrario si pensamos negativo tendremos lo merecido. De hecho, si pensamos y sentimos en dinero, lo obtendremos y si nos enfocamos en las deudas, estas se duplicarán. Así de sencillo.

 

Por esta razón, el ser humano tarde o temprano debe entender que somos los labradores de nuestro propio destino, responsables de cada una de nuestras vidas. Y descubriremos el interior de las leyes del pensamiento y se comprenderá con mayor exactitud que la ley de la atracción interviene en la construcción del carácter, el destino y las circunstancias que nos rodean. Es un hecho que el pensamiento es capaz de crear circunstancias positivas y negativas en nuestro entorno y es sabido que cualquiera que ha practicado esto crea el control de sí mismo y el entorno.

Por eso practiquémoslo con quienes se crucen en nuestro camino, invita al que hable siempre de enfermedad o depresión y demás temas negativos a que ya no lo hagan ya que terminaran en eternas enfermedades depresiones deudas etc. y mejor invitemos a que se hable de cosas positivas que constantemente se hable de prosperidad, abundancia para que en esta casa haya éxito, trabajo y mucha suerte en todo.

Es bueno, ¿No lo crees?

Sobre el autor: Estudió en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Premiado del CONACYT a la innovación científica juvenil. Militar retirado de la Armada de México. Actualmente se dedica al estudio de las aplicaciones tecnológicas y las innovaciones en la vida diaria y la historia de la humanidad.