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Relato: Soy Yera la perrita viajera

Nací en España en Valencia, pero desde que tengo memoria, viví entre jaulas. Siempre deseé el amor de unos papis que me amarán, tanto como yo los amaría yo, pero no había suerte, en una ocasión parecía, pero se echaron para atrás, otra vez volví a las jaulas.

Dos días más tarde, sin saber porque me cambiaron de jaula, me metieron en una furgoneta, estuve horas en ella, yo no entendía nada, estaba muy triste. Horas después me sacaron de la furgoneta, de la jaula, una chica en silla de ruedas me acogió en sus brazos, tenía un olor muy bonito, me daba tremenda confianza, como el chico que estaba con ella, ¿Sería posible que fueran mis papis? Ojalá que sí.

¡¡Si!! me deseo se hizo realidad, tenía una familia que me quería juntos salíamos a pasear, me amaban y cuidaban como si fuera como ellos humana. Amaba a los familiares humanos de ellos, pero no me gustaban los demás perrunos, he vivido en jaula, sé que son malos, no quería que fueran malos con ellos, con mis amitos, aunque ellos pocas veces entendían mis motivos, me castigaban o regañaban, supongo que tienes que vivir en una jaula para entenderlo.

Todo estaba tan feliz y tan bien, incluso cuando también estaba esa ave que me robaba la comida, me daba miedo, siempre buscaba a mis papis que me ayudaran, afortunadamente, se fue pronto, aunque no entiendo el porqué.

Estábamos los tres felices, hasta que un día fuimos en auto muy lejos, con el abuelo materno, no entiendo que pasaba, pero mami estaba triste, me abrazaba mucho, me daba besitos. Yo sentía su tristeza. Llegado al punto, papi me cogió en brazos, los dos solos nos subimos a un avión. Yo no entendía nada ¿Y mami? ¿Por qué no viene con nosotros? ¡Papi, yo quiero que venga mami! ¡¡¡¡Mami!!! Pero entonces, sentí mucho cansancio y ganas de dormir, y no pude evitarlo…

Horas después cuando desperté, ya no estábamos donde siempre he vivido con mi mami y mi papi, era un lugar totalmente nuevo, con personas y olores que jamás antes había olfateado. La forma como hablaban tampoco era igual, todos hablaban como papi, después entendí que estábamos en México. Papi, me cargo en brazos, seguimos camino, llegando a una casa, donde nos recibió una mujer, que abrazo emocionada a papi, a mí me recibió con alegría, era la mami de papi, también conocí el hermano de papi, todos me cayeron super bien, desde el primer momento, salía con papi a pasear, conocí las delicias de los taquitos, he hice nuevos amigos, y también enemigos perrunos.

Me gustaba mucho ese lugar, los manjares que existían, me gustaba mucho la gente que vivía, pero faltaba una persona que extrañaba mucho, no entendía “Mami, ¿dónde estás? ¿Por qué ya no me amas?” eso me producía muchísima tristeza, hasta que un día, mami apareció de la nada, me lancé a sus brazos.

Yo no me quería separar de mami, tenía tanto miedo, que, si lo hacía, ella desaparecería, ya no quería que eso pasara. Cuando menos lo imaginé volvió a ocurrir, la tristeza volvió a mí.

Yo no entiendo, de tiempo, pero hubo muchas lunas y soles, me encantaba ese lugar toda la gente que me quería y consentía, pero extrañaba muchísimo a mi mami, eso me entristecía.

Un día en cambio, mi abita, mi tío y papi, estaban muy tristes, ¡¡¡ahí!!! No me gustan que lo estén… pasaba algo extraño lo presentía, pero no podía saber el qué, volvíamos a estar en aquel vehículo aéreo.

Al volver a estar en tierra, el olor que desprendía me resultaba familiar, pero no era igual de dónde venía, pero al mismo tiempo conocía. Un olor muy familiar me llegó a mí, entonces lo percibí, le identifiqué, era el papi de mami, yo le quería muchísimo, hacía tanto que no lo veía… si, el mismo día que mami me abrazaba y besaba cuando estaba tan triste en aquel auto. El mismo auto en el que me volví a subir, me encaminé algún lugar. ¡¡¡Hasta que reconocí el lugar eran la casa de los abuelos!!! ¿Estaría ahí mami? No pude evitar ponerme nerviosa, ansiosa…. Cuando fui consciente, sentí su olor, corrí, corrí a sus brazos.

Hace ya un tiempo que estamos mis papis y yo reunidos nuevamente, todo vuelve a ser como antes, solo que no entiendo donde fueron los taquitos, la mami, y hermano de papi, los extraño mucho, ojalá estuviéramos todos juntos.

Llegue con mis papis que no tenía ni el año, ahora en un mes cumpliré siete años y no puedo ser más feliz a su lado. Los dos son mis papis, no quiero vivir más separados.

Escrito para Revista Discover

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Escritora y fan de las redes sociales gusta de escribir y buscar artículos que vale la pena conocer y compartir. Su gran discapacidad no ha sido impedimento para explorar las facetas de la vida.