Anuncios

Artículos

Un largo túnel: Capítulo 4

Capitulo Cuatro

En el túnel se perfilan seis figuras, caminan con paso firme, aunque siempre es frio y largo, ya todos están acostumbrados a caminarlo, es la única forma de ir a los planetas lejanos, ahorra mucho tiempo, así saltan de planeta a planeta.

-Es diferente caminar el túnel en compañía que solo, en poco tiempo me reuniré con mi familia, es una lástima que esa civilización del planeta ET-66 no haya sido útil, invertimos mucho tiempo en ellos yo estuve desde que implantamos lo genes en sus especies para hacerlos evolucionar, pero se hicieron inteligentes, no revertimos ese defecto, además crearon ese complejo de sentimientos a lo que ellos llaman amor y dios, pero aun así se destruyen unos a otros.

-Tal vez sea mejor destruirlos de todas formas ellos lo harán tarde o temprano.

Al final del túnel los esperan un grupo de mecánicos, que se distinguen por sus trajes azules y no tan ajustados, junto a ellos hay dos naves circulares ya listas para partir.

Después de cumplir con el protocolo de salida y ya instalados en las naves se activa la entrada del túnel, en la atmosfera del planeta ET-66 se forma una esfera destellante con un halo multicolor,  salen las dos naves a gran velocidad, algunas ´habitantes de ese planeta al verlas con asombro gritan ¡platillos voladores, otra vez!

De acuerdo a la costumbre, los exploradores lanzan los transmisores-localizadores, para localizar a los humanos que han sido inoculados con los genes.

El transmisor localiza en un lugar apartado de las concentraciones de población a lo que ellos llaman ciudades.

-Comandante ahí hay una hembra de los humanos, ¿La subimos a bordo para analizarla?

-Sí, de una vez hagamos el trabajo.

Dos exploradores salen de la nave, sus trajes ajustados de color gris relucen en la penumbra del atardecer sus grandes ojos negros e inexpresivos causan pánico de una mujer que camina por un sendero solitario, con su poder mental la hacen caer en un sopor y la guían al interior de la nave.

-Esta parte de la misión es la más desagradable, ahora sabremos si no logramos la implantación.

Tendida en la mesa de operaciones la mujer está en trance mientras los exploradores hurgan en su vientre.

-Si definitivamente, comandante, esta especie siempre seguirá evolucionando, se harán más inteligentes, no sirven para alimento.

-Bueno, regresémosla y busquemos un macho.

-Ya no es tan importante que nos ocultemos, volemos sin cuidado, están viviendo sus últimos momentos.

Las dos naves viajan despreocupadamente a baja altura por la superficie del planeta, por donde pasan causando admiración y miedo siguiendo la señal del otro transmisor.

-Ahí está la señal, descendamos en esa población es grande ahí tomemos la muestra de un macho.

En gran ciudad, ver por fin una nave extraterrestre causa sensación, antes que reaccionen, dos exploradores toman a un hombre y lo introducen a la nave.

De inmediato lo acuestan en la mesa y toman las muestras necesarias. Tampoco han logrado detener la evolución.

-Sáquenlo, voy a reportar al Comando. Reúnan los transmisores-localizadores.

De inmediato los transmisores se mueven para reunirse con las naves, a la vista parecen bolas gaseosas brillantes, los habitantes de ese planeta las llaman foo-faiter.

La nave se eleva lentamente, los tripulantes no parecen preocupados en que a su alrededor los habitantes armados intentar destruirla.

Cuando las dos naves están a la altura de maniobras se dan cuenta que unas aeronaves de ese planeta los están siguiendo, no se preocupan mucho, ya están acostumbrados a esas persecuciones.

-He recibido la respuesta del Comando, que los transmisores se repartan alrededor de este planeta.

El piloto en jefe de la nave, oprime algunos botones, y los transmisores de inmediato se dirigen en direcciones contrarias, mientras que las aeronaves del planeta se esmeran en seguirlos e intentado comunicarse.

-Aquí jefe águila, respondan, de no hacerlo haremos fuego, respondan, tenemos ordenes de disparar.

-Comandante, en donde se abrirá el túnel para que salgamos.

-En el mismo lugar donde salimos, vayamos para allá.

Para sorpresa de las aeronaves del planeta, con una maniobra extraordinaria las naves exploradoras, a las que ellos llaman platillos voladores, aceleran tanto que les es imposible seguirlas.

-Ya estamos en el lugar pero no veo la entrada comandante.

-Esperemos un poco. ¿Ya están listos los transmisores?

-Sí, ya están en posición.

-La detonación se hará desde el Centro de Comando, nosotros solo debemos entrar al túnel para escapar.

-Centro de comando a exploradores del planeta ET-66, los transmisores están activados, en instantes explotarán desapareciendo el planeta, ustedes no podrán salir, nunca dejamos testigos, esta es la ley, sirvieron bien.

De pronto una inmensa luz alumbra una gran parte de ese sistema solar y después silencio y nada.

Escrito por Jaime Muñiz Xakan.

Volver a capítulo 3

Volver al capítulo 2

Volver al capítulo 1

Sobre el autor: Estudió en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Premiado del CONACYT a la innovación científica juvenil. Militar retirado de la Armada de México. Actualmente se dedica al estudio de las aplicaciones tecnológicas y las innovaciones en la vida diaria y la historia de la humanidad.