Anuncios

Artículos

Una sombra: Mothman. Capitulo I

Capítulo Primero

-¡Mamá, mamá! ¡La Cosa Mala! ¡Está en la cocina!

-¡Mamá, te digo que la Cosa Mala está en la cocina! ¡Y se quiere llevar al perro!

-No puede ser, vamos a ver.

En la humilde cocina se escuchan los chillidos de pánico del perro.

Cuando la madre, llega a la cocina, solo alcanza a ver una sombra negra que desaparece de inmediato, el asustado perro en un rincón bajo la mesa tembloroso intenta ladrar pero solo le salen unos chillidos agudos

-¿La viste, ma’, la viste?

-No puede ser, vi su sombra, ¡Lucas, ven pronto!

Ante los gritos algunos de los familiares salen para ver qué pasa.

-¿Qué pasa, porque esos gritos?

El padre de la niña Mónica, tomando un palo, volteando para todos lados y con miedo en los ojos, vuelve a preguntar.

¿Qué vieron… en dónde?

-En la cocina pa’, la Cosa Mala.

-Eso no existe, debe ser un ladrón, háganse para atrás, ahorita lo saco.

-No, hay nadie, yo creo vieron visiones.

Aún traumada la señora, le responde con voz temblorosa.

-No, Lucas, te digo que  yo vi la sombra de la cosa mala.

-Ya les he dicho que eso no existe, debió de haber sido un ladrón.

-De veras pa’ yo la vi también, escuché que el perro estaba ladrando y me asome, era negra y grande con alas, tenía los ojos grandes y rojos, estaba jalando al perro yo creo se lo quería llevar.

Entre tanto los familiares se arremolinaban a la entrada de la cocina, preguntándose unos a otros que pasaba.

El perro aun temeroso salió de su escondite, abriéndose paso entre los pies de las personas salió con la cola entre las patas.

A los pocos días ya esta noticia ya era tan solo era una anécdota.

Pero para el joven investigador de lo inexplicable Dave no quedo como una anécdota así que en cuanto supo de estos rumores se trasladó a la región montañosa del estado mexicano de Hidalgo, ahí se entrevista con la madre y su hija, quedando convencido de que ellas sí vieron a lo que en esa región conocen como la Cosa Mala, y que de acuerdo a su experiencia en otros lugares conocen como nahual o mothman (hombre polilla).

En su incansable labor de investigación tiene otros relatos ya registrados:

En una colonia de los suburbios de la Ciudad de México en los años 60’s.

Al anochecer de una tarde serena se escuchan gritos de angustia en la planta alta de una humilde vecindad, los vecinos de inmediato se concentran en torno a dicho inmueble.

-¡Juan, ven rápido! Doña Julia está gritando, ayúdenla. Vayan a ver qué pasa.

-Que no salgan los niños, está gritando que vieron a la bruja. ¡No se acerquen!

Varios varones armados con lo que pueden se aproximan a la entrada y suben temerosos a la parte alta, ahí se encuentran en un rincón a tres mujeres abrazadas llenas de pánico que les gritan.

-Tengan cuidado, la bruja llegó volando, se paró en ese techo.

Doña Julia añade.

-Sí, era grande, más grande que un hombre y negra, tenía alas y los ojos grandes y rojos, ¡Ahí se quedó!

-No vimos donde se fue, nos asustamos y corrimos.

Los temerarios vecinos escudriñan el lugar, hurgando hasta el último rincón, sin encontrar nada, brindándole confianza a las asustadas mujeres las ayudan a bajar.

Ya estando fuera, en la calle comentan una y otra vez su experiencia a los curiosos

Durante un tiempo fue  una noticia, que incluso apareció en un diario amarillista de la zona pero poco a poco quedó como una anécdota.

Continuar al Capitulo 2.

Conocer las Teorías del hombre Polilla, primera parte.

Conocer las Teorías de Hombre Polilla, segunda parte.

Sobre el autor: Estudió en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Premiado del CONACYT a la innovación científica juvenil. Militar retirado de la Armada de México. Actualmente se dedica al estudio de las aplicaciones tecnológicas y las innovaciones en la vida diaria y la historia de la humanidad.