Carta a mi mamá que está en el cielo

Carta a mi mamá que está en el cielo

Hola mami,

¿Cómo estás? ¿Cómo se vive allá en el cielo? ¿Es como dice la abuela?

En Halloween hicimos tu ofrenda, yo no recordaba bien, era muy pequeñito cuando te fuiste al cielo, pero, la mamá Marie, y el abuelo, me explicaron lo que te gustaba comer, y hacer, escribir poesía ¿verdad? La mama Marie, guarda todas tus poesías, alguna formó parte de tu ofrenda, al igual que el pastel de carne, que hizo la mamá Marie ¿los vistes? ¿Te gustó el pastel? A mí me encanta, ¡es mi plato preferido! La mamá Marie, me dijo que ¡también era el tuyo!

Hoy cumplo ocho años, y te extraño, me gustaría tanto que dejaras un poquito el cielo, para venir abrazarme, lo necesito. El cole me va bien, pero los niños son malos, dicen que no tengo mamá, que soy un niño sin papás… Que realmente la mami Marie es mi abita, yo eso lo sé, no soy tonto, pero sabes, necesito una mami a mi lado, sí, tu eres mi mami siempre será así, pero ella es como una mami para mí también, ya que tampoco conozco a mi papá… la mamá Marie, no sabe dónde está mi papá ¿Y tú lo sabes mami? Porfis… dime ¿dónde está mi papi?


¿Sabes? A veces me pongo triste, pensando en ti mami, me acuerdo, el cómo cantabas, el cómo me arropabas y me dabas un beso antes de dormir, después de contarme el cuento del día… La mama Marie, lo intenta, pero tú lo haces mejor, shttt porfis no le digas, yo la quiero mucho ¡es mi segunda mami! No quiero que se ponga triste… ¿Me guardas el secreto?

De aquí unas semanas llega Santa Claus, la mami Marie, quiere que le escriba la carta para ir a dársela, pero yo solo quiero una cosa, entiendo que no es posible… Que dejes el cielo que vuelvas a la tierra a mi lado… Me gustaría ir a vivir al cielo contigo, pero la mami Marie se altera mucho cuando lo digo, me prometió que te volvería a ver algún día, pero que antes, tenía que dejar de ser niño, hacerme un hombre muy inteligente, que la vida es como un larguísimo viaje, cuando acabara el mío que te volvería a ver, mientras llega el día que nos volvamos a encontrar, tu eres mi ángel, que, aunque no te pueda ver, me vas a cuidar y proteger, y ella también.

Uy me tengo que ir a cenar, pronto te volveré a escribir mami, te quiero muchísimo te mando muchos besitos, hacía el cielo. Siempre te recordaré, jamás te olvidaré, porque eres y siempre serás mi mami.

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Escritora y fan de las redes sociales gusta de escribir y buscar artículos que vale la pena conocer y compartir. Su gran discapacidad no ha sido impedimento para explorar las facetas de la vida.

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