Cuento; La pesadilla sin fin

Cuento; La pesadilla sin fin

De Vanesa Ruiz García

Desperté el sol, ya estaba en presencia, dándonos su bienvenida, indicando que el nuevo día empezó. Las siete marcaba mi reloj digital, no me lo podía creer, por primera vez en mucho tiempo había dormido una noche entera, sin las visitas de las horribles pesadillas, pesadillas que me hacían revivir, una y otra vez, el horror de hace meses. Mi estomago izo acto de presencia, reclamando el desayuno... ¡no podía ser! ¡Tenía apetito! ¿Cuanto hacia que no me reclamaba? A sí, el mismo tiempo que llegaron esas malas noches. Me vestí deprisa, no tarde en prepararme y bajar a desayunar.

Mi madre se quedó paradísima, cuando me vio tan feliz, aun más cuando le indique el fin de mis pesadillas, y que mi estómago quería desayunar. Me abrazó tan fuerte, que por poco me asfixia, aunque ella lo negara, noté lágrimas en sus ojos. Me senté en la mesa, frente a la televisión encendida, como cada mañana, con el noticiario en marcha. Me preparé una tostada con mantequilla y mermelada, inconscientemente empecé a cantar. Mi madre, no pudo evitar mirarme con su rostro no menos sorprendido. Yo le sonreí, le eché un bocado a mi tostada ya preparada. Sin aviso escuche algo que llamó la atención en las noticias de esa mañana, subí el volumen... No, no podía ser... Tenía que ser un error... pero el comunicado por escrito lo confirmaba... ¡¿pero se les ha ido la cabeza?! ¡¿Se han vuelto todos locos?! "dos violadores y dos asesinos peligrosos puestos en libertad, los psicólogos advierten, que siguen con los mismos ideales, para nada han cambiado su patología, siguen siendo una gran amenaza" Nada menos habían dejado libre a Peter Smith... Cuanto hacía de su encarcelamiento ¿6 meses? Ni llegaba... mi corazón se acelero, latía con tanta fuerza, que sentía que se me iba a salir del pecho, mis manos, todo mi cuerpo temblaba, pufff trocitos de cristal se esparcían... la leche con cacao acabo en el suelo... Me quedé petrificada no podía reaccionar. ¿Una voz me llamaba? ¿o me lo parecía? Todo me daba vueltas...

- Cariño, cariño, ¿estás bien? -reaccioné mi madre estaba a mi lado, su rostro estaba muy preocupado...

- Mama, ¿lo has escuchado? -dije muy lentamente, sintiendo frío y calor al mismo tiempo...

- Sí cariño... lo he escuchado... estás muy pálida, respira por favor...

- ¿por qué mama? ¿por qué?

- Porque vivimos en un mundo al revés la maldad gana terreno.

- ¿Que voy hacer ahora mama? -no podía evitar que las lágrimas fueran protagonistas.

- Tranquila mi amor, ya pensaremos en algo, todo va a salir bien.

Aquel día me quedé en casa, mi madre me suplico que me quedara unos días más, pero no podía debía ir a clase, estaba en exámenes finales. Mi madre me acompaño al autobús... subí despacio sus escalones. Esa noche apenas había descansado, las pesadillas volvieron a mi, volví a revivir la violación, una y otra vez... y ya que al fin la terapia y las charlas con la psicóloga hacían su efecto, ¡zas! Dejan libre cabronazo, desgraciado... la verdad no tengo otro nombre... No fui la única, a otras no solo las violó, las mató, ¡¿lo dejan libre?! ¡¿De que van?! ¡¿Qué pretenden?! ¡¿Que siga muriendo gente?! ¡es lo que parece!

Subí al autocar escolar, lentamente, no tenía ganas de hablar con nadie, así que recorrí todo el pasillo del bus, buscando mi rinconcito de soledad... evitaba mirar a nadie, pero sentía la mirada penetrante de todos... aun me trataban diferente y especial, por el trauma que tuve, tengo y tendré de por vida por culpa de Peter Smith, y ellos van lo sueltan como si su mayor pecado, hubiese sido robar unas manzanas... ai no, que por ello ya te encarcelan, por violar y destruir una vida... sí porque ya desde ese entonces no soy la misma, ya una parte de mi, ha muerto aunque mi cuerpo siga vivo... pero por eso, te premian con la libertad, pero... ¿que mierda mundo es este? Yo me siento en soledad, envuelta en los temores de mis pensamientos, el autocar arranca, camino al instituto.

Las horas no pasan, yo por mas que me intentó concentrar, no puedo, los exámenes poco resultado tienen "Maldito Peter Smith" Sin aviso y sin razón, mi corazón se acelerá, me sudan las manos... siento que alguien me observa, revivo mis pesadillas estando despierta... "calma, estás en clase, todo son imaginaciones tuyas"¿en serio? Siento la necesidad de mirar por la ventana, juraría que había alguien mirando. Respiro hondo e intento tranquilizarme.

Las cinco llegó, la campana de finalización de las clases sonó. La clase no tardó en quedarse vacía. ¿Donde había ido el sol de aquella mañana? Había desaparecido... había sido substituido por unos nuberrones de lo más oscuros, un viento frió era su sustituto, la lluvia empezaba a caer... Me subí asta arriba la cremallera de la chaqueta... miré a mi alrededor, no había nadie... entonces... ¿por qué tenía la sensación que alguien me vigilaba? ¿por qué me sentía observada? Él sabe donde estudio, donde vivo... sí el mismo que me destrozo la vida... todo sucedió tan cerca de casa... él me siguió desde el insti... maldita crisis, el autocar nos lleva a clase por la mañana, pero no nos recoge por la tarde... aquella tarde, como iba a imaginar lo que iba a pasar... no solo me arrebato sin piedad mi inocencia.... una parte de mi murió de la misma forma... con lo pacifica que yo era... ahora mataría de la peor forma posible, a toda esa gentuza, empezando por Peter Smith.

Echo a correr ¿por temor? ¿por la tempestad? El terror me invade, corro, corro asta quedarme sin aliento, asta encontrarme tras la puerta de mi hogar, mi seguridad.

Otra noche en blanco... es cerrar los ojos y revivir el pasado, no puedo más, necesito ayuda, ¿más ayuda? no, necesito que ese desgraciado desaparezca... solo así estaré en paz.

Es sábado estoy sola en casa, mi madre a tenido que ir a trabajar, por más que ha explicado mi situación, que jamás ha faltado al trabajo, no le han dado el día libre... sola, escuchando el tic -tac pausado del reloj, este silencio me mata, llevó noches sin dormir, por más pastillas que me tomo no funcionan... escucho ruidos que no existen, la sensación de que me observan es real, y diaria... Enciendo en la televisión, inicio el zapping, me siento nerviosa, el agobio me invade... siento que me falta el aire... nada me convencé ¡No puedo más! Siento que el techo se me va a caer encima... Sin casi pensar salgo a la calle, el sol me da la bienvenida, ninguna nube amenaza estropearlo... Al fin me llega un poco de aire, sí quizás me convenga, pasear, sí creo que es buena idea... En cada paso que doy siento la mirada penetrante, los murmuros de los que me rodean, no cesan todos en el barrio me conocen, todos saben lo que ese hijo de su madre me hizo, todos estarán enterados de las ultimas novedades... ya por eso, mi persona es protagonista de todos los chismes.

Entro en una cafetería, me tomo una tila, no dejaba de removerlo para que se enfriara, cuando por la ventana, vi algo que me petrifico, ¿o solo fue mi imaginación? solo fue un segundo... y la imagen de Peter Smith desapareció. Me sonría, me saludaba. A las dos horas caminaba hacia casa, lo volví ver... cerré los ojos con fuerza con la esperanza de que de mi mente desapareciera, pero así no era, ahí seguía cada vez más cerca...

- Hola Jenny... ¿me extrañaste? -me susurró con acento apestando a whisky del caro... -te voy hacer sufrir todo lo que sufrí entre rejas, puta... -Tras de eso, se alejó paso a paso, cauteloso, en una risita por lo bajo.

Aterrorizada corro a casa, por suerte mi madre ya estaba, le expliqué lo ocurrido, no tardemos en ir a la policia, y expliquemos los nuevos acontecimientos ¿que me dijeron? Que no podían hacer nada, que él ya había cumplido, solo por esas palabras, no podían actuar. Yo alucino con la justicia... primero sueltan a un psicópata, segundo ni caso hacen a las amenazas... Sí, sí tienen que hacerte daño para que actúen... tienen que violarme otra vez, o peor matarme... como a las otras... es lo que le queda por completar a él... matarme...

Desde ese entonces, mi madre no me deja sola ni un segundo. En clase están todos enterados y Nick un gran amigo, me dejo la pistola de su padre, que es policía, la verdad me siento más segura, aunque a mi madre no le dije palabra, ya bastante esta sufriendo.

Llegaron las cinco, salí temerosa y tranquila al mismo tiempo porque mi madre, ya me esperaba en la puerta. El sentimiento de temor gano terreno, al ver un mensaje de mi madre "cariño tardare cinco minutos en llegar, espera donde allá gente"

- Tu mami ¿tardará en llegar? -Peter Smith salió de la nada, me quedé aterrorizada, bloqueada, petrificada, por más que mi cerebro me decía <<¡corre!>> mi cuerpo no respondía, mis pies parecían enganchados con super glu <<¡grita!>> pero mis cuerdas vocales calladas seguían.

- Te vas arrepentir de todo lo que he pasado puta...

- No... no te acerques... te... tengo una pistola

- Sí, la que te dio tu amigo Nick...

- ¿co... como sabes tu eso?

- Lo se todo de ti... desde que salí has sido mi máxima obsesión -dijo entre risas. Toda yo temblaba, el pánico se me adueñaba... aun no se como logré sacar la pistola, y apuntarle, aun con brazos y manos bien temblorosas, las lágrimas no dejaban de resbalar por mis mejillas, mi respiración acelerada -jajaja ¿de verdad te piensas que soy tan idiota de pensar que me vas a disparar? Eres una puta y te voy a follar, vas a morir en terrible sufrimiento.

- ¡No te acerques... o... dis... disparo! -él reía, cada vez con más fuerza, su risa cada vez se escuchaba más cerca -¡Me as destrozado la vida cabronazo de mierda! ¡Por tu culpa mi vida ya no será igual! ¡estoy muerta en vida! -él seguía riendo sin parar... ya estaba tan cerca... -Te odio, te odio, ¡¡¡te odio!!! - No se como disparé, no una, dos, ni tres... cinco disparos directos al corazón.

- ¡Jennifer! -mi madre salió del coche, justo cuando Peter Smith caía redondo al suelo, todo su cuerpo era sangre -en ese momento fui consciente de lo que acababa de hacer. No me arrepiento, me sentí aliviada y tranquila, se lo merecía aunque sufrió mucho menos de lo que se merecía, sí, murió en el acto. Llamemos a la policía. Horas de interrogatorio... pero al final no me quedaron cargos... fue en defensa propia y así lo notificaron.

Por culpa de ese impresentable, mi recuperación, se atrasó considerablemente... pero dentro lo que cabe, voy mejorando día tras día, hoy estoy mejor que ayer... se que mañana... mejor estaré.

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Escritora y fan de las redes sociales gusta de escribir y buscar artículos que vale la pena conocer y compartir. Su gran discapacidad no ha sido impedimento para explorar las facetas de la vida.

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