Breve resumen y análisis histórico sobre la Edad Media realizado por el historiador Emmanuel Muñiz Alejandro para Disgoo. Todos los derechos reservados.

Temas a tratar:

-Límites geográficos medieval y temporales de la Edad Media

-El final del imperio romano

- La transición de la Antigüedad al medioevo

-Tres bloques culturales: Europa occidental, Imperio bizantino, el mundo islámico

  1. RESUMEN

La Edad Media, como unidad histórica nos plantea de entrada una cierta demarcación provisional de sus límites cronológicos y espaciales. Asimismo el concepto mismo de Edad Media merece una cierta reflexión a la luz de los siguientes estudios que realizaremos. La valoración negativa sobre el medioevo, evidente en el Renacimiento, ha ido cambiando lentamente desde finales del siglo XVIII y el primer tercio del XIX, principalmente debido al las ideas del Romanticismo.

La larga agonía del imperio romano, degeneró en ficción política con el transcurso de los años y siglos, a la vez que -si bien siempre existió una tendencia a la división entre el oriente y occidente imperial- la capital era asentada a las orillas del Bósforo. El mundo tardorromano escindíase entre el Oriente constantinopolitano y los reinos germánicos occidentales. Tiempo después las conquistas muslímes configurarían el mapa medieval que nos ocupa. Sus conquistas determinarán cambios culturales, territoriales y comerciales, entre otros.

Entre toda esta diversidad de pueblos y reinos desperdigados por Europa, fueron configurándose lentamente y de manera muy incipiente ciertas unidades políticas de mayor duración, mezcla de tradiciones bárbaras y del recuerdo romano. La resonancia de la coronación del año 800 tiene una significación en cuanto a la unificación teórica del poder político con el espiritual; un difícil matrimonio que, a la larga, irá descubriendo sus numerosas contradicciones.

Sin embargo, el avance cristiano (de religión subterránea a religión oficial) no estuvo exento de altibajos (por ejemplo, Juliano †363), polémicas religiosas (principalmente por la ubicación de la Segunda Persona en el seno de la Trinidad) llegando a radicalismos apocalípticos y herejías (entre otras: arrianismo a partir de 318, priscilianismo –385 muere su iniciador-, donatismo, pelagianismo). En este sentido los concilios fungían, a la vez que instrumentos de discusión y homogeneización religiosa, como verdaderos instrumentos de autoridad política (Constantino por ejemplo, en tiempos medievales citamos a Carlomagno, etc.). Esto devendría en la separación entre la Iglesia oriental (ortodoxa) y la Occidental (católica), coyuntura visible en la mutua excomunión del año 1054 entre los dirigentes espirituales de ambas Iglesias.1

Muchos intelectuales reflexionarían y darían sus aportes al grueso edificio ideológico del cristianismo a la vez que dejaban testimonio escrito de las vicisitudes del Imperio: San Agustín (De Civitate Dei, 430) mientras el avance vándalo al mando de Genserico entraba en la urbe. Otros pensadores fueron San Ambrosio, Paulo Orosio (Siete libros de historia contra los paganos).

DESARROLLO

Sobre los reinos germánicos recordar que después de Augusto -es bien sabido- la política imperial tendió más a la defensa y estabilidad del imperio, más que a su dilatación. Si bien el componente bárbaro fue progresivamente cobrando fuerza dentro del imperio “El limes con el discurrir del tiempo, se fue convirtiendo, no tanto en la frontera que separaba dos mundos como en la zona de contacto que permitía una progresiva simbiosis entre ambos”.2 Encontramos entonces un irreversible proceso de barbarización en el que masas de godos, francos y alamanos, entre otros, han cruzado un débil y simbólico limes (Decio, Diocleciano y Constantino consiguieron ordenar la situación con muchas limitaciones). Así, la política imperial a grandes rasgos emplea el cristianismo como elemento de unidad ideológica y al elemento visigodo como fortaleza en contra de nuevos enemigos extranjeros. Todo esto se revelaría ya insuficiente cuando en 378 los visigodos se encontraron forzados a cruzar el limes desde la línea del Bajo Danubio presionados desde el este por los hunos. El emperador Valente sería derrotado en su intento por detenerlos. La ultima reunificación del Imperio sería intentada por Teodosio usando al cristianismo como “cemento de unidad moral”3 y la asociación al Imperio “de la sangre joven de los visigodos”.4 La defensa del Imperio fue quedando en manos de generales de ascendencia bárbara.

Entre los hechos decisivos en la caída del imperio de Occidente mencionamos algunos, ligados necesariamente a los movimientos migratorios:

  • El cruce en la navidad del 406 del limes renano por masas de suevos, vándalos y alanos descrita dramáticamente por San Jerónimo.

  • En 410 lo godos, comandados por Alarico saquean Roma, aunque su objetivo no era tanto la rapiña sino tierras donde establecerse (después de un acuerdo se acantonarían en el sur de la Galia con la posibilidad de instalarse en Hispania).

  • Los vándalos pasaron al norte de África presionados por los visigodos. Esto tendría una repercusión demoledora pues la zona era considerada el granero de Roma.

  • Roma abandonó Britania a los anglos, jutos y sajones.

  • Instalación de burgundios en el valle del Ródano y de francos en el norte de la Galia.

Todo esto dejaba la autoridad imperial como una mera evocación del pasado, en una remembranza patente de la incapacidad imperial que era sólo representación de lo perdido. Desde 475 el rey visigodo Eurico gobernaba gran parte de Galia e Hispania.

En 451 y 452 romanos y germanos afrontarían el gran peligro de los hunos, quedando los visigodos cerca de Troyes como los verdaderos héroes, respecto de un ejercito romano nominal. Cuando veintitrés años después el caudillo Herulo Odoacro devolvió las insignias imperiales a Constantinopla en 476, se estaba poniendo fin a una ficción.

El éxito bárbaro se debía más que a su número al hecho de ser una estructura sustitutiva de la romana. Sin embargo, pronto estos reinos germánicos se revelarían muy vulnerables (aunque ya desde 476 estos se pudieran desenvolver más libremente). Posteriormente se convertirían al cristianismo católico, comenzando su fusión étnica. Por otro lado, la dualidad entre legislaciones en que predominaban las costumbres bárbaras en detrimento de las anteriores leyes romanas son indicios claros de que estamos frente a una

Ruralización, privatización de funciones, establecimiento de relaciones puramente personales, crisis de la noción de Estado... Manifestaciones, en definitiva, del hecho social y político que va caracterizar al Occidente medieval: el feudalismo.5

Sin embargo, después del herulo Odoacro, Constantinopla -siguiendo su tradicional política- desvió a los ostrogodos (de religión arriana) al oeste haciéndose amos de la situación en la península. Después de la muerte de Teodorico el Amalo Constantinopla encontró la oportunidad de intervenir militarmente (la costosa “guerra gótica” terminaría en 552 con la victoria a favor del general constantinopolitano Narsés). Las posteriores consecuencias de tan tremendas acciones fueron agresivas medidas fiscales y religiosas impopulares; de todas formas, a partir de 568 los lombardos “verdaderos conquistadores” cruzaron masivamente los pasos alpinos creando nuevas unidades políticas (ducados).

El ascenso al escenario político de los francos tendría como primer gran organizador a Clodoveo (481-511) liquidando los poderes locales en la Galia y empujando a los visigodos de Alarico II a desalojar la Galia (exceptuando la región Narbonense).6 Los visigodos, expulsados en masa serían empujados a Hispania (de Tolosa a Toledo como capital) y estos procederían a la unificación política de la península. Mas, como decíamos

[...] el Estado visigodo distaba de ser un edificio sólido. El carácter electivo de la realeza fue un factor de inestabilidad permanente [...] En 711, un ejercito de varios miles de bereberes musulmanes, al mando de Tarik, derrotó a Rodrigo ante la indiferencia casi total de la masa de población hispánica [...] el paso decisivo para la liquidación del Estado visigodo toledano y para la conversión de la Península en un provincia más del naciente imperio musulmán.7

En cuanto a Britania, el flujo germánico parece iniciar antes del 400. Pero los años centrales del siglo V parecen ser “el momento del asentamiento definitivo de los invasores y de la desaparición de la administración romana”.8

Del otro lado, en el Imperio romano de Oriente, impropiamente conocido como Imperio bizantino, citamos como rasgos distintivos

Estructura estatal romana, cultura griega y religión cristiana son las fuentes del desarrollo del Imperio bizantino. Si se prescinde de uno de los tres elementos, no se puede comprender la cultura bizantina. Únicamente la síntesis de la cultura helenística y de la religión cristiana con la estructura estatal romana ha permitido la formación de este fenómeno histórico que llamamos Imperio bizantino.9

Nota: Resumen y análisis histórico sobre la Edad Media realizado por el historiador Emmanuel Muñiz Alejandro para Disgoo. Todos los derechos reservados.

A diferencia de Occidente, y como opinión puramente personal, considero tratar al oriente bizantino como un conjunto en sí, porque pese a sus vicisitudes, el Imperio bizantino ofrece algo que no puede ofrecer Occidente y es uniformidad política y unidad imperial, Pese a los problemas que provoca tan grosera generalización.

Sin lugar a dudas [desde 330] se estaba iniciando una nueva era histórica que no finalizaría hasta que la ciudad de Constantinopla fuera conquistada por los turcos otomanos en 1453, [...] a lo largo de más de un milenio, el imperio romano de Oriente se apoyó y fundamentó sobre los principios cristalizados en el siglo IV: la autocracia imperial y la centralización del Estado basada en una fuerte, entrenada y numerosa burocracia, [...] reforzar la mermada autoridad estatal [..] La abolición de los viejos poderes de las instituciones de la época republicana (senado, municipio, etc...) fue acompañada de nuevas y precisas competencias de las autoridades civiles y militares del gobierno central y de los gobiernos provinciales.10

Claramunt periodizó este primer periodo del imperio constantinopolitano en dos etapas. Muy a grandes rasgos el primero de 330 a 565, con la dinastía heráclida protagonizando la cima política y, del 717 al 1082 con la dinastía isaurica.

Salvo el paréntesis representado por Juliano (coronado en 360-363) la política seguida por Constantino tendió a afianzarse y perfeccionarse, superando sus inherentes contradicciones. El gran elemento protagónico de este periodo en asuntos exteriores fue por mucho el elemento migratorio.

La Nueva Roma, a orillas del Bósforo, por su admirable situación y sus fuertes defensas, resistió la primera etapa de la invasiones: visigodos, hunos y ostrogodos fueron desviados diplomáticamente hacia Occidente, ocasionando el hundimiento de esa parte, lo que a nivel institucional, supuso, al menos teóricamente, la reunificación del Imperio romano, cuyo eje definitivo sería ya, a lo largo de mil años, Constantinopla. Esa teórica reunificación se efectuó al remitir el rey de los herulos, Odoacro, las insignias imperiales de Occidente al emperador Zenón, en 476, empezando propiamente dicho año la historia del Imperio bizantino.11

En Oriente la constante presión del imperio persa sasaní fue aliviada mediante la Paz de los cien Años entre Bizancio y Persia (422), pero, por el lado occidental, la presión de los hunos fue un verdadero peligro, incluyendo la devastación de los Balcanes y un cuantioso tributo.

Otro momento político prominente lo representó el reinado de Justiniano (527-565). Entre sus acciones podemos decir que en política interior fue la lucha obstinada contra los grandes terratenientes por sus abusos de poder y su vejación contra la justicia; diversos concilios (Calcedonia) enemistándose por esta política con judíos, paganos y heréticos en general; entre otras cosas y por lo anterior clausuró las escuelas de Atenas; costosa política exterior contra los persas, ostrogodos, vándalos y visigodos; en 535 se inició la conquista de Italia; la antigua África proconsular (ocupada por vándalos) fue invadida por Belisario; intervención en la península ibérica; el Mediterráneo a grandes rasgos volvía a convertirse “un lago romano”; Dilapidación del tesoro acumulado por Anastasio en esta costosísima política exterior. La muerte de Teodora y la destitución de Juan de Capadocia señalarían el comienzo del fin, un final nada brillante marcado por la falta de dinero, impagos a los soldados, epidemia, temblores y carestías que dejarán un imperio lleno de inseguridades que sus sucesores no lograrán superar “abandonando lentamente a visigodos, lombardos y persas la tierras conquistadas por Justiniano en las penínsulas Ibérica e itálica y en Mesopotamia [además de que, a partir del siglo VI, por el norte y el oeste amenazaban los ávaros, y los eslavos se instalaron en los Balcanes, iniciando un proceso de eslavización que llegó a afectar incluso al Peloponeso]”.12

La economía del Imperio bizantino estaba basada principalmente en la explotación agraria, el comercio y la industria, esta heredada del sistema romano de explotación agraria, aunque fue dándose un proceso lento de fraccionamiento de muchos latifundios y las coexistencia de muchos pequeños propietarios en diversas regiones del imperio.13

La función de la propiedad fundaria era la percepción de rentas (de ahí la poca inversión en productividad); las formas clásicas de explotación con esclavos y colonos desaparecieron en el siglo VII (entre los campesinos dependientes se distinguían los colonos y los adscripti); La industria bizantina estuvo muy ligada al comercio y en esto Constantinopla fue el mayor centro industrial, mercado y puerto (fabricación de seda, por ejemplo vendida por el propio Estado); Asimismo el comercio, como la industria, estaban fuertemente controlados por el Estado o por alguna corporación creada para tal fin; esto fue posible mientras se mantuvo fuerte el gobierno central (al debilitarse desaparecieron los monopolios imponiéndose el mercado libre hasta el punto de ser concedidos los monopolios a colonias extranjeras arruinando la economía a partir del siglo XI); desde Constantino hasta Alejo Comneno una moneda fuerte basada en el oro; El thema surgió como una “circunscripción, militar y administrativa, a cuyo frente estaba un estratega (general) con plenos poderes en ambos ámbitos”,14 este sistema se implanto en territorios de Asia menor liberados de invasiones, donde se instalaban tropas que recibían tierras para su mantenimiento y como estipendio (es la tan conocida figura del soldado campesino “que, a la vez que defendía al Imperio, y sobre todo su paga, que era su tierra, reforzaba la pequeña propiedad libre”).15

Creemos que el mundo islámico merece un tratamiento especial, así que dejaremos una revisión más detallada en la próxima entrega. Sin embargo, creemos que es pertinente señalar algunos hechos y procesos clave, sin olvidar que en el escenario medieval europeo (este es el espacio estrictamente medieval) el avance y los aportes del mundo musulmán son de sobra conocidos.

Nota: Análisis histórico realizado por el historiador Emmanuel Muñiz Alejandro para Disgoo. Todos los derechos reservados.

Después de la unificación política que significó la obra de Mahoma (unificando a todas las tribus árabes del desierto logrando entrar en la Meca en 630) y a la muerte de este (632) familiares suyos gobernaron a todos los creyentes musulmanes, es decir, los cuatro siguientes califas. “En este periodo realizaron conquistas fuera de Arabia, al nordeste de África (Egipto), Mesopotamia, Persia, Siria y Palestina. A la muerte de Alí, el yerno de Mahoma, en el 661 la familia Omeya, que ejercían la gobernación de Siria, se apoderó del califato y trasladó la capital a Damasco fundando la dinastía de los oméyades (omeyas) que mantuvieron el imperio hasta mediados del siglo VIII”.16 Después de estas acciones sorprendentes conquistaron el Magreb, la península ibérica, intentaron cruzar los Pirineos y llegar al corazón de Europa siendo detenidos en Poitiers. En el lado este de los territorios musulmanes llegaron al Turquestán y el río Indo.17

En el caso de la península ibérica, como vimos mas arriba, la conquista por los árabes en 711 fue rápida y decisiva. Solamente restó por conquistar la parte norte del territorio, desde cuyos reinos se comenzó la muy lenta y fluctuante reconquista cristiana. Recordemos que tan repentina conquista fue a la vez favorecida por las luchas nobiliares y presiones al interior del gobierno visigótico, la indiferencia casi total de la población por los asuntos del Estado (debido a la naturaleza decadente del mismo), también jugaría un papel decisivo el entusiasmo religioso musulmán.

RESUMEN

En cuanto a los límites espaciales de la Edad Media Claramunt es claro al afirmar que la Edad Media, en tanto ciencia y concepto, es obra de europeos; siendo de este modo que los otros “mundos” entraron en la esfera medieval en tanto entraban en la orbita del primero. Mucho mas preciso que europeo sería el término mediterráneo.

Europa durante la Edad Media constituye de por sí un mundo homogéneo, un área cultural que se identifica en gran medida con la entonces llamada “cristiandad”. La historia de este mundo, dotado de unos perfiles geográficos e históricos singulares, tiene plena coherencia en sí misma. Y de ahí que sólo tengan cabida, además de los específicamente occidental y eslavo, los mundos bizantino e islámico, geográficamente próximos y vinculados, además, a una misma tradición cultural.18

En cuanto a los límites temporales decir que todos los límites que imponen los historiadores son arbitrarios y provisionales: permiten desmenuzar la historia para trabajarla ordenadamente. A continuación presento algunas fechas sugeridas para el inicio y el final de la llamada Edad Media.

LÍMITES TEMPORALES TRADICIONALES PARA LA EDAD MEDIA

Inicio propuesto

Final propuesto

Periodización tradicional

  • Fundación de Constantinopla (330)

  • Edicto de Milán (313)

  • Invasión Germánica (406)

  • Final del Imperio Romano (476)

  • Conquista de Constantinopla por los turcos (1453)

  • Descubrimiento de América (1492)

  • Inicia la Reforma Protestante (1517)

En todo caso parece que estas coyunturas no tienen la resonancia que le solemos conferir, más bien señalan el final observable de procesos de mayor duración que el evento político que señala. Por otra parte, encontramos otras propuestas recientes que resaltan otro tipo de factores más y que, a título personal, resultan más útiles y explicativas. Estas periodizaciones

[...] acentúan el significado, no tanto de los hechos de la historia política, como tradicionalmente se ha venido haciendo, como de los fenómenos de base, tales como la pervivencia de la romanidad, el predominio gradual de lo rural y la degradación de la vida económica de Occidente, la ruptura de la unidad del Mediterráneo –anunciada con la división del Imperio y consumada tras la expansión del Islam (Pirenne), o la formación de nuevas bases para la organización política y cultural. Por lo que se refiere al final de la época medieval, se han señalado algunos fenómenos que pudieran marcar la aparición de una nueva época: la difusión de las ideas renacentistas, la consolidación de las monarquías autoritarias, la aparición de la imprenta, la ruptura de la unidad religiosa de Europa...19

Respecto de la periodización interna del medioevo agregamos el siguiente cuadro:

PERIODIZACIÓN DE LA EDAD MEDIA

Periodización tradicional

Periodización reciente

Alta Edad Media (hasta siglo XII)

Edad Media Temprana u Obscura (siglos IV al X): Prehistoria de los pueblos europeos. (otra periodización llama Antigüedad Tardía los siglos III al VIII)

Edad Media Clásica o Plena, también Central o periodo feudal (siglos X al XIII): Periodo de formación de las sociedades europeas.

Edad Media Tardía o Baja Edad Media (siglos XIV y XV): Crisis del feudalismo.

Baja Edad Media (durante el siglo XIII al XV)

Sobre la transición a la Edad Media diremos que la tradicional tendencia a la división entre la parte oriental y occidental del Imperio romano ya era de mucho tiempo atrás para cuando Odoacro rey de los hérulos envió las insignias imperiales a Constantinopla, reconociendo la autoridad oriental (476). Sin embargo la “entrada” a la Edad Media es un largo proceso (alrededor de cinco siglos) en que se producen cambios enormes en todos los ámbitos de la vida, cada vez menos mediterránea para pasar a ser más europea.

Podemos señalar algunas de estas características, como la crisis en el modo de producción propio de la Antigüedad para pasar a uno distinto, particularmente después de Diocleciano, y la estabilización y predominio de algunas instituciones como el colonato, que cercano a la esclavitud, arraigaba a los campesinos a la tierra, reduciendo muchos de sus antiguos derechos dentro de una ciudadanía romana cada vez menos atractiva, además de la difusión de los cargos hereditarios.

El Bajo Imperio adquiere un aspecto cada vez más medieval desde principios del siglo IV con las reformas de Diocleciano: discriminación de las diferencias entre los esclavos, cada vez más escasos, y los colonos, campesinos libres, pero sujetos a condiciones cada vez mayores de servidumbre, que pierden la libertad de cambiar de domicilio, teniendo que trabajar siempre la misma tierra; herencia obligatoria de cargos públicos -antes disputados en reñidas elecciones- y oficios artesanales, sometidos a colegiación -precedente de los gremios-, todo para evitar la evasión fiscal y la despoblación de las ciudades, cuyo papel de centro de consumo y de comercio y de articulación de las zonas rurales cada vez es menos importante. Al menos, las reformas consiguen mantener el edificio institucional romano, aunque no sin intensificar la ruralización y aristocratización (pasos claros hacia el feudalismo), sobre todo en Occidente, que queda desvinculado de Oriente con la partición del Imperio.20

En suma, estamos hablando de una larga transición, de un modo de producción esclavista al feudal. Sin embargo debemos poner otros dos elementos como condicionantes de esta transición: El cristianismo y las migraciones germánicas: “En definitiva: causas internas -institucionales, religiosas, económicas- y externas -entrada de los bárbaros-, cuyas raíces se encuentran en el corazón mismo de la historia del Imperio”.21

CONCLUSIONES

En efecto, ya desde mucho antes del derrocamiento de Romulo Augustulo vemos el limes rebasado por diversas tribus, además de la romanización de los territorios imperiales y las barbarización del Imperio romano. El factor migratorio, como hemos visto, fue un factor decisivo y demoledor en la transición de la Antigüedad al medioevo. El influjo cultural que supuso la romanización de los territorios conquistados por romanos y la propagación de sus instituciones políticas, administrativas, culturales, etcétera, fueron en general aportes, que si bien, no siempre fueron de inmediata aplicación, nunca desaparecieron totalmente del recuerdo.22 Creaciones como el derecho romano nunca fueron completamente olvidadas (la Iglesia utilizó el derecho canónico para reglamentar sus actividades).

La creación y fortalecimiento de los Estados nacionales y los cimientos del capitalismo serán dos procesos que emergerán de la Edad Media. Sin embargo en los siglos estudiados podemos presenciar la conformación social y política de los pueblos en Europa. Aun podemos hablar del fin de la prehistoria de muchos pueblos europeos. Paralelo a lo que referimos, observamos un renacimiento cultural en el Imperio romano de Oriente a la vez que una franca helenización del mismo. En el medio Oriente y llegando hasta la península ibérica por el sur del Mediterráneo encontramos un mundo islámico en franco ascenso. Nos parece muy discutible hablar del medievo como el periodo del “triunfo de la religión y la barbarie”, más bien encontramos un proceso de conformación de pueblos que, al final de la Edad Media tendrán un papel decisivo en la Historia Mundial.

BIBLIOGRAFÍA

Fuentes escritas:

-Claramunt, S., et al., Historia de la Edad Media, Ariel, Barcelona, 1992.

-Mejía, Pereda Alejandro, La vida de la Iglesia, Progreso, México, 1985.

-Anderson, Perry, El Estado absolutista, Siglo XXI, 2002, México

Fuentes electrónicas:

-“Edad Media”, Wikipedia, <<http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_Media>>;, (14 junio del 2008).

1 “Desde el siglo VI el obispo de Constantinopla lleva el título de 'patriarca ecuménico'. El emperador Justiniano llegó a considerar Constantinopla como cabeza de todas las demás iglesias, si bien reconoció la primacía del papa como 'el primero de todos los sacerdotes'. La vinculación del papado a los reyes carolingios y al imperio de Carlomagno fue un motivo más de tensiones entre oriente y Occidente, que culminaron en la definitiva separación y mutua excomunión del año 1054, llamado el Cisma de Oriente” en Mejía, Pereda Alejandro, La vida de la Iglesia, Progreso, México, 1985, p. 108.

2 Claramunt, S., et al., Historia de la Edad Media, Ariel, Barcelona, 1992, pp. 15-16.

3 Ibíd, p. 16.

4 Ibid.

5 Ibíd, p. 16.

6 Ibíd. p. 23.

7 Ibíd, p. 24.

8 Ibíd. p. 25.

9 Ibíd, p. 26. La ciudad de Constantinopla sería consagrada como nueva capital del Imperio romano por Constantino en el año 330, a orillas del Bósforo.

10 Ibíd, p. 27.

11 Ibid, p. 28.

12 Ibíd, p. 30.

13 Ibíd, p. 31.

14 Ibíd, p. 33.

15 “La reforma militar de Heraclio fue acompañada por la de la administración central [...] y creó nuevos servicios financieros. Todas estas reformas fueron acompañadas con una helenización de la administración y de la Iglesia”, Ibíd.

16 “Alta Edad media”, Wikipedia, <http://es.wikipedia.org/wiki/Alta_Edad_Media#El_Islam>;, (3 de febrero del 2008).

17 Ibíd.

18 Ibíd, p. 2.

19 Cap. 1, p.

20 “Edad Media”, Wikipedia, <http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_Media>;, (14 junio del 2008).

21 Emilio Mitre, “Descomposición del orden romano (siglo IV): el cristianismo”, en Claramunt, op cit, p. 7.

22 Anderson, Perry, El Estado absolutista, Siglo XXI, 2002, México, p. 18.

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