Historia del perfume y la aromaterapia

Historia del perfume y la aromaterapia

La palabra perfume, contiene la raíz etimológica per-fume que significa “para hacer humo”. De acuerdo al significado original de la palabra, los primero s perfumes surgieron de quemar algunas hierbas y de las fogatas surgían olores gratos, que a nuestros ancestros descubrieron que determinados olores les producían efectos positivos, algunos los energizaban, otros los calmaban e inclusive otros los curaban de algunas enfermedades como la gripe.

Perfumes y aromaterapia: Fragancias de los dioses

Estas percepciones debieron dar origen a las quemas de inciensos y otras sustancias de olor grato a los dioses. Esta práctica fue totalmente extendida en todo el mundo, fragancias y aromas que presentaban propiedades relajantes y sanadoras tanto para la mente como para el cuerpo, por lo que fueron incorporados a los ritos religiosos.

Este tipo de actividad ritual, al ser incorporada a cada religión en especial, como la quema de incienso, la sanación y limpieza del cuerpo por medio de la sahumación fueron heredados a las actuales religiones.

Historiadores y arqueólogos nos explican que en épocas antiguas no había una diferencia específica entre los aromas perfumados y las medicinas, ya los egipcios en la antigüedad conocían el arte de la destilación para la elaboración del aceite de cedro el cual empleaban para el proceso de momificación, de igual manera en Babilonia ya tenían conocimiento de las virtudes sanadoras de los aceites esenciales.

Durante la historia de la humanidad los perfumes tuvieron una importancia sanadora-religiosa “olores gratos a Dios”, así como desodorantes gratos a los seres humanos. Cuyos conocimientos fueron y han sido celosamente guardados por los sacerdotes, chamanes y maestros perfumistas, el perfume es un conocimiento empírico que se ha perfeccionado durante siglos.

Masajes terapéuticos en el Mundo Antiguo

Los masajes con aceite eran una forma de recibir los beneficios que purifican al alma y el cuerpo por ejemplo, en la Biblia podemos leer:

“Entonces tomó María una libra de perfume de nardo legítimo, de gran valor y ungió los pies de Jesús y los enjugo con sus cabellos y la casa se llenó con la fragancia del perfume”.

Las propiedades terapéuticas de los perfumes ya estaban suficientemente probadas también se aprovecharon estos conocimientos para su uso estético, por ejemplo en la Antigüedad las mujeres hebreas llevaran entre sus pechos una bolsita de perfume, indudablemente a manera de desodorante. Los griegos aprendieron el arte de destilación de aceites esenciales de los egipcios, como nos relata Herodoto y Demócrates, “aprendieron el arte de extracción floral del país del Nilo”.

Los griegos adoptaron de igual manera de los egipcios a ungirse con perfumes ya que tenían como cierto el origen divino de las plantas aromáticas, en los templos de Afrodita y Esculapio (hijo de Apolo) nos dejaron inscritos en placas de mármol las recetas de algunos aromas medicinales, Megalo nos dejó un perfume muy famoso en su época, el megalion que aparte de su exquisita fragancia que también podía ser utilizado para curar heridas e inflamaciones.

De alguna manera se está redescubriendo el viejo arte ya perdido de utilizar los perfumes también con fines terapéuticos, La Aroma Terapia. Las cuales según los expertos se deben elaborar con ingredientes naturales, las esencias deben de ser réplicas exactas de las que conocieron los antiguos perfumistas.

El origen de los perfumes curativos

Cuando ya se conocían los resultados curativos de los perfumes y debido a sus efectos persuasivos con el sexo opuesto, el arte de la perfumería dio otro paso, dejo los efectos curativos y se dedicó a la cosmética, como un artilugio para embellecerse, como fieles seguidores del culto hedonista y narcisista.

Puedes consultar el artículo: Cómo utilizar los cosméticos para evitar alergias

Los romanos derrocharon en perfumes, Los unguentarii (perfumeros) florecieron bastante, incluso existieron calles enteras con comerciantes especializados, pues ya conocían de sobra el poder erótico de los perfumes, así como Cleopatra (que en realidad no era tan hermosa como se decía) pero conocía a fondo este arte, ya que tenía un verdadero arsenal de bálsamos que en la actualidad valdría una fortuna, así que sus famosos baños aromáticos eran una verdaderas trampas para la seducción. Y es en esta época del Imperio Romano en que se inició a separar el arte de la perfumería curativo-sagrada con la industria cosmética-narcisista.

 

Historia de los perfumes: El mundo Islámico

Los perfumes fueron rescatados del olvido por la cultura árabe

Con la caída del Imperio Romano también cayó en desuso la utilización común de perfumes (y de otros conocimientos), hasta que en el siglo X a través del médico y alquimista árabe Avicena “el príncipe de los médicos” el arte de la perfumería fue redescubierta, todo parece indicar que uno de sus primeros éxitos en perfumería fue un destilado fue con la Rosa centifolia, creando el “agua de rosas” lo que causo un verdadero furor en el Mundo Islámico y por supuesto en Al Andalus. Precisamente por ese hecho ya se menciona en “Las Mil y una noches” el uso de los aceites y perfumes.

 

El redescubrimiento de los perfumes en la Europa medieval

Este arte volvería a Europa en la época de Las Cruzadas llegando desde España, a partir de la región de Al Andalus, ya a partir del siglo XII algunos monarcas europeos otorgan la Cedula Real al gremio perfumero, uno de los reyes que otorgaron este reconocimiento fue Felipe Augusto de Francia, de ahí probablemente surja el prestigio de los perfumes franceses.

En la Europa medieval solo los alquimistas continuaron investigando las aplicaciones terapéuticas, sagrado, curativas de las sustancias aromáticas, técnicas de obtención, preparación y uso. Posteriormente se llegó a formar una verdadera industria del perfume solamente para usos cosméticos con aplicaciones relacionadas con la belleza.

Así es como los alquimistas herbolarios (curanderos) medievales encontraron las relaciones entre los cuatro humores, Sanguíneo-aire, flemático-agua, colérico-fuego y melancólico-tierra usando las plantas en relación con su color, las de color rojo con propiedades estimulantes y las de color azul con propiedades sedantes.  Estas ideas de que los olores tenían propiedades medicinales duró mucho tiempo, es por esa razón que durante las epidemias de la peste negra por ejemplo en las ciudades y aldeas encendían grandes fogatas con maderas de pino y otras hierbas que producían un olor picante a manera de aromaterapia, otro ejemplo, fumigaban algunas iglesias y cabildos, con azufre, lúpulos de pimienta e incienso algunas personas por consejo de los médicos inhalaban ciertas esencias para ponerse a salvo de la peste.

Fue hasta el siglo XIX en que los científicos investigaron metódicamente las virtudes de los olores.

Los perfumes son fragancias que estimulan las áreas más profundas del cerebro.

La aromaterapia y los perfumes en la actualidad

Actualmente existen cuatro escuelas para la práctica de la aromaterapia[1] (existen distintas corrientes sobre estos estudios como la escuela inglesa, francesa, alemana y norteamericana) las cuales se integran en el nuevo mundo de las terapias alternativas y medicinales del mundo moderno. La tecnología de perfumes, de la misma forma, ha sido beneficiada por los sorprendentes avances del siglo XX y XXI en el mundo de la ciencia y las nuevas técnicas de procesamiento de datos por ordenador.

Las grandes compañías de productos de perfumería y cosmética financian departamentos de investigación en estos. Las campañas publicitarias de estas firmas abarcan todos los medios de comunicación y las redes sociales ramos moviendo millones de dólares anualmente. Los productos de perfumería han llegado para quedarse. El arte los aromas, el olor y la ciencia del olfato avanzan de una forma que nunca hubieran imaginado nuestros antepasados cuando descubrieron la belleza y el arte curativo de los aromas.

La breve historia de los perfumes y la aromaterapia ha sido presentada a través de la Revista Disgoo, sección Historia, Belleza y salud.



[1] Esta palabra surgió en 1937 con el libro: Aromaterapia - Aceites esenciales - las hormonas vegetales en 1937.

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Sobre el autor: Estudió en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Premiado del CONACYT a la innovación científica juvenil. Militar retirado de la Armada de México. Actualmente se dedica al estudio de las aplicaciones tecnológicas y las innovaciones en la vida diaria y la historia de la humanidad.

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