La Llorona: La leyenda

La Llorona: La leyenda

La Llorona: La leyenda en tiempos de la colonia

La historia más popular era que la Llorona en vida había sido una joven mestiza o indígena que fatalmente cayó en la desesperación por un engaño de traición y amor. Aquél de quién se enamoró, padre de sus tres hijos, había prometido matrimonio a la joven, aunque nunca cumplía su promesa. La pobre chica le pidió que por fin formalizara la relación. En cambio el caballero español la abandonó por una mujer española adinerada y de buena familia aristocrática. Nuestra joven, al conocer la noticia, enloqueció hasta perder la razón y presa de la desesperación ahogó a sus amados hijos después quitándose ella misma la vida en las aguas. Su destino sería vagar lamentando la suerte de sus hijos.

La Llorona: La leyenda en tiempos de la colonia

“¡Ay de mis hijos, qué será de mis hijos!” Era el lamento que se escuchaba en la Ciudad de México en la época colonial. Cuando se daba el toque de queda en la catedral, a esa hora todos los habitantes corrían a encerrarse, cerraban las puertas y las atrancaban con lo que podían, nadie se atrevía a asomar la mirada hacia afuera, tanto que hasta los viejos soldados conquistadores que ya habían demostrado su valía en las guerras de conquista, ni siquiera ellos se atrevían a salir a la calle cuando llegaba esa terrible hora, los corazones de todos se sobresaltaban al oír este lamento terrible, tan largo que penetraba hasta los huesos.

La Llorona clamaba la gente, algunos apenas podían murmurar una oración y con las manos temblorosas hacían la señal de la cruz, en esa época la ciudad vivía verdaderamente aterrorizada. Algunos valientes se atrevían a salir al escuchar esos lamentos, pues querían ver quién emitía esos lamentos tan angustiosos, mas su valor tenía un precio: en ocasiones les costaba la vida y en otras perdían la razón; se decía que esto era cosa de ultratumba, pues esos lamentos deberían escucharse a lo más, a tres calles a la redonda, sin embargo, se escuchaban por toda la ciudad. Algunos tan envalentonados por el vino que al salir de la taberna quisieron ser los héroes dando muerte al misterioso personaje, pero perdieron la vida algunos y otros jamás lo volvieron a intentar quedando locos pero alcanzando a narrar: “la Llorona era una mujer que flotaba en el aire, con un vestido blanco que cubría su descarnado cuerpo, un velo muy suave cubría su rostro que permitía ver la calavera de su cara”. La Llorona cruzaba toda la ciudad con mucha lentitud, unas noches por unas calles y plazas y otras por distintas callejuelas; dicen quienes la vieron que alzaba los brazos y lanzaba aquel angustioso quejido que los asustaba “¡Ay, ay de mis hijos, que seré de mis hijos!” Luego se desvanecía en el aire y se aparecía en algún otro sitio para seguir emitiendo sus quejidos

Así, de una calle a otra La Llorona recorría la ciudad hasta llegar a la Plaza Mayor de la Ciudad de México: Allí se ponía de rodillas, besaba el suelo y se ponía a llorar con gran desesperación, hasta terminar con un largo “¡Ay!” Después se levantaba y se encaminaba flotando a la orilla del lago y desvaneciéndose entre el vapor de la madrugada. Esto sucedía cada noche, teniendo inquietos a los habitantes del México colonial, nadie sabía cómo explicar quién era esa mujer ni cuál era la razón de sus lamentos. Muchas eran las historias, leyendas y rumores que giraban en torno a este extraño suceso.

Pero había otras historias en torno a la Llorona. Unos decían que esta mujer había fallecido lejos de su esposo a quien amaba profundamente y que venía de ultratumba para llorarle, pues no podía estar a su lado, y se pensaba que dicho caballero había vuelto a contraer nupcias con otra bella dama y que ya la había olvidado completamente, otras gentes afirmaban que esta dama nunca pudo casarse con el caballero pues la sorprendió la muerte, y que venia del más allá para verle, puesto que el caballero había caído en el vicio por la pena.

Pero otras personas decían que la mujer era una viuda que se lamentaba de esta forma, porque sus hijos huérfanos estaban sumidos en la más honda desgracia, sin que nadie les tendiese la mano.

En otras versiones la Llorona había sido una esposa infiel y que como no hallaba paz en la otra vida venia del mundo de los muertos para alcanzar el perdón por sus faltas, y que esta mujer había sido asesinada por su marido debido a los celos.

Otra interpretación es que la Llorona era la Malinche o Doña Marina que vivía amancebada por Hernán Cortés. En la versión cristiana venía a este mundo con permiso del cielo, para llenar de lamentaciones el aire, como franca señal de arrepentimiento por haber traicionado a su pueblo.

Pero no solamente en la Ciudad de México vagaba esta pobre alma, pues se le llegó a ver en otras poblaciones; en las noches de luna se veía pasar su triste silueta profiriendo tristes lamentos que llegaban a asustar al ganado.

Esta leyenda de la Llorona es muy antigua ya que sus orígenes se remontan al México prehispánico. Había una leyenda en que las mujeres muertas en parto solían venir a este mundo en un día determinado convertidas en espíritus apareciéndose a las personas en los caminos.

Como era de esperar, en la época de la Colonia española también circularon relatos que atribuían el origen de la Llorona a los avisos y premoniciones que tuvieron los antiguos aztecas antes de la llegada de los españoles, pues en estas historias se afirmaba que salía la mujer del lago y angustiada decía “¡Ay hijos míos, ha llegado la de vuestra destrucción!”

La Llorona

Salía del templo un día Llorona,

Cuando al pasar yo te vi,

Hermoso huipil llevabas Llorona,

Que la virgen te creí,

Ay de mi Llorona,

Llorona de azul celeste,

Y aunque la vida me cueste,

Llorona no dejare de quererte.

 

No sé qué tienen las flores Llorona,

Las flores del camposanto,

Que cuando las mueve el viento Llorona,

Parece que están llorando.

Ay de mi Llorona,

Llorona llévame al rio,

Y tápame con tu reboso, Llorona,

Porque me muero de frio.

 

Ay de mi Llorona

Llorona de azul celeste

Y aunque la vida me cueste

Llorona no dejare de quererte.

(Canción típica mexicana)

 

Imagen: Blog de Masallabr

Artículo escrito para Disgoo

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Sobre el autor: Estudió en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Premiado del CONACYT a la innovación científica juvenil. Militar retirado de la Armada de México. Actualmente se dedica al estudio de las aplicaciones tecnológicas y las innovaciones en la vida diaria y la historia de la humanidad.

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