M.A.C. Capítulo treinta

De Vanesa Ruiz García

O1 de enero del 2012

Querido diario…

Hoy ha sido un día difícil para Vanesa, la pobre no descansó bien anoche, con todo el follón de su padre. No dejaba de pensar en su madre, lo lamentaba tanto por ella… Era viernes tenía que recoger la lotería del bar, temblaba al recordarlo. No quería, pero tenía que hacerlo, tenía que ir, para ver cómo estaba su madre, se sentía responsable por haberla dejado sola, ante el peligro, que era su marido. No dejaba de pedirme perdón, perdón por un acto en el que ella era del todo inocente.

13.00: Lleguemos al bar. Vanesa temblaba, no quería ni asomarse al bar, por si se lo encontraba. Entre en busca de la lotería, ni rastro de Juan Manuel. Nos dirigimos al final de la calle, a casa de los padres de Vanesa. Su madre estaba en el comedor, explicando la gran batalla, que había tenido con su esposo la noche antes, ni uvas comieron. El padre de Vanesa salió de la cocina en ese momento. Cogió unas cartas.

  • Son para ti –se las entregó a su hija y volvió a desaparecer.

14.00: Volvimos a nuestro piso, con la comida, entre nuestros brazos; sopa, pollo y canalones, que es la comida que preparo la madre de Vanesa, la noche anterior.

El resto de la tarde, nos la pasemos en casa tranquilos, viendo pelis, jugando a juegos de mesa, relajada pero entretenida.



05 de enero del 2012

Querido diario…

Noche de reyes, tarde de cabalgata, algo que Aaron nunca había visto, yo estaba dispuesta a mostrarle. Mi padre, no podía fastidiar ese hecho, no lo necesitábamos para nada.

19.00: Nos encontrábamos en correos, a la espera de lo esperado. Había mucha gente, para no perder la costumbre, se ponen en medio como el jueves, sin dejar ver nada. Aaron. me ayudo a ponerme en pie, aguantándome a él, pude ver mucho mejor lo que la cabalgata representaba. Aunque de esta posición imposible coger caramelos, estos nos llegaban en avalanchas aterrizando en el suelo y muchos sobre mojado, por la lluvia que había caído esa mañana.

20.00: La carroza del carbón pasó, con ella la cabalgada había pasado. Varias fotos hechas, ahora tocaba ir a casa de mis padres, a comer chocolate desecho con pastas, como cada año, estarían mis tías. Todo sería charlas y diversión. Por suerte no me equivoque todo fue como lo esperado. Mi padre no estaba, disfrutemos esa balada, con regalos incluidos que nos dieron en la víspera de reyes. No fueron pocos para mí, pero también hubo para mis padres y Aaron. Me alegre por él.

23.00: Ya cada uno a su casa. Bien cargados con regalos, pero por una velada, fue la cosa tal como esperaba. Me alegré por Aaron.

06 de Enero del 2012

Querido diario…

Día de reyes, día de regalos… no me podía ni imaginar cuantos… por mi parte le compré Aaron, una simple camiseta, cuando él, gracias a un dinero que consiguió por un trabajo que hizo, me compro demasiadas cosas, ropas, un cd, un DVD… lo que me lleno de alegría, todo pero mas, más ilusión el último CD del canto del loco, de la radio colifata ¡oh me encantó! Nos pasemos la mañana y parte de la tarde con los regalos.

15.45: Caminemos a mi casa, con un tortel de nata, entre los brazos de Aaron. Mi madre nos dio los regalos exactos entre caga tió y reyes, nos llenaron más de una bolsa.

17.00: No tardemos en comer el tortel. Todos pendiente, a ver quien le tocaba la aba y quien el rey, personalmente, me tocó el rey y mi corona fue puesta. La aba, allí quedo en la mitad sin comer, en el que más tarde mi madre la encontró.

19.00: volvimos a nuestro piso, con todos nuestros regalos.



18 de enero del 2012

Querido diario…

Hoy ha sido un Sábado diferente, pero al mismo tiempo entretenido y guay.

09.00: Vanesa ha marchado a trabajar. Yo me quedado allí, con la casa empezar la limpieza.

13.15: Vanesa ha llegado de trabajar, y como la comida tenía ya preparada, no hemos tardado en sentarnos en la mesa para consumirla.

14.00: Hemos cogido la Sarfa, de camino a Mon-tras.

14.14: Hemos bajado en la parada precisa, aun nos quedaba un trecho, que el conductor muy educado, nos ha indicado. No nos hemos librado, de caminar por la carretera, por la parte, que la gente va a pie.

14.31: un numeroso numero de perros, han empezado a ladrar, desesperados para que le saquen de esas jaulas que les apresaban. Me encariñé con un perrito, que movía su colita a lo bajo. Lloraba a dos patas pidiendo a gritos libertad. Hasta las 15.30. No habría el acceso al público. Aun faltaba una hora ¿Qué hacer? Nos fijemos que había mucho verde por esos alrededores, decidimos investigar. Nos acostemos en el césped húmedo a disfrutar de aroma a naturaleza, y a disfrutar de ese cielo tan claro.

15.39: Entrabamos en la protectora de animales de Mon-tras. Hicimos una pasada observando a todos esos perros sin dueño, contemplemos que no perdían el tiempo, entre peleas, mostrando su amor entre ellos.

16.00: Observemos, como una mujer rubia, llegaba, se acercó a la jaula de un perro, que le olfateaba las manos. Le dieron una correa, y se lo llevó a pasear. Preguntemos que había que hacer para llevarte a un perro, según sus palabras: avisar, para coger los datos, ponerle vacunas y chip y pagar dos cientos euros, claro, gratis no era.

16. 45: Teníamos el D.N.I. de Vanesa, tras cogerle los datos, ayudemos a bañar a un perrito, ese que Vanesa, se encariñó, después pudimos acariciarle y jugar con él.

18.00: Paso a pasito, lleguemos a Palafrugell. Recorrimos el pueblo, paremos en una cafetería a tomar algo.

19.13: Volvemos a la parada de bus, para subir a la Sarfa, y regresar al pueblo







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