Nevada en la playa

Nevada en la playa

Autora; Vanesa Ruiz García

Era un lunes, mi día festivo, estaba sentada en el sofá, destinguí, un cielo de lo más gris, note como si lloviera, pero no ¡estaba nevando! no era la necesidad de ver nieve, ya que hacía 5 meses que me había artado de verla en Andorra, pero no se, siempre hacía ilusión ver nevar en la playa, aun menos en mes de marzo, era algo rarísimo. La nieve caía sin parar, fuerte, con rayos y truenos que le acompañaban ¡una tormenta de nieve! esto si que era algo novedoso y nunca visto...

Lunes por la mañana, la luz ya empezó hacer el tonto, se iba un momento, y volvía al instante, la cosa empeoró, cuando ya se ha apagó y no se encendió. Era media tarde cuando ocurrió. Emmanuel y yo estábamos aburridos, sin internet, sin televisión... ¿que hacer? debíamos ir a comprar, pero con ese temporal de nieve ¿quien saldría? pos Emmanuel Muñiz alejandro estaba decidido a ello, recuerdo ke le dije "deja el salvajismo aparcado" vaya artón de reír se hizo el solo, pero aun así, salió yo me apunté con él.

Salimos a la calle, todo Palamós estaba blanco, había dos pamos de nieve bien buenos. Muy poca gente andaba por la calle, si no era por obligación, eramos los únicos que salimos por salir. El frío era insoportable, la nieve seguía cayendo. Problemas tuvimos para llegar a casa, con la silla de ruedas. Esa noche no tuvimos luz, con eso significaba, que ni cocina, calefacción, ni agua caliente.... Nos sintamos como en la prehistoria, a las 9 de la noche, en la cama acostados, con un montón de mantas por encima, abrazados, dándonos calor mutuamente.

A la mañana, hacía un sol radiante, e intente ir a trabajar, pero quien me mandaría.Los más pequeños, son quien más disfrutaban, sin clases, disfrutando de ese blanco, que poco habían visto...todos los comercios se encontraban cerrados, solo pocas panaderías se mantenían abiertas, que se formaban colas como del tiempo de la Guerra. con la cantidad de nieve que había, la silla no circulaba, incluso necesitemos ayuda de los policías, para poder llegar a casa, pero antes, andemos asta el paseo, me hacía gracia, ver la playa, toda blanca, sinceramente sobresaltaba bastante.

El miercoles por la mañana, a pesar aun si guiamos, ya tres días sin luz, con todo como el día anterior, Emmanuel y yo salimos a la calle, me llevé los cupones, mientras que Emmanuel hacía cola de una hora para comprar el pan, yo aprovechaba vendía algo... La gente estaba mal humorada, se peleaban por una barra de pan "esto me recuerda a tiempos de guerra" habló más de un mayor. El diario de Girona izo acto de presencia, informando de la situación que nos encontrabamos, incluso yo aparecí en portada, con mis cupones. Se empezó a decir, que la luz empezaba a llegar en algunos puntos. La gente empezó alegrar sus caras, con la esperanza de volver a tener electricidad. Por fortuna, nosotros fuimos unos de los elegidos, nos llenemos de alegría al descubrirlo.

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Escritora y fan de las redes sociales gusta de escribir y buscar artículos que vale la pena conocer y compartir. Su gran discapacidad no ha sido impedimento para explorar las facetas de la vida.

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