Relato; Invencible

De Vanesa Ruiz García

Lo había conseguido... lo había logrado... le parecía increible, pero al fin la luz al final del túnel se vio grande y clara, tras de dos años de lucha, venció al cáncer, sin ninguna secuela, tuvo la muerte tan cerca, ningún doctor daba esperanzas, sus padres, ya preparaban su funeral, pero él fue mas fuerte que los médicos, él fue más fuerte que la muerte, él fue más fuerte que el cáncer. Casi lo derriba, pero al final George lo derribo a él, y ahora él se sentía más fuerte que nunca, incluso se sentía invencible, nada ni nadie podría derrumbarle. Pero al mismo tiempo su mundo se desmoronaba, ya hacía tiempo que lo presentía, pero no quería aceptarlo, menos ahora que todos sus problemas habían acabado... pero su padre, no lo veía de la misma forma, decidió, abandonarlo, a él y a su madre, ya se había hartado, justo ahora, que todo había acabado.

Volver a clase, aguantar las largas horas de estudio no fue fácil, pero el ver como todos sus compañeros le daban la bienvenida, ver como le aplaudían y admiraban, y las chicas, ahora si, en él se fijaban ver como después de todo el calvario de solo por eso asistía al último curso de secundaria. Solo cumplió a rajatabla la primera semana, después solo asistía aquellas asignaturas que le interesaban, las demás las pasaba en la calle, con su mochila colgada fingiendo que estaba repleta de libros... la realidad estaba vacía, más que unos bocadillos, unas bebidas, y su paquete de cigarrillos. Le había cogido gustillo a faltar a clase, ya había encontrado compañía, esos chicos, los tipicos campañeros, los típicos, dispuestos a la lucha a los follones, a romper las reglas a meter en líos.

Estaba harto de reglas, estaba cansado de instrucciones desde que se levantaba asta que se acostaba, en casa su madre no le dejaba de exigir, <<nada de comida basura>> <<todo verdura>> <<nada de tabaco y alcohol>> <<tienes que ayudar en casa>> <<cumple con tus obligaciones>> joder había superado el puto cáncer, era el rey... porque no se daban cuenta... sus amigos de siempre no dejaban de darle instrucciones, no hagas esto, no hagas lo otro, cuidado con esto, cuidado con lo otro ¿por que su madre no era consciente? Había vuelto a nacer, ya nada de su pasado tenía sentido, quería cambiar, quería demostrar al mundo su nuevo yo, George el invencible.

Era un día nublado, George esperaba en la esquina, cuando los vio llegar, se dieron su saludo oficial, empezaron andar, aquellos lugares menos esperados, aquellos lugares que sabían que a ningún conocido encontrarían.

- ¿Oye tío como se siente... volver a nacer?

- Me siento el puto amo, pero no dejan de darme instrucciones, estoy asta los cojones -le echo una calada a su cigarro.

- nosotros tenemos lo que necesitas... -se sacó una bolsita con un polvillo blanco dentro.

- ¿Que es esto? ¿droga?

- Así es... ¿te atreves? ¿realmente eres el puto amo? ¡demuéstralo!

- ¡Claro que lo soy! -le arrebato la bolsa con rabia. La abrió.

- No espera, aquí no... acompañanos... -De está manera George, se adentro no solo a un callejón, sino a una nueva etapa de su vida, una etapa digno de un invencible, al mismo tiempo del principio del fin....

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Escritora y fan de las redes sociales gusta de escribir y buscar artículos que vale la pena conocer y compartir. Su gran discapacidad no ha sido impedimento para explorar las facetas de la vida.

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