Pétalos de libertad

Pienso en la primera cereza de verano, se la doy y ella se la lleva a la boca, me mira con ojos cálidos de agradecimientos, de pecado, de asombro…, mientras hace suya la carne. De repente me besa apasionadamente y me la devuelve con la boca, y yo que ya voy tocado para siempre, llevo el hueso de la cereza todo el día rodando entre mis dientes, como una especie de teclado de la misma manera que una nota musical…silvestre.   Por la noche:”Tengo algo para ti, amor”. Dejo sobre su boca ‘el hueso de…

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Sobre mí

Ubicación

La Coruña