Publicaciones de Emmanuel Muñiz Alejandro (20)

Edad Media II
Historia de la diversidad cultural en Europa
RESUMEN

Es necesario y nos parece pertinente comenzar este escrito presentando la expansión de los pueblos escandinavos en un segundo gran contexto migratorio de nuestra era el cual transformará, como en su momento las migraciones del siglo V, la faz europea. Sin desvalorizar demás factores resaltamos que en un primer momento la expansión escandinava se explica principalmente por el afán de riquezas y botín, ya que era el medio de obtención de prestigio social y tierras en sus países de origen. Esta expansión se desarrolló en dos sentidos.

EXPANSIÓN ESCANDINAVA

Ruta

Grupo

Países arribados

Ruta oeste (estrvegum)

Daneses y noruegos (normandos o vikingos)

Islas Británicas, Atlántico Norte, Francia y Frisia (esporádicamente península ibérica, Marruecos y el Mediterráneo)

Ruta del este (austrvegr)

Casi exclusivamente por suecos (varegos)

Estepas rusas, hasta alcanzar los territorios bizantinos y el Califato de Bagdad

En una primera fase, las invasiones de noruegos y daneses (finales siglo VIII – mediados siglo IX), encontraríamos frecuentes y crueles ataques contra el Occidente cristiano (ataques repentinos y uso del terror). Esta etapa culminaría en 859 con el incendio de París, dando lugar a otra etapa más tranquila -sin exceptuar la violencia- en que los “rescates colectivos” o danegeld son un expediente recurrente, que permitirá que: “El relativo alejamiento del peligro, aun a costa de un esfuerzo económico agotador, permitió organizar algún tipo de resistencia”.1 Frente a la movilidad escandinava se erigieron rudimentarios puentes fortificados, “castra”, murallas, etc.

Quizás debido al cansancio, cambios sociales o económicos o a la cristianización a comienzos del siglo X las incursiones escandinavas comienzan a disminuir en intensidad siendo gradualmente sustituidos los danegeld por asentamientos permanentes en los territorios invadidos como los “Estados” daneses en Inglaterra (Danelaw) o Normandía (911). Semejante flujo de riqueza a los países normandos debió producir unos efectos económicos duraderos, sin mencionar el flujo de occidentalidad al mundo tradicional escandinavo. Después de 930 a 980 Europa vivió un periodo de tranquilidad, los ataques daneses se centrarán esta vez contra Inglaterra (conquistada totalmente entre 1014 y 1016 por Cnut el Grande). Los noruegos intentarán conquistar Irlanda, siendo derrotados en 1014, aunque compensado este fracaso con el descubrimiento y colonización de Groenlandia en 981.

Los varegos o suecos se expandieron siguiendo las rutas del Volga-Mar Caspio y Vistula-Dnieper-Mar Negro. Comenzarían a expandirse hacia 830, entrando en contacto con bizantinos y musulmanes entre 840 y 860, comerciando activamente con ellos y con los turcos. Llamados por los rusos, rus y svei o suecos, fueron guerreros profesionales al servicio de príncipes eslavos y, en algunos casos, haciéndose con el poder originando principados como los de Novgorod, Kiev o Staraya Lagoda.

En cuanto a los magiares (modernos húngaros) se instalaron en la llanura panónica a finales del siglo IX, empujados por los petchenegos, un nuevo pueblo de las estepas asiáticas. De costumbres nómadas, tan pronto su llegada, comenzaron una serie de ataques y expediciones contra Occidente: “El Estado de Moravia se deshizo y el bloque eslavo occidental quedó definitivamente seccionado”.2 Hasta su derrota a manos de Otón I (955) realizaron más de treinta incursiones hasta lugares tan lejanos como Orleans. Tal vez a causa de ser derrotados mientras vivían un proceso de sedentarización, interrumpieron casi por completo sus operaciones de pillaje (excelentes jinetes y vertiginosos ataques). También comenzó el proceso de conversión al cristianismo. El hecho oficial ocurrió en 966 con la conversión del principe Vajk adoptando el nombre de Esteban. Dos años más tarde, el papa Silvestre le envió la corona real, ingresando así Hungría al concierto de los reinos europeos (L. Musset).3

En general, los Estados eslavos aparecieron lenta y tardíamente por falta de cohesión política (deviniendo en debilidad contra presiones de grupos migrantes y ausencia de unidad contra ejércitos externos), sin embargo, podemos decir que entre los primeros en organizarse son los croatas, a comienzos del siglo IX con el “primer imperio yugoslavo”. Por la misma época se creó la Gran Moravia, desapareciendo en 906 a causa del ataque húngaro. Le seguiría Bohemia. El territorio checo, para entonces ya había sido cristianizado.

Polonia, hacia 850 estaba fragmentada entre diversos grupos tribales, de los cuales destacaban los vilanos y los polanos. Estos últimos irían unificando el territorio lo que ocurrió en días de Mieszko I (960-99?). Siempre amenazados por el Imperio otónida pudieron conjurar la absorción mediante la cristianización y la cercanía al papado de quien Mieszko se declaró vasallo. Su hijo Boleslao incorporó Bohemia (1003), Eslovaquia y Moravia (1004-1007) al Estado polaco.

Sobre la presencia y conquista musulmana en la península ibérica trataremos más adelante, conviniendo señalar que el periodo del emirato (756-929) y posteriormente el califato de Córdoba (923-1031), con sus procesos de islamización e integración de las poblaciones y el nacimiento de los reinos cristianos en España a partir del siglo VIII “como reacción a la conquista musulmana o como resultado de la extinción del Estado visigodo”4 son procesos paralelos que marcarán las trayectoria de los pueblos en este territorio, pues como decíamos antes la Reconquista ocurre casi paralelo e inmediatamente después de la conquista árabe.

En muchos casos nos referimos con Reconquista al fenómeno de repoblación de territorios despoblados como consecuencia de la expansión musulmana, haciendo coincidir repoblación con reconquista. En numerosos casos, se trata de un regreso a sus lugares originales pasada la amenaza muslime, a veces escapando de la persecución religiosa en al-Andalus o la presión demográfica en Asturias o en los valles altos de los Pirineos,5 tierras abandonadas años atrás por ellos o por sus padres.

Estas actividades repobladoras ocurren desde alrededor al año 800, cuando Asturias se recuperaba con Alfonso II y Carlomagno se encontraba creando la Marca de España. Pero no conviene atribuir la repoblación solamente a la iniciativa política, “hubo sin duda operaciones repobladoras programadas y desarrolladas por el poder [...] Pero en la mayoría de los casos la repoblación se ejerce no sobre ciudades ni por orden expresa del rey. Sus protagonistas son campesinos o grupos monásticos, y su objetivo es tomar posesión de tierras abandonadas y sin dueño”.6 Los territorios comenzarán lentamente a ser repoblados, las tierras yermas y los bosques comenzarán a ser cultivados y poco a poco irán creándose estructuras económicas nuevas y las recuperación o construcción de caminos, molinos y canales de riego. Operaciones por demás dificultosas y penosas pues con la tecnología de la época y los recursos de campesinos, la mayor de las veces eran herramientas hechas totalmente “'de madera con las puntas endurecidas al fuego' (García de Cortázar)”.7

Con este trasfondo podemos listar los principales reinos hispano-cristianos hasta 1035. En el caso de Asturias, surgida como producto de la alianza entre Pelayo y el duque Pedro en que la batalla de Covadonga (722) permitió librar al territorio de las fuerzas musulmanas ocupantes. Con Alfonso II (791-842) este reino alcanzaría una definición, en parte, gracias a la gran inmigración mozárabe de ideología llamada neogótica y propiciando un renacimiento coincidente con el renacimiento carolingio. Su momento álgido políticamente sería alcanzado con Alfonso III; también se traslada la capital del reino a León. Después de Ramiro II los reyes leoneses caerían en la órbita de Córdoba o de los intereses de una nobleza en ascenso.

El condado de Castilla, por otro lado, parece que nació de un temprano proceso de repoblación protagonizado por monasterios y campesinos de origen vasco, cántabro y germánico. Los condes eran designados por Asturias, sin embargo, Fernán Gómez de Lara convertido en 931 en “conde de toda Castilla” aprovechó la muerte de Ramiro II para hacerse de una grande autonomía la cual sería aumentada por sus sucesores.

Aun más dificultoso de determinar es el origen del reino de Navarra, cuyo control musulmán era casi nominal “y que a pesar de la presión de musulmanes y francos, los vascones de Pamplona consiguieron mantener su independencia, aun a costa de pagar tributos o aceptar guarniciones en su territorio”.8 Más fortalecido el territorio, en 905 Sancho Garcés I acabó con una política ambigua de navarra con los caudillos muslimes de la zona emprendiendo la reconquista del territorio.

El origen del reino de Aragón también supone dificultades, siendo en un principio un enclave pirenaico, que, desaparecida la presencia islámica estuvo bajo la influencia carolingia hasta principios del siglo IX. La dependencia hacia Pamplona se evidencia desde fines del siglo IX. En 1035, a la muerte de Sancho II, surgiría Aragón como reino.

En Cataluña, por el contrario, la presencia árabe fue constante y prolongada. Los carolingios comenzaron la recuperación de los territorios, apoyados por las masas descontentas con el régimen musulmán (785 Gerona, 801 Barcelona) creando de esta forma la Marca de España, un conjunto de condados, destacándose Cataluña entre ellos. Aprovechando la crisis de los carolingios, Wilfredo I, conde de Cataluña se independizó de los francos, procediendo a la unificación de los restantes condados que se consumaría un siglo después.

Para finalizar este apartado podemos asegurar que la amenaza musulmana pesó bastante sobre estos reinos cristianos del norte de España. Estamos ante reinos con una estructura política muy primaria, “se percibe una atonía política y la desaparición de la idea misma de Estado, a pesar de su programa de restauración neogótico”.9

Estas comunidades, donde la agricultura y la ganadería fueron las actividades económicas fundamentales fueron expandiendo su ámbito de intercambios, rebasando su comarca, como en León, donde acudían mercaderes judíos desde al-Andalus. Aunque se conoce la moneda, el medio generalizado de intercambios era el trueque, normalmente de ganado y grano durante el siglo X.

El siglo X presenta particularidades que repasaremos en breve. Cabe señalar la construcción del Imperio de Otón I como un momento político muy importante en Europa occidental, ya que a través de este podemos observar lo que será, poco a poco, el Occidente cristiano. Un ligero repaso a ciertas cuestiones dentro del siglo X nos hacen ver claramente procesos que conducen hacia la feudalización de la cristiandad europea. El Imperio otónida, abarcando una Europa mucho más amplia que antes en “un Occidente cristiano que modifica sus límites, que se amplía, integrando en las formas de vida que le son características territorios que, cuando Carlomagno vivía, estaban sólo en sus bordes o fuera de él”.10

DESARROLLO

Sobre la renovación en Occidente en el siglo X

Aunque existía una amplia porción de campesinos libres, con el correr del tiempo, como en el resto de Europa podemos comprobar que “como en otras parte de Europa, la consigna parece haber sido la de ningún hombre sin señor” [...] muchos hombres libres pasaron a depender de los poderosos hasta el punto de perder en algunas partes hasta la libertad de movimiento. En gran medida, estas transformaciones [...] fueron resultado de la 'irresistible ascensión de la aristocracia'”.11

Hemos visto, a lo largo de los escritos presentados que, aproximadamente después del colapso de la construcción carolingia, en el siglo X, parece haber una disminución y hasta ruptura del crecimiento observado en los siglos VIII y IX. Tradicionalmente los especialistas lo explicaban como el desenlace lógico del trastorno ocasionado por las segundas invasiones, sufriendo Europa las correrías de vikingos, sarracenos y húngaros. De acuerdo con esta visión, la necesidad de protección y defensa acarrearía una imposición de guerreros sobre el campesinado.

Sin embargo, ya no es una explicación convincente. Una economía rural tan sencilla podía reconstruirse fácilmente. Más bien, los ataques permitirían a los siervos y campesinos dependientes huir y, al mismo tiempo, liberarse de su señor. Estos amos se verían obligados a atraer nuevos pobladores y reducir las exigencias en rentas y prestaciones, en detrimento de los sistemas de extracción de riqueza anteriores. Las expediciones de pillaje disminuyeron en el siglo X y los invasores ocuparon en muchos casos los territorios atacados. Las ciudades, objeto de destrucción no siempre pudieron sobrevivir, pero en su lugar aparecían otras, mejor protegidas y más dinámicas12. La cristianización avanzó en los territorios con que entraban en contacto. Europa crecía, del siglo X son las primeras ciudades en Dinamarca. En Europa del este observamos la misma situación. En suma, al igual que en el este, “evangelización, urbanización, nacimiento del estado [sic] y progreso de la dedicación agraria coinciden. El paso de la agricultura itinerante a la agricultura sedentaria acompaña una evolución social en que la actividad guerrera vinculada a la organización tribal es sustituida por la organización jerarquizada que se sostiene en el sometimiento del campesinado”.13 De hecho la circulación monetaria aumentó en este siglo y la población en las urbes comienza a tener importancia en el entramado social. Clara progresión de la superficie cultivada y el aumento de la población, signos inequívocos de crecimiento. En el Mediterráneo pasaban cosas similares. Con la disminución de la flota naval bizantina y el creciente dominio musulmán en el Mediterráneo, las ciudades tuvieron que reforzar sus propias flotas y, a la vez, comenzaron a destacar las mejores urbes posicionadas para estos retos: Venecia y Amalfi; ya en el siglo XI Génova y Pisa que dejarían entre ellas a Amalfi en decadencia. Muestra que los contactos con Oriente no disminuyeron sino que se reforzaron en este siglo décimo. Porque “En Italia, las ciudades nunca habían perdido del todo su antiguo vigor, no se habían vaciado completamente de sus funciones. En el siglo X, después del repliegue ocasionado por la conquista lombarda y las guerras carolingias, su papel se recuperó”.14

Es dentro de este proceso que debe situarse la reconstrucción otónida, es un imperio éste, el de Otón I, al tiempo que una reconstrucción carolingia, si se quiere con otro rumbo, pero decíamos, es una reconstrucción. Curiosamente proveniente de Sajonia, territorio que tantos trabajos costó a Carlomagno. Consagrado en 936 en Aquisgrán como rey de Germania, extenderá su influencia aun más al este que antes, sobre húngaros, eslavos y escandinavos. Pero a diferencia del edificio carolingio encontramos ahora un poder más sólido. Si aquél estuvo a merced del papado, ahora será Otón quién haga sentir su predominio sobre la Iglesia. Así se interpreta la coronación imperial.

Asentado su poder en Alemania, Otón pudo pensar en la corona imperial [...] el Imperio significaba el control del papado y, por tanto, de las posibilidades de intervención externa en la Iglesia germánica. El Imperio era, pues, una nueva pieza en el fortalecimiento del poder monárquico [...] el 2 de febrero de 962, Juan XII le impuso la corona imperial [...] la situación se había invertido; si, con los carolingios, los papas habían terminado por controlar el instrumento imperial, con Otón era el emperador el que dominaba a los pontífices.15

Sus sucesores, Otón II y III no continuaron con esta dinámica emprendida. Ya Otón III tenía planes lejos de Germania, en Roma y cuando murió en 1002 intentando retomar el control de Roma sus planes eran de un imperio universal.

Estamos frente a Europa en trance de feudalización. En este sentido no es impertinente considerar este lapso desde antes de la caída del Imperio romano hasta el alzamiento del sacro Imperio romano de Otón I como un periodo de transición desde la Antigüedad hasta la Edad media propiamente dicha. Una Antigüedad tardía o un proceso en que el feudalismo como modo de producción será definitorio de la cristiandad europea. Las características más representativas del modo de producción feudal serán tratadas en el siguiente reporte pero puedo recomendar para un análisis correcto de esta transición a Perry Anderson. A modo de final para esta sección me tomo el atrevimiento de citar extensamente a este investigador donde aclara la relación entre el elemento romano y germano en la conformación y algunos sustratos del feudalismo.

Que el feudalismo occidental fue el resultado específico de una fusión de los legados romano y germánico era ya evidente para los pensadores del renacimiento cuando por vez primera se puso a debate su génesis [...] El origen primigenio de la instituciones específicamente feudales parece a menudo inextricable dada la ambigüedad de las fuentes y el paralelismo de la evolución de los dos sistemas sociales antecedentes-Así, el vasallaje puede haber tenido sus raíces fundamentales tanto en el comitatus germano como en la clientela galorromana. Dos formas de séquito aristocrático que existieron en ambos lados de Rin mucho antes del fin del Imperio y que contribuyeron indudablemente a la aparición del sistema “vasallático”. El beneficio, con el que finalmente se fundió para fundar el feudo, puede remontarse igualmente a las prácticas eclesiásticas romano-tardías y a los repartos tribales de tierra de los germanos. El señorío, por su parte, procede ciertamente del fundus o villa galorromana, que no tiene ningún equivalente bárbaro porque son grandes fincas autosuficientes, cultivadas por campesinos dependientes o coloni que entregan a su señor terrateniente productos en especie, en lo que es un obvio presagio de una economía señorial. Por el contrario, los enclaves comunales de la aldea medieval fueron básicamente una herencia germánica, vestigio de los primeros sistemas rurales forestales después de la evolución general del campesinado bárbaro desde las tenencias alodiales a las dependientes. La servidumbre desciende probablemente del estatuto clásico del colonus y de la lenta degradación de los campesinos germanos libres por la “encomendación” casi coercitiva a los guerreros de los clanes. El sistema legal y constitucional que se desarrolló durante la Edad Media fue igualmente híbrido. Una justicia de carácter popular y una tradición de obligaciones formalmente reciprocas entre dominantes y dominados dentro de una comunidad tribal común dejaron una profunda huella en la estructuras jurídicas del feudalismo, incluso allí donde los tribunales populares no sobrevivieron, como en Francia. El sistema de Estados que más adelante apareció dentro de las monarquías feudales debía mucho en especial a esta última. Por otra parte, el legado romano de un derecho codificado y escrito tuvo también una importancia capital para la específica síntesis jurídica de la Edad Media. Mientras que la herencia conciliar de la Iglesia cristiana clásica fue sin duda alguna fundamental para el desarrollo del sistema de Estados. En la cumbre del sistema político medieval, la institución de la monarquía feudal representó inicialmente una cambiante amalgama entre el jefe guerrero germánico, semielectivo y con rudimentarias funciones seculares, y el soberano imperial romano, autócrata sagrado de poderes y responsabilidades ilimitados.16

Sin olvidar que ninguna otra institución como la Iglesia tuvo una permanencia en esta etapa transitoria. Podemos, de hecho, confirmar con Perry Anderson que la Iglesia, “procedente de una minoría étnica postribal, triunfante en la Antigüedad tardía, dominante durante el feudalismo, decadente y renaciente durante el capitalismo, la Iglesia ha sobrevivido a cualquier otra institución”17 Con una adaptabilidad y autonomía extraordinarias, desde cualquier enfoque.

Sobre la presencia musulmana en tierras hispánicas

Es muy de mi interés repasar algunos hechos y detenerme a analizar lo que fue la presencia musulmana en tierras hispánicas. El periodo que se analiza es muy variado y podemos afirmar que señala el apogeo islámico en al-Andalus.

La entrada a la Edad Media en la península hispánica es señalada cuando el rey visigodo Rodrigo, fue derrotado y muerto en julio de 771 a manos de un pequeño ejército de árabes, orientales y bereberes. La estrepitosa caída del estado visigodo se explica dentro del proceso de la expansión islámica que arrolló a su paso a Estados más fuertes que el visigodo.18 La rápida conquista del territorio prácticamente no ofreció resistencia: pobladores y la nobleza pronto trataron de establecer acuerdos con los vencedores. Por otro lado clérigos y nobles temerosos emigraron a Francia; las tierras del Estado y la Iglesia fueron repartidas entre los árabes y bereberes conquistadores. Al principio los territorios estuvieron administrados por gobernadores o valíes, nombrados por emires en África o por los mismos ejércitos. Después de la derrota en Poitiers (732) al-Andalus cayó en una larga crisis que, al mismo tiempo, es una repercusión de la crisis del califato omeya, enfrentando árabes contra bereberes y después -derrotados los últimos- entre los mismos árabes. Esto permitió una reorganización de la resistencia de los cristianos iniciada en Asturias años antes. Así, la Reconquista fue un proceso que inició lentamente casi después de la Conquista misma. La época “clásica” de al-Andalus abarcaría de 756 y 1031. Una periodización política de esta época de esplendor abarcaría el emirato de Córdoba (756-929) y después el califato de Córdoba (923-1031).

Pero, al margen de estas estructuras políticas mejor o peor definidas, la población se agrupa en comunidades [...] de acuerdo con formas organizativas de tradición indígena, basadas en el vínculo de parentesco y en un cierto comunitarismo agrario.19

La historia del emirato comienza cuando en 756 desembarcó en Almuñécar Abd al-Rahman, el único príncipe omeya sobreviviente de la matanza emprendida Abu Abbas en 751, llegando al poder y proclamándose emir de al-Andalus, arrancando así

La historia, independiente del califato de Bagdad, de este principado en tierras de Occidente. Abd al-Rahman I y sus inmediatos sucesores mantuvieron la llamada “ficción califal”, que hacía compatible la independencia política con el mantenimiento de la unidad espiritual y moral del Islam.20

Políticamente no fue un periodo tranquilo. La dinastía omeya mantuvo la misma política pro-árabe traída de Oriente, suscitando serios problemas y sublevaciones de bereberes y muladíes (neo-musulmanes). Por otro lado, resumiendo, “se consolidaron las estructuras administrativas y políticas que hicieron del emirato de Córdoba un verdadero Estado. Y al mismo tiempo se produjo un irreversible proceso de islamización que redujo a los cristianos o mozárabes a una minoría”.21

El califato de Córdoba (929-1031) comienza cuando Abd al-Rahman III sube al trono de un Estado decadente (912), acabando con las diversas sublevaciones e imponiendo orden y autoridad. En 929 se autoproclamó califa, terminando así con la ficción califal, aprovechando la decadencia del califato abbasí y frente a la amenaza de expansión que representaba el califato fatimí en Egipto.

Afortunado en la paz y en la guerra, Abd al-Rahman III (912-961) hizo de al-Andalus una gran potencia mediterránea y de Córdoba una de las más grandes ciudades del mundo islámico. La paz interior propició un fabuloso desarrollo económico [...] La administración del Estado, cada vez más compleja, y la política expansionista dieron origen a toda una maquinaria burocrática precedida por un primer ministro o hachib. Muchos de los funcionarios eran antiguos esclavos (saqaliba) aunque los principales cargos estaban en manos de miembros de la dinastía o de la nobleza andalusí. El ejército, aun manteniendo en parte la estructura tribal tradicional, estaba mayoritariamente compuesto por soldados profesionales, reclutados en el norte de África (bereberes) o en la España cristiana.22

Le sucedió su hijo, al-Hakam II (961-976) reuniendo en la biblioteca del palacio más de 400 000 libros. Le sucedería su hijo Hixem II, demasiado joven para gobernar, siendo encerrado en el palacio por un joven ambicioso del consejo de regencia, Ibn Abi Amir, conocido después como al-Mansur, “el victorioso”, haciéndose con el poder, en tanto “dueño absoluto de los destinos de al-Andalus [...] como teórico hachib y real dictador”.23 El ejército, donde fundaba su poder, fue reorganizado a partir del componente mercenario, terminando con la antigua estructura tribal. Garantizó la paz interior al tiempo de llevó una política exterior de ataques militares contra la España cristiana. Estas incursiones tenían como objetivo, menos que la expansión territorial, la obtención de riqueza, el debilitamiento y la destrucción de enemigos cristianos; en fin, en la obtención de riqueza y prestigio militar, (además de practicar acciones demagógicas, como la expurgación de la biblioteca real),24 acciones tan importantes en su legitimación política.

Sus hijos no tuvieron la capacidad para administrar el Estado, decayendo y entrando en una etapa de violencia y enfrentamientos entre andalusíes y bereberes (guerra civil o fitna). El último califa Hixam III fue depuesto en 1031 cuando al-Andalus de hecho, ya había caído en una múltiple división de sus territorios en los reinos de taifa.

Realmente existió una pervivencia cultural a pesar de la conquista muslime. Y es que esta supervivencia de lo preexistente es una característica de la conquista árabe en su amplitud: “lo realmente sustantivo del Islam no es una serie de manifestaciones externas, cuanto una determinada concepción de la vida, de la sociedad y de la organización política. Todo lo demás es puro accidente que introduce, como mucho, en el monolitismo fundamental del mundo islámico, variante regionales más o menos acusadas”.25

Algo que se desprende de las lecturas respecto al mundo islámico en la península hispánica es la idea de diversidad Es bien claro que a través del mundo islámico se rescata y se transmite mucho del aporte de los textos antiguos grecorromanos. Mucho del conocimiento adquirido, creado, sistematizado y difundido proviene justamente de esta parte del mundo medieval. La Edad Media conoció un notable desarrollo de la cultura en países asiáticos que iban a conquistar los árabes. Por ejemplo, las escuelas persa y árabe basaron en un principio sus enseñanzas en traducciones de autores griegos, pero después añadieron valiosas aportaciones (Avicena, Averroes, Alguarizmi). Europa aprendió mucho de los árabes entre 800 y 1100 (traducciones). Después la ciencia fue echando raíces en Europa con el colapso árabe (turcos, almorávides) en siglo XIII. Se produjo un avance intelectual al que contribuyó la recuperación de los textos de Aristóteles completos.

La sociedad andalusí es “un mosaico de etnias” integrándose con el ya bastante mezclado elemento indígena: árabes, orientales, bereberes, esclavos de origen europeo y africano, etcétera. “Pero todas estas tradiciones fueron subsumidas e integradas conforme avanzaba el proceso de islamización en un modelo típicamente árabe. Según P. Guichard, la sociedad árabe-bereber andalusí en su conjunto, y la organización familiar en particular, se aglutina en torno a un modelo tribal, extraño a la península y de origen oriental”.26

Así como étnicamente había una multiplicidad étnica y cultural, podemos afirmar que, correlativamente, como en el mundo islámico en general, tenían cabida en al-Andalus las minorías religiosas, particularmente mozárabes (cristianos) y judíos. Ambos, gente del Libro, tenían la condición de protegidos o dimmíes. Aún eran numerosos los primeros a comienzos del siglo IX y principios del X, principalmente en las grandes ciudades. Porque había grandes ciudades y muchas en el mundo musulmán andalusí, “un mundo de ciudades”. Porque, independientemente del alto avance tecnológico de la agricultura (de la llamada revolución agrícola árabe), de sus complejos sistemas de acequias, de la introducción de nuevos cultivos, de la “sociedad hidráulica andalusí”, porque, decíamos, al-Andalus era sobre todo, un mundo de ciudades.

Numerosas ciudades; ciudades muy pobladas; ciudades que eran algo más que centros administrativos y de consumo; redistribuían los productos del agro circundante y del comercio interregional, y eran, en muchos casos, centros industriales. Al-Andalus, además, estaba conectada con los grandes circuitos comerciales que recorrían el mundo islámico y, por su posición geográfica, con la Europa feudal. Se trata de un comercio variado, de importación y también de exportación de productos muy dispares -desde armas y tejidos de calidad hasta esclavos europeos y de la España cristiana- en el que tuvieron una participación muy destacada los mercaderes judíos.27

Como se había dicho, en la cúspide política y administrativa encontramos al emir o califa seguido de una compleja burocracia central, provincial y local, presidida por un delegado o hachib.28 EL sistema tributario se basa en unos pocos impuestos, entre ellos el zacat (diezmo de la producción agrícola) y los referidos al tráfico comercial. Territorialmente al-Andalus estaba dividido en alrededor de siete provincias, luego en distritos o coras (alrededor de veintiuno) gobernadas por un funcionario llamado wali y marcas o distritos fronterizos gobernadas por un qaid o general. La administración de la ley, delegada por el emir o califa correspondía a jueces o qadíes y dependiendo de estos, expertos en la ley coránica.

Así brevemente concluimos esta revisión del mundo islámico y cristiano en los periodos señalados.

CONCLUSIÓN

En suma y por lo visto en estos párrafos, nos encontramos con un mundo islámico muy distinto al de la Europa cristiana. Encontramos en este periodo repasado un verdadero renacimiento de la cultura a través del mundo islámico. En este proceso, al-Andalus se nos muestra como una verdadera entrada de distintos saberes hacía Europa. Un territorio de confluencia cultural; encontramos a musulmanes, cristianos y judíos recabando, creando y difundiendo determinados tipos de saber que con el tiempo revelaran su verdadera utilidad.

Mientras tanto, el proceso de conformación de los pueblos europeos continua, hemos dado una ligera vista a la “oscura progresión de los eslavos” y las invasiones escandinavas entre otros procesos. La época medieval nos parece en este sentido, una serie de procesos de confluencias en que las migraciones humanas han tenido un peso muy decisivo en la conformación de los pueblos y en las futuras naciones.

Decidí concentrarme un poco más en al-Andalus. Me pareció necesario para comprender muchos procesos que vivirá la península hispánica posteriormente. Además, debemos recordar que además de la cristiandad entra en este estudio de la Edad Media el mundo bizantino y el musulmán, sin estos dos últimos complejos mundos no podría captarse, aun mínimamente, la complejidad de los procesos que ocurrieron en esta época.

Después de la desaparición del Imperio romano y la obra de Carlomagno encontramos en el Imperio de Otón el Grande los nuevos comienzos políticos Europa. Vemos que dentro de este periodo se han integrado crecientemente los territorios de los que procedieron muchas migraciones que, de hecho, habían conducido a la Edad Oscura. Las correrías de vikingos, sarracenos, húngaros habían propiciado que:

La tendencia a la descentralización que estaba en marcha desde la desaparición del Imperio Romano de Occidente llegó ahora al máximo. El rey se había convertido en nada más que un rumor distante para el hombre medio. El gobernante al que temía, respetaba y, en muy raras ocasiones, amaba era cualquier señor cercano como para servirle de protección.29

No debemos de perder de vista que el mismo proceso invasor propició un nuevo dinamismo en una Europa en pleno proceso de integración territorial y desarrollo cultural. Estamos frente a un proceso en que tierras tan distantes como Escandinavia o aun despobladas como grandes franjas de la península ibérica o con grandes flujos migratorios humanos como en los Balcanes entran consecuentemente en contacto, o establecen nuevas formas de relaciones. El Imperio de Otón I abarcaba dentro de su área de influencia tierras que jamás habría imaginado Carlomagno y que, de hecho eran desconocidas para los romanos. Pero en el siglo X aumentará el comercio, la circulación monetaria, las estructuras políticas se fortalecerán. Esta estructuración más estable permitirá que se explote mejor la tierra por una campesinado cada vez más atado a su señor y se ejecute la tarea con nuevas herramientas, como el arado de vertedera y la collera para el caballo. Mejoras técnicas que suponen un trabajo humano en conjunto. Una nobleza en franco ascenso, con un mejor equipamiento militar, como la armadura, permitirán a Otón I derrotar para siempre a los magiares.

Nunca más (con la sola y efímera excepción de la invasión mongólica de 1240) los europeos se sentirían inermes ante los ataques del exterior. Nunca más sus centros civilizados se verían reducidos a la plegaria para su protección contra la furia bárbara porque sólo un milagro del cielo pudiera interponerse entre ellos y el ejército enemigo.

Por el contrario, la marea estaba cambiando y los caballeros con armaduras pronto mostrarían su superioridad sobre las hordas bárbaras. Un siglo y medio más tarde, los caballeros con armaduras hasta se lanzarían a una torpe e inútil lucha contra los musulmanes en el propio terreno de ellos. Estarían demasiado lejos de su patria y serían demasiado indisciplinados para ganar a la larga, pero realizarían grandes hazañas.30

En suma nos encontramos frente a las puertas de la Edad media en toda su plenitud y fuerza.

BIBLIOGRAFÍA

Fuentes escritas:

-Anderson, Perry, Transiciones de la antigüedad al feudalismo, Siglo XXI, México, 2007

Asimov, Isaac, La Alta Edad Media, Alianza editorial, México, 1983.

-Claramunt, S., et al., Historia de la Edad Media, Ariel, Barcelona, 1992.

Fuentes electrónicas:

-“Edad Media”, Wikipedia, <<http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_Media>>, (14 junio del 2008).

-“VIII semana de estudios medievales nájera, del 4 al 8 de agosto de 1997. La vida cotidiana en la edad media”, <<http://www.vallenajerilla.com/berceo/actasVIII/indice.htm>>, (17 de junio del 2008).

-“Renacimiento agrario, mercantil y urbano”, Artehistoria, <<http://www.artehistoria.jcyl.es/historia/contextos/1026.htm>>, (12 de junio del 2008).

1 Claramunt, S., et al., Historia de la Edad Media, Ariel, Barcelona, 1992, p.95.

2 Ibíd, p. 97.

3 Ibíd.

4 Ibíd, p. 106.

5 Ibíd, p. 110.

6 Ibíd, p. 110.

7 Ibíd, p. 111.

8Ibíd, p. 108.

9Ibid, p. 109.

10 Ibíd, p.113.

11 Ibíd, p. 112.

12 “Cuando, a finales del siglo XI [en Inglaterra], se elaboró el Domesday Book, la red urbana era ya prácticamente la del siglo XIV”. Ibíd, p. 115.

13 Ibíd, p. 114.

14 Ibíd, p. 116.

15 Ibíd, pp. 118-119.

16 Anderson, Perry, Transiciones de la antigüedad al feudalismo, Siglo XXI, México, 2007, pp.127, 129-130.

17 Ibíd, p.131. El autor nos remite a Ludwig feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana, en Marx-Engels, Obras escogidas, vol. II, Akal, Madrid, 1975, pp. 377-426; Lukács, G., Historia y conciencia de clase, Grijalbo, Barcelona, 1976.

18 Ibíd, p. 100.

19 Ibid.

20 Ibíd, p. 101.

21Ibíd.

22Ibíd, p. 102.

23Ibíd.

24 Ibíd.

25Ibíd, p. 103.

26 Ibíd.

27 Ibíd, p. 104.

28 Ibíd, p. 105.

29 Asimov, Isaac, La Alta Edad Media, Alianza editorial, México, 1983, p. 205.

30 Ibíd, p. 243.

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Breve resumen y análisis histórico sobre la Edad Media realizado por el historiador Emmanuel Muñiz Alejandro para Disgoo. Todos los derechos reservados.

Temas a tratar:

-Límites geográficos medieval y temporales de la Edad Media

-El final del imperio romano

- La transición de la Antigüedad al medioevo

-Tres bloques culturales: Europa occidental, Imperio bizantino, el mundo islámico

  1. RESUMEN

La Edad Media, como unidad histórica nos plantea de entrada una cierta demarcación provisional de sus límites cronológicos y espaciales. Asimismo el concepto mismo de Edad Media merece una cierta reflexión a la luz de los siguientes estudios que realizaremos. La valoración negativa sobre el medioevo, evidente en el Renacimiento, ha ido cambiando lentamente desde finales del siglo XVIII y el primer tercio del XIX, principalmente debido al las ideas del Romanticismo.

La larga agonía del imperio romano, degeneró en ficción política con el transcurso de los años y siglos, a la vez que -si bien siempre existió una tendencia a la división entre el oriente y occidente imperial- la capital era asentada a las orillas del Bósforo. El mundo tardorromano escindíase entre el Oriente constantinopolitano y los reinos germánicos occidentales. Tiempo después las conquistas muslímes configurarían el mapa medieval que nos ocupa. Sus conquistas determinarán cambios culturales, territoriales y comerciales, entre otros.

Entre toda esta diversidad de pueblos y reinos desperdigados por Europa, fueron configurándose lentamente y de manera muy incipiente ciertas unidades políticas de mayor duración, mezcla de tradiciones bárbaras y del recuerdo romano. La resonancia de la coronación del año 800 tiene una significación en cuanto a la unificación teórica del poder político con el espiritual; un difícil matrimonio que, a la larga, irá descubriendo sus numerosas contradicciones.

Sin embargo, el avance cristiano (de religión subterránea a religión oficial) no estuvo exento de altibajos (por ejemplo, Juliano †363), polémicas religiosas (principalmente por la ubicación de la Segunda Persona en el seno de la Trinidad) llegando a radicalismos apocalípticos y herejías (entre otras: arrianismo a partir de 318, priscilianismo –385 muere su iniciador-, donatismo, pelagianismo). En este sentido los concilios fungían, a la vez que instrumentos de discusión y homogeneización religiosa, como verdaderos instrumentos de autoridad política (Constantino por ejemplo, en tiempos medievales citamos a Carlomagno, etc.). Esto devendría en la separación entre la Iglesia oriental (ortodoxa) y la Occidental (católica), coyuntura visible en la mutua excomunión del año 1054 entre los dirigentes espirituales de ambas Iglesias.1

Muchos intelectuales reflexionarían y darían sus aportes al grueso edificio ideológico del cristianismo a la vez que dejaban testimonio escrito de las vicisitudes del Imperio: San Agustín (De Civitate Dei, 430) mientras el avance vándalo al mando de Genserico entraba en la urbe. Otros pensadores fueron San Ambrosio, Paulo Orosio (Siete libros de historia contra los paganos).

DESARROLLO

Sobre los reinos germánicos recordar que después de Augusto -es bien sabido- la política imperial tendió más a la defensa y estabilidad del imperio, más que a su dilatación. Si bien el componente bárbaro fue progresivamente cobrando fuerza dentro del imperio “El limes con el discurrir del tiempo, se fue convirtiendo, no tanto en la frontera que separaba dos mundos como en la zona de contacto que permitía una progresiva simbiosis entre ambos”.2 Encontramos entonces un irreversible proceso de barbarización en el que masas de godos, francos y alamanos, entre otros, han cruzado un débil y simbólico limes (Decio, Diocleciano y Constantino consiguieron ordenar la situación con muchas limitaciones). Así, la política imperial a grandes rasgos emplea el cristianismo como elemento de unidad ideológica y al elemento visigodo como fortaleza en contra de nuevos enemigos extranjeros. Todo esto se revelaría ya insuficiente cuando en 378 los visigodos se encontraron forzados a cruzar el limes desde la línea del Bajo Danubio presionados desde el este por los hunos. El emperador Valente sería derrotado en su intento por detenerlos. La ultima reunificación del Imperio sería intentada por Teodosio usando al cristianismo como “cemento de unidad moral”3 y la asociación al Imperio “de la sangre joven de los visigodos”.4 La defensa del Imperio fue quedando en manos de generales de ascendencia bárbara.

Entre los hechos decisivos en la caída del imperio de Occidente mencionamos algunos, ligados necesariamente a los movimientos migratorios:

  • El cruce en la navidad del 406 del limes renano por masas de suevos, vándalos y alanos descrita dramáticamente por San Jerónimo.

  • En 410 lo godos, comandados por Alarico saquean Roma, aunque su objetivo no era tanto la rapiña sino tierras donde establecerse (después de un acuerdo se acantonarían en el sur de la Galia con la posibilidad de instalarse en Hispania).

  • Los vándalos pasaron al norte de África presionados por los visigodos. Esto tendría una repercusión demoledora pues la zona era considerada el granero de Roma.

  • Roma abandonó Britania a los anglos, jutos y sajones.

  • Instalación de burgundios en el valle del Ródano y de francos en el norte de la Galia.

Todo esto dejaba la autoridad imperial como una mera evocación del pasado, en una remembranza patente de la incapacidad imperial que era sólo representación de lo perdido. Desde 475 el rey visigodo Eurico gobernaba gran parte de Galia e Hispania.

En 451 y 452 romanos y germanos afrontarían el gran peligro de los hunos, quedando los visigodos cerca de Troyes como los verdaderos héroes, respecto de un ejercito romano nominal. Cuando veintitrés años después el caudillo Herulo Odoacro devolvió las insignias imperiales a Constantinopla en 476, se estaba poniendo fin a una ficción.

El éxito bárbaro se debía más que a su número al hecho de ser una estructura sustitutiva de la romana. Sin embargo, pronto estos reinos germánicos se revelarían muy vulnerables (aunque ya desde 476 estos se pudieran desenvolver más libremente). Posteriormente se convertirían al cristianismo católico, comenzando su fusión étnica. Por otro lado, la dualidad entre legislaciones en que predominaban las costumbres bárbaras en detrimento de las anteriores leyes romanas son indicios claros de que estamos frente a una

Ruralización, privatización de funciones, establecimiento de relaciones puramente personales, crisis de la noción de Estado... Manifestaciones, en definitiva, del hecho social y político que va caracterizar al Occidente medieval: el feudalismo.5

Sin embargo, después del herulo Odoacro, Constantinopla -siguiendo su tradicional política- desvió a los ostrogodos (de religión arriana) al oeste haciéndose amos de la situación en la península. Después de la muerte de Teodorico el Amalo Constantinopla encontró la oportunidad de intervenir militarmente (la costosa “guerra gótica” terminaría en 552 con la victoria a favor del general constantinopolitano Narsés). Las posteriores consecuencias de tan tremendas acciones fueron agresivas medidas fiscales y religiosas impopulares; de todas formas, a partir de 568 los lombardos “verdaderos conquistadores” cruzaron masivamente los pasos alpinos creando nuevas unidades políticas (ducados).

El ascenso al escenario político de los francos tendría como primer gran organizador a Clodoveo (481-511) liquidando los poderes locales en la Galia y empujando a los visigodos de Alarico II a desalojar la Galia (exceptuando la región Narbonense).6 Los visigodos, expulsados en masa serían empujados a Hispania (de Tolosa a Toledo como capital) y estos procederían a la unificación política de la península. Mas, como decíamos

[...] el Estado visigodo distaba de ser un edificio sólido. El carácter electivo de la realeza fue un factor de inestabilidad permanente [...] En 711, un ejercito de varios miles de bereberes musulmanes, al mando de Tarik, derrotó a Rodrigo ante la indiferencia casi total de la masa de población hispánica [...] el paso decisivo para la liquidación del Estado visigodo toledano y para la conversión de la Península en un provincia más del naciente imperio musulmán.7

En cuanto a Britania, el flujo germánico parece iniciar antes del 400. Pero los años centrales del siglo V parecen ser “el momento del asentamiento definitivo de los invasores y de la desaparición de la administración romana”.8

Del otro lado, en el Imperio romano de Oriente, impropiamente conocido como Imperio bizantino, citamos como rasgos distintivos

Estructura estatal romana, cultura griega y religión cristiana son las fuentes del desarrollo del Imperio bizantino. Si se prescinde de uno de los tres elementos, no se puede comprender la cultura bizantina. Únicamente la síntesis de la cultura helenística y de la religión cristiana con la estructura estatal romana ha permitido la formación de este fenómeno histórico que llamamos Imperio bizantino.9

Nota: Resumen y análisis histórico sobre la Edad Media realizado por el historiador Emmanuel Muñiz Alejandro para Disgoo. Todos los derechos reservados.

A diferencia de Occidente, y como opinión puramente personal, considero tratar al oriente bizantino como un conjunto en sí, porque pese a sus vicisitudes, el Imperio bizantino ofrece algo que no puede ofrecer Occidente y es uniformidad política y unidad imperial, Pese a los problemas que provoca tan grosera generalización.

Sin lugar a dudas [desde 330] se estaba iniciando una nueva era histórica que no finalizaría hasta que la ciudad de Constantinopla fuera conquistada por los turcos otomanos en 1453, [...] a lo largo de más de un milenio, el imperio romano de Oriente se apoyó y fundamentó sobre los principios cristalizados en el siglo IV: la autocracia imperial y la centralización del Estado basada en una fuerte, entrenada y numerosa burocracia, [...] reforzar la mermada autoridad estatal [..] La abolición de los viejos poderes de las instituciones de la época republicana (senado, municipio, etc...) fue acompañada de nuevas y precisas competencias de las autoridades civiles y militares del gobierno central y de los gobiernos provinciales.10

Claramunt periodizó este primer periodo del imperio constantinopolitano en dos etapas. Muy a grandes rasgos el primero de 330 a 565, con la dinastía heráclida protagonizando la cima política y, del 717 al 1082 con la dinastía isaurica.

Salvo el paréntesis representado por Juliano (coronado en 360-363) la política seguida por Constantino tendió a afianzarse y perfeccionarse, superando sus inherentes contradicciones. El gran elemento protagónico de este periodo en asuntos exteriores fue por mucho el elemento migratorio.

La Nueva Roma, a orillas del Bósforo, por su admirable situación y sus fuertes defensas, resistió la primera etapa de la invasiones: visigodos, hunos y ostrogodos fueron desviados diplomáticamente hacia Occidente, ocasionando el hundimiento de esa parte, lo que a nivel institucional, supuso, al menos teóricamente, la reunificación del Imperio romano, cuyo eje definitivo sería ya, a lo largo de mil años, Constantinopla. Esa teórica reunificación se efectuó al remitir el rey de los herulos, Odoacro, las insignias imperiales de Occidente al emperador Zenón, en 476, empezando propiamente dicho año la historia del Imperio bizantino.11

En Oriente la constante presión del imperio persa sasaní fue aliviada mediante la Paz de los cien Años entre Bizancio y Persia (422), pero, por el lado occidental, la presión de los hunos fue un verdadero peligro, incluyendo la devastación de los Balcanes y un cuantioso tributo.

Otro momento político prominente lo representó el reinado de Justiniano (527-565). Entre sus acciones podemos decir que en política interior fue la lucha obstinada contra los grandes terratenientes por sus abusos de poder y su vejación contra la justicia; diversos concilios (Calcedonia) enemistándose por esta política con judíos, paganos y heréticos en general; entre otras cosas y por lo anterior clausuró las escuelas de Atenas; costosa política exterior contra los persas, ostrogodos, vándalos y visigodos; en 535 se inició la conquista de Italia; la antigua África proconsular (ocupada por vándalos) fue invadida por Belisario; intervención en la península ibérica; el Mediterráneo a grandes rasgos volvía a convertirse “un lago romano”; Dilapidación del tesoro acumulado por Anastasio en esta costosísima política exterior. La muerte de Teodora y la destitución de Juan de Capadocia señalarían el comienzo del fin, un final nada brillante marcado por la falta de dinero, impagos a los soldados, epidemia, temblores y carestías que dejarán un imperio lleno de inseguridades que sus sucesores no lograrán superar “abandonando lentamente a visigodos, lombardos y persas la tierras conquistadas por Justiniano en las penínsulas Ibérica e itálica y en Mesopotamia [además de que, a partir del siglo VI, por el norte y el oeste amenazaban los ávaros, y los eslavos se instalaron en los Balcanes, iniciando un proceso de eslavización que llegó a afectar incluso al Peloponeso]”.12

La economía del Imperio bizantino estaba basada principalmente en la explotación agraria, el comercio y la industria, esta heredada del sistema romano de explotación agraria, aunque fue dándose un proceso lento de fraccionamiento de muchos latifundios y las coexistencia de muchos pequeños propietarios en diversas regiones del imperio.13

La función de la propiedad fundaria era la percepción de rentas (de ahí la poca inversión en productividad); las formas clásicas de explotación con esclavos y colonos desaparecieron en el siglo VII (entre los campesinos dependientes se distinguían los colonos y los adscripti); La industria bizantina estuvo muy ligada al comercio y en esto Constantinopla fue el mayor centro industrial, mercado y puerto (fabricación de seda, por ejemplo vendida por el propio Estado); Asimismo el comercio, como la industria, estaban fuertemente controlados por el Estado o por alguna corporación creada para tal fin; esto fue posible mientras se mantuvo fuerte el gobierno central (al debilitarse desaparecieron los monopolios imponiéndose el mercado libre hasta el punto de ser concedidos los monopolios a colonias extranjeras arruinando la economía a partir del siglo XI); desde Constantino hasta Alejo Comneno una moneda fuerte basada en el oro; El thema surgió como una “circunscripción, militar y administrativa, a cuyo frente estaba un estratega (general) con plenos poderes en ambos ámbitos”,14 este sistema se implanto en territorios de Asia menor liberados de invasiones, donde se instalaban tropas que recibían tierras para su mantenimiento y como estipendio (es la tan conocida figura del soldado campesino “que, a la vez que defendía al Imperio, y sobre todo su paga, que era su tierra, reforzaba la pequeña propiedad libre”).15

Creemos que el mundo islámico merece un tratamiento especial, así que dejaremos una revisión más detallada en la próxima entrega. Sin embargo, creemos que es pertinente señalar algunos hechos y procesos clave, sin olvidar que en el escenario medieval europeo (este es el espacio estrictamente medieval) el avance y los aportes del mundo musulmán son de sobra conocidos.

Nota: Análisis histórico realizado por el historiador Emmanuel Muñiz Alejandro para Disgoo. Todos los derechos reservados.

Después de la unificación política que significó la obra de Mahoma (unificando a todas las tribus árabes del desierto logrando entrar en la Meca en 630) y a la muerte de este (632) familiares suyos gobernaron a todos los creyentes musulmanes, es decir, los cuatro siguientes califas. “En este periodo realizaron conquistas fuera de Arabia, al nordeste de África (Egipto), Mesopotamia, Persia, Siria y Palestina. A la muerte de Alí, el yerno de Mahoma, en el 661 la familia Omeya, que ejercían la gobernación de Siria, se apoderó del califato y trasladó la capital a Damasco fundando la dinastía de los oméyades (omeyas) que mantuvieron el imperio hasta mediados del siglo VIII”.16 Después de estas acciones sorprendentes conquistaron el Magreb, la península ibérica, intentaron cruzar los Pirineos y llegar al corazón de Europa siendo detenidos en Poitiers. En el lado este de los territorios musulmanes llegaron al Turquestán y el río Indo.17

En el caso de la península ibérica, como vimos mas arriba, la conquista por los árabes en 711 fue rápida y decisiva. Solamente restó por conquistar la parte norte del territorio, desde cuyos reinos se comenzó la muy lenta y fluctuante reconquista cristiana. Recordemos que tan repentina conquista fue a la vez favorecida por las luchas nobiliares y presiones al interior del gobierno visigótico, la indiferencia casi total de la población por los asuntos del Estado (debido a la naturaleza decadente del mismo), también jugaría un papel decisivo el entusiasmo religioso musulmán.

RESUMEN

En cuanto a los límites espaciales de la Edad Media Claramunt es claro al afirmar que la Edad Media, en tanto ciencia y concepto, es obra de europeos; siendo de este modo que los otros “mundos” entraron en la esfera medieval en tanto entraban en la orbita del primero. Mucho mas preciso que europeo sería el término mediterráneo.

Europa durante la Edad Media constituye de por sí un mundo homogéneo, un área cultural que se identifica en gran medida con la entonces llamada “cristiandad”. La historia de este mundo, dotado de unos perfiles geográficos e históricos singulares, tiene plena coherencia en sí misma. Y de ahí que sólo tengan cabida, además de los específicamente occidental y eslavo, los mundos bizantino e islámico, geográficamente próximos y vinculados, además, a una misma tradición cultural.18

En cuanto a los límites temporales decir que todos los límites que imponen los historiadores son arbitrarios y provisionales: permiten desmenuzar la historia para trabajarla ordenadamente. A continuación presento algunas fechas sugeridas para el inicio y el final de la llamada Edad Media.

LÍMITES TEMPORALES TRADICIONALES PARA LA EDAD MEDIA

Inicio propuesto

Final propuesto

Periodización tradicional

  • Fundación de Constantinopla (330)

  • Edicto de Milán (313)

  • Invasión Germánica (406)

  • Final del Imperio Romano (476)

  • Conquista de Constantinopla por los turcos (1453)

  • Descubrimiento de América (1492)

  • Inicia la Reforma Protestante (1517)

En todo caso parece que estas coyunturas no tienen la resonancia que le solemos conferir, más bien señalan el final observable de procesos de mayor duración que el evento político que señala. Por otra parte, encontramos otras propuestas recientes que resaltan otro tipo de factores más y que, a título personal, resultan más útiles y explicativas. Estas periodizaciones

[...] acentúan el significado, no tanto de los hechos de la historia política, como tradicionalmente se ha venido haciendo, como de los fenómenos de base, tales como la pervivencia de la romanidad, el predominio gradual de lo rural y la degradación de la vida económica de Occidente, la ruptura de la unidad del Mediterráneo –anunciada con la división del Imperio y consumada tras la expansión del Islam (Pirenne), o la formación de nuevas bases para la organización política y cultural. Por lo que se refiere al final de la época medieval, se han señalado algunos fenómenos que pudieran marcar la aparición de una nueva época: la difusión de las ideas renacentistas, la consolidación de las monarquías autoritarias, la aparición de la imprenta, la ruptura de la unidad religiosa de Europa...19

Respecto de la periodización interna del medioevo agregamos el siguiente cuadro:

PERIODIZACIÓN DE LA EDAD MEDIA

Periodización tradicional

Periodización reciente

Alta Edad Media (hasta siglo XII)

Edad Media Temprana u Obscura (siglos IV al X): Prehistoria de los pueblos europeos. (otra periodización llama Antigüedad Tardía los siglos III al VIII)

Edad Media Clásica o Plena, también Central o periodo feudal (siglos X al XIII): Periodo de formación de las sociedades europeas.

Edad Media Tardía o Baja Edad Media (siglos XIV y XV): Crisis del feudalismo.

Baja Edad Media (durante el siglo XIII al XV)

Sobre la transición a la Edad Media diremos que la tradicional tendencia a la división entre la parte oriental y occidental del Imperio romano ya era de mucho tiempo atrás para cuando Odoacro rey de los hérulos envió las insignias imperiales a Constantinopla, reconociendo la autoridad oriental (476). Sin embargo la “entrada” a la Edad Media es un largo proceso (alrededor de cinco siglos) en que se producen cambios enormes en todos los ámbitos de la vida, cada vez menos mediterránea para pasar a ser más europea.

Podemos señalar algunas de estas características, como la crisis en el modo de producción propio de la Antigüedad para pasar a uno distinto, particularmente después de Diocleciano, y la estabilización y predominio de algunas instituciones como el colonato, que cercano a la esclavitud, arraigaba a los campesinos a la tierra, reduciendo muchos de sus antiguos derechos dentro de una ciudadanía romana cada vez menos atractiva, además de la difusión de los cargos hereditarios.

El Bajo Imperio adquiere un aspecto cada vez más medieval desde principios del siglo IV con las reformas de Diocleciano: discriminación de las diferencias entre los esclavos, cada vez más escasos, y los colonos, campesinos libres, pero sujetos a condiciones cada vez mayores de servidumbre, que pierden la libertad de cambiar de domicilio, teniendo que trabajar siempre la misma tierra; herencia obligatoria de cargos públicos -antes disputados en reñidas elecciones- y oficios artesanales, sometidos a colegiación -precedente de los gremios-, todo para evitar la evasión fiscal y la despoblación de las ciudades, cuyo papel de centro de consumo y de comercio y de articulación de las zonas rurales cada vez es menos importante. Al menos, las reformas consiguen mantener el edificio institucional romano, aunque no sin intensificar la ruralización y aristocratización (pasos claros hacia el feudalismo), sobre todo en Occidente, que queda desvinculado de Oriente con la partición del Imperio.20

En suma, estamos hablando de una larga transición, de un modo de producción esclavista al feudal. Sin embargo debemos poner otros dos elementos como condicionantes de esta transición: El cristianismo y las migraciones germánicas: “En definitiva: causas internas -institucionales, religiosas, económicas- y externas -entrada de los bárbaros-, cuyas raíces se encuentran en el corazón mismo de la historia del Imperio”.21

CONCLUSIONES

En efecto, ya desde mucho antes del derrocamiento de Romulo Augustulo vemos el limes rebasado por diversas tribus, además de la romanización de los territorios imperiales y las barbarización del Imperio romano. El factor migratorio, como hemos visto, fue un factor decisivo y demoledor en la transición de la Antigüedad al medioevo. El influjo cultural que supuso la romanización de los territorios conquistados por romanos y la propagación de sus instituciones políticas, administrativas, culturales, etcétera, fueron en general aportes, que si bien, no siempre fueron de inmediata aplicación, nunca desaparecieron totalmente del recuerdo.22 Creaciones como el derecho romano nunca fueron completamente olvidadas (la Iglesia utilizó el derecho canónico para reglamentar sus actividades).

La creación y fortalecimiento de los Estados nacionales y los cimientos del capitalismo serán dos procesos que emergerán de la Edad Media. Sin embargo en los siglos estudiados podemos presenciar la conformación social y política de los pueblos en Europa. Aun podemos hablar del fin de la prehistoria de muchos pueblos europeos. Paralelo a lo que referimos, observamos un renacimiento cultural en el Imperio romano de Oriente a la vez que una franca helenización del mismo. En el medio Oriente y llegando hasta la península ibérica por el sur del Mediterráneo encontramos un mundo islámico en franco ascenso. Nos parece muy discutible hablar del medievo como el periodo del “triunfo de la religión y la barbarie”, más bien encontramos un proceso de conformación de pueblos que, al final de la Edad Media tendrán un papel decisivo en la Historia Mundial.

BIBLIOGRAFÍA

Fuentes escritas:

-Claramunt, S., et al., Historia de la Edad Media, Ariel, Barcelona, 1992.

-Mejía, Pereda Alejandro, La vida de la Iglesia, Progreso, México, 1985.

-Anderson, Perry, El Estado absolutista, Siglo XXI, 2002, México

Fuentes electrónicas:

-“Edad Media”, Wikipedia, <<http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_Media>>;, (14 junio del 2008).

1 “Desde el siglo VI el obispo de Constantinopla lleva el título de 'patriarca ecuménico'. El emperador Justiniano llegó a considerar Constantinopla como cabeza de todas las demás iglesias, si bien reconoció la primacía del papa como 'el primero de todos los sacerdotes'. La vinculación del papado a los reyes carolingios y al imperio de Carlomagno fue un motivo más de tensiones entre oriente y Occidente, que culminaron en la definitiva separación y mutua excomunión del año 1054, llamado el Cisma de Oriente” en Mejía, Pereda Alejandro, La vida de la Iglesia, Progreso, México, 1985, p. 108.

2 Claramunt, S., et al., Historia de la Edad Media, Ariel, Barcelona, 1992, pp. 15-16.

3 Ibíd, p. 16.

4 Ibid.

5 Ibíd, p. 16.

6 Ibíd. p. 23.

7 Ibíd, p. 24.

8 Ibíd. p. 25.

9 Ibíd, p. 26. La ciudad de Constantinopla sería consagrada como nueva capital del Imperio romano por Constantino en el año 330, a orillas del Bósforo.

10 Ibíd, p. 27.

11 Ibid, p. 28.

12 Ibíd, p. 30.

13 Ibíd, p. 31.

14 Ibíd, p. 33.

15 “La reforma militar de Heraclio fue acompañada por la de la administración central [...] y creó nuevos servicios financieros. Todas estas reformas fueron acompañadas con una helenización de la administración y de la Iglesia”, Ibíd.

16 “Alta Edad media”, Wikipedia, <http://es.wikipedia.org/wiki/Alta_Edad_Media#El_Islam>;, (3 de febrero del 2008).

17 Ibíd.

18 Ibíd, p. 2.

19 Cap. 1, p.

20 “Edad Media”, Wikipedia, <http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_Media>;, (14 junio del 2008).

21 Emilio Mitre, “Descomposición del orden romano (siglo IV): el cristianismo”, en Claramunt, op cit, p. 7.

22 Anderson, Perry, El Estado absolutista, Siglo XXI, 2002, México, p. 18.

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ANÁLISIS LITERARIO DE FUENTE PRIMARIA

EL CANTAR DE ROLDÁN: RESUMEN Y BREVE ANÁLISIS DE LA EDAD MEDIA

INTRODUCCIÓN

Este cantar de gesta, como muchos otros, se conoció durante mucho tiempo en forma oral, ya después escrito. Pertenece al género de la épica que narra acontecimientos de personajes o lugares en verso, que era la forma usual de presentar los hechos, engrandecidos y de modo que quedaban grabados en la mente de las personas1. No se conoce el nombre del autor, pero la versión que se utilizó, es la traducción directa del manuscrito más antiguo que se conoce, el manuscrito de Oxford, escrito posiblemente a fines del siglo XI.

El texto se refiere a la batalla del 15 de agosto del año 778, cuando era destrozada en Roncesvalles la retaguardia del ejercito de Carlomagno, que en realidad regresaba después del fracaso de una campaña en contra de Zaragoza. Después de algún tiempo la memoria del acontecimiento fue transformándose y de esa transfiguración surge una nueva realidad. Y nuevos personajes; Roldán se convirtió en un héroe mítico, lleno -como todo buen caballero- de facultades y virtudes todas confluyentes en su persona. Se convirtió en sobrino de Carlomagno, en hijastro del felón Ganelón (ambas cuestiones ficticias). “Y así ocurrió con la mayoría de los personajes, tanto francos como sarracenos, que figuran en el poema.”2

El cantar de Roldán tuvo una enorme influencia en la sociedad de la época, donde realidad y fantasía acudían a la mente de las personas fundidas como un solo elemento indivisible... e indudable. Es una gran obra del ciclo carolingio, que nos muestra una imagen muy interesante de la vida en la Alta Edad Media. Aunque más bien no de la vida, sino más bien, de cómo se visualizaban o entendían; de sus ideales, sus aspiraciones, sus virtudes de valentía, de honor, de lealtad y de una grave y profunda religiosidad.

BREVE RESUMEN

LA TRAICIÓN DE GANELÓN

Marsil, el rey moro acuerda con sus consejeros enviar una gran cantidad de obsequios a Carlomagno para librarse de su ejercito que se ha establecido ya por siete años en España y que ahora se encuentra muy cerca de Zaragoza. Los mensajeros llegan con el rey Carlos, quien llama s sus barones para formar consejo; el conde Roldán sugiere al emperador no confiar en Marsil, pues éste ya los había traicionado. Por el contrario, Ganelón, uno de sus hombres, piensa que es bueno aceptar las palabras del rey moro y a sugerencia de Roldán es enviado hacia allá para llegar a un convenio. Ganelón esta enfurecido en contra de Roldán por enviarle a un destino fatal y públicamente le hace afrenta, asegurándole a él y sus amigos una segura venganza. Así pues, se dirige a la corte de Marsil, quien le ofrece obsequios a Ganelón y le pregunta en que forma podría combatir a Carlomagno. Ganelón traiciona la confianza del emperador y le propone al rey pagano acabar primero con el conde Roldán.

A su regreso Ganelón hace creer a Carlomagno que el ejercito de Marsil se perdió en el mar, tratando de evitar la sumisión, así que el rey, aceptando los regalos del rey y las palabras enviadas, se dispone a regresar a Francia. Por sugerencia de Ganelón deja a Roldán en la retaguardia de sus hombres. Éste va acompañado de sus compañeros más leales: Oliveros, Garín, Atón, Berenguer, Astor y Anseis, entre otros. En sus sueños Carlomagno presiente una traición.

LA BATALLA EN EL PASO DE RONCESVALLES

El sobrino de Marsil, junto con otros musulmanes se ofrecen para atacar a Roldán y su gente. Oliveros ve acercarse al ejercito y, aunque pide a Roldán llamar a la tropa de Carlomagno para que regrese en su ayuda, éste se rehúsa por no parecer cobarde. El arzobispo Turpín, mientras tanto, motiva a la gente con su discurso prometiendo que se convertirán en santos y mártires en su lucha contra los infieles.

Comienza una gran batalla. Los franceses, a pesar de su inferioridad numérica ofrecen una feroz resistencia y aún el arzobispo participa en el enfrentamiento. Marsil llega en auxilio de su ejercito. Roldán ataca con mayor bravura al ver morir a sus compañeros. El infiel Grandonio da muerte a Garín, Gerer, Berenguer, Guido de San Antonio y el duque Austorí, los hombres fuertes de Roldán, pero este aparece dándole muerte.

Roldán entra en combate con el rey Marsil, a quien le corta la mano diestra. Se mencionan cuatro mil paganos muertos; Roldán, a pesar de los consejos de Oliveros decide llamar al rey Carlos; éste se da cuenta de la traición de Ganelón y ordena que el jefe de cocineros junto con sus ayudantes le detengan. Al frente de la batalla queda Marganice, tío de Marsil y quien gobierna Cartago, Alfrere, Armalia y Etiopía. Logra herir a Oliveros, quien cegado por su propia sangre, ataca a Roldán; éste al ver tan lastimado a su amigo se enternece y le expresa su gran cariño. Después de encomendarse a Dios, Oliveros fallece.

De todos los hombres de Roldán, solamente quedan el arzobispo Turpín de Reims y Gualterio, quienes piensan huir. Al ver a su amigo muerto, Roldán los anima a continuar a pesar del gran número de sus enemigos. El arzobispo, aún herido, logra derribar cuatrocientos sarracenos. Roldán, exhausto hace sonar de nuevo su olifante y Carlomagno ordena sonar los clarines anunciando su regreso.

Mientras tanto, Roldán reúne los cuerpos de sus compañeros para que el arzobispo Turpín los bendiga. Al sentirse atacado por un moro que pretende quitarle la espada, Roldán se defiende y hace un recuento de los lugares donde luchó acompañado de su noble arma, Durandarte, la que en la empuñadura tiene atesorados un diente de San Pedro, la sangre de San Basilio, cabellos de San Dionisio y un pedazo del manto de Santa María. Quiere romperla antes que caiga en manos paganas. No puede. Se acuesta bajo un pino y pone junto a sí su espada y su olifante; mira hacía España... San Miguel, San Gabriel y un Querubín llevan el alma del cristiano al Paraíso.

LA AYUDA DE CARLOMAGNO

Al llegar el emperador ve el campo cubierto con los cuerpos de franceses y árabes y siente un profundo dolor por la suerte de sus hombres, especialmente de Roldán. Lleno de coraje pide a Dios detenga el día un poco más para darle alcance a los paganos, que perseguidos llegan hasta el río Ebro y tratando de pasarlo, muchos mueren ahogados. El emperador decide descansar antes de preparar su regreso, acomoda su espada Joyeuse (Gozosa)3 junto a él y recuerda que en honor a su arma fue tomado el grito de sus hombres “¡Montjoie!”4. En los sueños de Carlomagno se presenta San Gabriel, además tiene una visión de sus hombres que presentan una gran batalla y él se encuentra incapaz de poder auxiliarlos.

Los moros reclaman a sus dioses y a su profeta Mahoma por la derrota de la que fueron víctimas. Marsil solicita ayuda a Baligán, emir de Babilonia. El emir envía a dos de sus caballeros para entregarle un guante bordado de oro y un bastoncito de oro a Marsil, prometiéndole acabar con el emperador. Al regresar los mensajeros refieren la batalla de Roncesvalles y cuentan cómo la mayoría murió bajo la espada o ahogados, además de cómo Roldán había cortado la mano derecha a Marsil.

Carlomagno siente una enorme pena al encontrar a su sobrino Roldán. Dispone que los corazones del conde, del arzobispo y de Oliveros sean envueltos en seda y guardados en un féretro de mármol; también que los cuerpos se laven y se cubran con pieles y sábanas de Galicia.

ENFRENTAMIENTO DE CARLOMAGNO Y BALIGÁN

El rey forma a su ejercito compuesto por franceses, normandos, bretones, potevinos, barones de Auvernia, flamencos y barones de Frisia, caballeros de Lorena y Borgoña. Los franceses llevan la barba encima de la lóriga como su rey. Carlomagno nombra a Rabel y Guinemán para que ocupen el lugar de Roldán y Oliveros. El emir ha llamado a su espada Preciosa y ese es el grito de guerra de sus caballeros; su hijo Malprimis le solicita ser el primero en atacar, a cambio, el emir le ofrece donarle sus dominios, desde el Jordán hasta Valmarqués.

El ejercito del emir está compuesto por hombres de Argos, Bozanta, Milcenia, Nubia, Blos, Brusia, Esclavona, Sorabia, Serbia, Armenia, Mauritania, Jericó, Nigricia, Balisa la fuerte, además de kurdos; al frente van el rey Torley y el rey Dapamor. También se organizan otros diez escuadrones formados por cananeos, turcos, persas, petchenegos, sulanios, hombres de Avers, ormalandos, egeos, del pueblo de Samuel, de Brusa, de Clavers, de Occián la Desierta, de Malpersa, además de hunos, húngaros, lituanos, astrimonios, hombres de Bagdad, Marasca, de Heraclea, de Clarbona y Fronda.

Delante del emir sus hombres portan un dragón, el pendón de Tervagán y de Mahoma, y una imagen de Apolo. Baligán escoge turcos, ormalandos y hombres de Malpersa para atacar a Carlomagno y a los franceses. El conde Rabel ataca a Torleu, el rey persa y el duque Naimón acaba con Malprimis. Entonces comienza la gran ofensiva.

La batalla es grande, única, inolvidable. Uno de los hombres de Baligán le comunica la muerte de su hijo y su hermano; el emir reúne a su tropa con el toque de su bocina y prepara un nuevo ataque, le toca luchar frente a frente con Carlomagno. La batalla dura casi todo el día. Los franceses persiguen a los paganos hasta Zaragoza, donde Marsil y su esposa se enteran de la derrota. El emperador toma la ciudad, obligando a los árabes a recibir el bautismo y la reina es llevada cautiva.

En el camino de regreso, Carlos deja como ofrenda el olifante en el altar del barón San Severino. Los cuerpos de Roldán, Oliveros y el arzobispo son depositados en San Román. La doncella Alda, que esperaba el regreso de Roldán para desposarlo muere al conocer su fallecimiento.

En Aquisgrán se realiza el juicio del traidor Ganelón, quien recurre a Pinabel para que lo salve. Éste convence al consejo convocado por Carlomagno para que perdone a Ganelón. El único que se opone es Terrín, hermano de Godofredo. Pinabel y Terrín se desafían en un duelo que es presenciado por cien mil hombres. Uno a otro se atacan, pero al final Terrín gana la lucha y Ganelón es condenado a morir desmembrado. La familia del traidor es ahorcada y el juicio de Dios se hace valer.

La reina de España se convierte al cristianismo y cambia su nombre por el de Juliana. Pero no todo ha terminado para Carlos. San Gabriel se presenta de parte de Dios para que ahora acuda en auxilio del rey Bibiano de Edesa que se encuentra sitiado por los infieles, Así que el rey cristiano se ve precisado nuevamente a salir a luchar...

CONTEXTO HISTÓRICO

El Imperio Bizantino aún conservaba su enorme poder en gran parte del territorio de Europa oriental; sin embargo, las conquistas de los musulmanes a lo largo de la costa del Mediterráneo cambiaron en forma radical la vida de los pueblos sometidos. Los intercambios comerciales entre Europa oriental y occidental se hicieron cada vez más difíciles. La llegada de los musulmanes a España marca el inicio de una importante apoca de esta región. A través de diversos aspectos se puede observar la enorme influencia de la cultura árabe en los pueblos que conquistó.

En este marco histórico aparece Carlomagno, quien continúa la política expansionista de su padre, Pipíno el Breve. Combate a los musulmanes con el propósito de convertir a los infieles; aunque seguramente, la verdadera razón era conquistar más territorios y acrecentar su poder. Durante el gobierno de Carlomagno se observan vínculos muy estrechos entre el poder religioso y el poder político. La alianza establecida es cada vez más cercana... y rivalizante. Los nobles acompañan al rey para cumplir con sus importantes misiones, mientras la mayoría del pueblo tiene que trabajar para sostener las jornadas militares que desempeña la nobleza en la búsqueda de nuevas tierras.

ANÁLISIS DEL TEXTO

EL PUEBLO MUSULMÁN EN TERRITORIO EUROPEO

Al morir el profeta Mahoma, sus sucesores orientan su política hacia la conquista de territorios y llegan a dominar enormes extensiones por todo el Mediterráneo que estaba considerado como la principal vía de comunicación y comercio de esa zona. El establecimiento de los pueblos árabes por toda la costa, constituyó un enorme obstáculo para el intercambio comercial entre el oriente y el occidente; en cambio, para los musulmanes el sometimiento de otros pueblos les brindó beneficios económicos. Uno de los lugares donde se encontraron por más tiempo fue en España: “El rey Marsil estaba en Zaragoza”5. Los árabes no sólo se expanden sobre vastos territorios, también obtienen grandes riquezas gracias a sus nuevas posesiones, los lugares ocupados por los musulmanes se encuentran en posiciones comerciales estratégicas y con abundantes recursos de diversa naturaleza:

El rey Marsil, el noble [...] os quiere dar mucha de su hacienda: osos, leones y lebreles encadenados, setecientos camellos y mil azores mudados, cuatrocientos mulos cargados de oro y de plata, con lo que haréis cargar cincuenta carros. Habrá tantos bezantes finos que podréis pagar bien a vuestros soldados...6

ALIANZA POLÍTICA Y RELIGIOSA

Carlomagno ofreció a la Iglesia ayuda frente a los bizantinos a cambio del reconocimiento eclesiástico; el emperador Carlos era el elegido para apoyar a la Iglesia Cristiana: “Alcuino [...] comprendió que Carlos era el único posible protector de la Iglesia, enviado providencialmente por Dios y le incitó a ayudar a León III”7. Existe una estrecha combinación entre el gobierno de Carlomagno y la Iglesia, incluso entre los nobles que acompañan al rey se encuentra un religioso y pues, es que ésta es una guerra por la religión, por la fe, por el dominium dei.

El arzobispo Turpín [...] sube a una ladera. Convoca a los franceses y les dice un sermón: “señores barones, Carlos nos ha dejado aquí; debemos morir por nuestro rey. ¡Ayudad a sostener la cristiandad! Podéis estar del todo seguros de que tendréis batalla, porque con vuestros ojos veis a los sarracenos. Proclamad vuestros pecados y pedid perdón a Dios. Os absolveré para salvar vuestras almas. Si morís, seréis santos mártires y tendréis asiento en el más alto paraíso.” Los franceses desmontan y se postran en tierra, y el arzobispo los bendice en nombre de Dios: por penitencia les ordena acometer.8

Cada vez la Iglesia interviene en mayor cantidad de acontecimientos, no sólo en los de tipo social, sino en los políticos y militares. El religioso Turpín que participa en la batalla junto a Roldán, se muestra también como un guerrero valiente y eficaz, un hombre que alienta a ls soldados a la lucha contra el enemigo.

Ha muerto Turpín, el guerrero de Carlos. Por sus grandes batallas, por sus bellos sermones, fue siempre campeón contra paganos. Dios le conceda santa bendición. [...] Ahora te encomiendo al Glorioso Celestial. Jamás habrá hombre que de mejor grado le sirva. Desde el tiempo de los apóstoles no existió tal profeta en mantener su ley y atraer a los hombres. Que vuestra alma no sienta privación. Ábrasele la puerta del paraíso.9

Y es que en nombre de la religión y la fe correcta se permite todo recurso a mano, incluida la espada. La guerra en contra de la doctrina falsa se convierte en una guerra de Dios, en una Cruzada, espiritual o armada. Lo que importa es el resultado. La crueldad, la violencia, el despojo no se comparan al reino de los cielos. Aquí está el dolor, allá está la gloria. Por lo menos para los que le siguen.

LOS NOBLES Y LA GUERRA

Los nobles participaban junto al rey en los enfrentamientos contra sus enemigos, la riqueza de sus armas y de su vestimenta indican que los personajes que intervenían en las batallas pertenecían a una posición social alta y muchos poseían títulos nobiliarios. los mismos musulmanes utilizaban lujosas vestimentas y valiosas armas, “En los yelmos fulguran las piedras engastadas en oro, u las adargas y las cotas bruñidas, y las lanzas con gonfalones sujetos al hierro”.10 “Su armadura es toda resplandeciente al Sol sobre todas las otras”.11

Para poder participar en las batallas, además de llevar armamento y utilizar vestimenta apropiada, se debía contar con animales que les permitieran recorrer grandes distancias y que los sostuvieran en los enfrentamientos: “Así debe portarse un buen caballero, bien armado, que monta un buen corcel. De otra manera, no vale cuatro ochavos.”12

PUEBLOS QUE ACOMPAÑABAN AL EJÉRCITO FRANCO

Los francos contaban con la ayuda de diversos pueblos que los ayudaban en su lucha contra los infieles. El texto hace mención de hombres provenidos de variados y lejanos lugares, tanto del ejército francés como de los sarracenos. Entre los que constituían los cuerpos árabes se encontraban:

...cananeos que han venido de Valfrutas. El segundo, turcos; el tercero, persas y el cuarto, petchenegos. [...] El emir ha dispuesto otros diez escalones de combate. Forman el primero gigantes de Malpersa. El segundo, los hunos, y el tercero los húngaros. El cuarto, los de Bagdad la populosa, y el quinto, los de Valpenosa. El sexto, los de Marasca, y el séptimo, los lituanos y astrimonios. El octavo los de Heraclea; el noveno, los de Clarbona, y el décimo, barbudos de Fronda.13

El ejército de Carlomagno es igualmente numeroso y también está compuesto por una gran cantidad de gente de diferentes regiones:

Los dos primeros escalones de combate se componen de franceses. Después se establece el tercero, formado por vasallos de Baviera. Se calcula su número en veinte mil caballeros [...] Naimón el duque forma el cuarto, de caballeros alemanes. [...] Naimón el auque y Jocerán el conde han formado con normandos el quinto escalón. [...] El sexto escalón de combate está nutrido por bretones.14

EL ISLAM

A pesar de que la religión islámica predica que sólo existe un Dios y enseña que Mahoma es su profeta, texto presenta a los musulmanes como un pueblo idólatra, que adora a varios dioses: Tervagán, Mahoma y Apolo. Es evidente que esto está muy alejado de la realidad, lo que ocurre es que al cristiano todo lo ajeno a su religión le parece blasfemo y malvado, no hay categoría: hereje, ateo y pagano eran simplemente lo mismo. Un importante motivo de ataque al pueblo musulmán fue la idea que los cristianos tenían acerca de sus creencias; éstos pensaban que la única religión verdadera era la suya y que los demás pueblos debían de convertirse para poder salvar sus almas.

A martillazos y hachazos destruyen las imágenes y todos los ídolos: allí no ha de quedar ni maleficio ni sortilegio alguno. El rey cree en Dios, quiere cumplir los ritos [...] Se conduce a los infieles hasta el baptisterio, y si alguno se resiste a Carlos, el rey lo envía a la horca o lo hará quemar o matar por el hierro.1

Cada religión se presenta como la verdadera salvadora y guía de los hombres; la iglesia cristiana fomenta la creencia de que los musulmanes son un pueblo pagano e incitan a sus creyentes a luchar contra ellos para que acepten convertirse al cristianismo.

CONCLUSIÓN GENERAL

El poema épico por lo común presenta los sucesos en forma grandiosa y a los héroes se les idealiza y se representan con un carácter fuera de los normal, con grandes virtudes y una enorme fortaleza, se busca que las personas conozcan la obra Y se identifiquen con los personajes principales y sean motivo de admiración. Los contrarios también son valerosos y con virtud, sin embargo siempre tendrán que tropezar; es decir, si fueran cristianos serían un ejemplo, pero el error les acompaña. Su jornada no puede acabar bien. La perdición les persigue. Y por supuesto el primer error es caer en la tentación. En el Cantar de Roldán, en la traición, tanto a Carlomagno, el caballero escogido de Dios, como a su pueblo.

La obra nos presenta lugares y pueblos de la época medieval, aunque podemos observar que varios datos presentados en la narración no son objetivos o verdaderos. Por ejemplo, se dice que Zaragoza está en una montaña, aunque realmente se encuentra en el valle del río Ebro. Pero tres siglos después, generaciones de juglares, la imaginación y la leyenda popular resulta en una obra bella, directa, sencilla, de un pueblo que comenzaba a tener una idea de un pasado, de un origen y de una generación de héroes caballeros que pelearon por la gloria de Dios y de su rey.

El Cantar de roldan fue un cantar de gesta que pervivió al paso de los siglos y que ocupa un lugar importante en todo estudio acerca de la Edad Media por ser una fuente literaria medieval por excelencia.

BIBLIOGRAFÍA

Fuentes literarias

-Anónimo, El Cantar de Roldán (trad. de Martín de Riquer), Espasa-Calpe, México, 1975.

- Claramunt, S., et al., Historia de la Edad Media, Ariel, Barcelona, 1992.

-Riu, Manuel, Lecciones de Historia Medieval, Teide, Barcelona, 1975.

Fuentes electrónicas:

-“Que es el feudalismo: Monarcas, señores, vasallos y siervos”, <http://sepiensa.org.mx/contenidos/ historia_mundo/media/feudal/feudalismo/feudo_2.htm>, (1 de mayo del 2005).

1 Personas en su gran mayoría analfabetos.

2 Anónimo, El Cantar de Roldán, Martín de Riquer (trad.), Espasa-Calpe, México, 1975, p. 11.

3 Joyeuse (gozosa, jubilosa), también llamada en otros textos Mon Joyau (mi joya), es el arma que cuya empuñadura cambia veinte veces de color durante el día.

4 Según otra interpretación, el grito de Monjoie derivaría de Montjoi (en latin Mons Gaudii), que es el nombre de una colina cercana a Roma, donde el Papa León III entrego la espada Joyeuse a Carlomagno.

5 Ibid, p. 15.

6 Ibid, p. 19.

7 Riu, Manuel, Lecciones de Historia Medieval, Teide, Barcelona, 1975, p. 160.

8 Ibid, pp. 51 y 52.

9 Ibid, pp. 86 y 87.

10 Ibid, p. 41.

11 Ibid, p. 59.

12 Ibid, p. 67.

13 Ibid, p. 108.

14 Ibid, p. 102.

15 Ibid, p. 121.

 

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La protectora de los vendedores de flores

Emmanuel Muñiz Alejandro

Historiador

Hasta aquí de Francia. De ahora en adelante el pueblo mundial: múltiples oficios, razas, naciones y, aún especies. Es un metasujeto que rebasa el horizonte francés, de naturaleza universal y cosmopolita por extensión1.

Se nos presentan los factores que constituyen el pueblo, cómo han sido rebajados a un estadio de servidumbre, pero cómo la disonancia que ha creado por mano del hombre que se enfrenta al mismo hombre y a la naturaleza, puede devenir en armonía: la asociación de lo disociado.

Este desconocimiento, hostilidad y aún desprecio por parte de las clases burguesas, adineradas, cultivadas (estas características no necesariamente coinciden) se da no únicamente hacia el pueblo en la faceta que hemos visto(la de la clase trabajadora), igualmente se da en otros ordenes que nos llevan al reconocimiento del verdadero Pueblo Universal en su conjunto. El primero en la disociación del mismo pueblo, sencillo, instintivo, de acción; frente a las clases cultas, reflexivas, sabias, con arte. Junto y dentro de ese pueblo encontramos a los niños, a los pueblos bárbaros, si se quiere, primitivos. “Los bárbaros los salvajes, los niños y el mismo pueblo (en su mayor parte), tienen en común esta miseria: que se desconoce su instinto y que ellos mismos no pueden hacérnoslo entender.2

Pero la fraternidad universal aún no está completa, hay un sector del pueblo frecuentemente olvidado sin el cual, no estaría completa la “ciudad universal, en la que nada que tenga vida [quede] excluido: [...] la fraternidad universal.”3

“Esta es la verdadera rehabilitación de la vida inferior. El animal, ese siervo de los siervos, se convierte en pariente del rey del mundo.”4. La naturaleza nos hace, ahora más que nunca saber que ella es participe de este concierto de la vida: “la tierra se ha vuelto rebelde, y se ha rehusado a alimentar a las razas inhumanas.”5

“Todos aquellos que gimen o sufren en silencio, todo lo que aspira y asciende a la vida, [...] Es el pueblo. [...Mientras la ciudad] esté incompleta, mientras sea exclusiva e injusta, seguirá bamboleándose y desplazándose. Su justicia es su solidez. [...] Será divina si, en vez de cerrar celosamente sus puertas, reúne a todos los hijos de Dios que se puedan encontrar, a los últimos, a los más humildes [...] Que todos, sin distinción de clase ni de rango, débiles o fuertes, sencillos o sabios, aporten su sabiduría o su instinto.”6

Aquí Michelet cita una frase de Aristóteles y la completa diciendo: “La ciudad no está hecha de hombre semejantes sino de hombres diferentes [...] armonizados por el amor. [...] La democracia es amor en la ciudad”7. Aqui llegamos al máximo ideal de la Patria como una “gran amistad”8, una fraternidad que englobe todas las amistades, es lo único que superará las envidias y rivalidades: un objetivo grande, espiritual, idealista. Es la visión del revolucionario, la visión de que por el amor y la camaradería se borrarán las divisiones y las rivalidades. Cada cual tomará el lugar que le corresponde, pues solo así el hombre se podrá echar de la espalda el servilismo y logrará la libertad que ofrece una Patria justa, fraternal. Del mismo modo estos pueblos (metasujetos) podrán dejar a un lado la guerra y la desolación de la naturaleza y podrá convivir en una fraternidad mundial de pueblos.

Esta es la herencia que Francia da al mundo, este es el pueblo que “gracias al esfuerzo de una nacionalidad heroica, han realizado la obra del mundo, fundando el evangelio de igualdad para todas las naciones.”9

“Mi camino ha sido el recorrido de la leyenda poética a la lógica, y de ésta a la fe y al corazón.”10

“La fe en la entrega, en el sacrificio, y en la gran asociación en la que todos se sacrifican por todos, quiero decir, en la Patria.”11

Hemos recorrido a grandes párrafos esta obra. Hemos desentrañado la naturaleza del Pueblo (del que nos habla Michelet) y sus relaciones con la sociedad y el mundo. Encontramos al pueblo como un organismo, al que hace el sujeto de la historia. Ese sujeto (la multitud silenciosa, reprimida y sacrificada) el que se convierte en el sujeto, en el autor o más bien en el forjador de la historia, pues “desde la primera página hasta la última, la historia ha tenido un solo héroe: el pueblo”12. Nos ha descrito –con mucho sentimiento y coraje- el espíritu de la clase trabajadora francesa. De hecho, me puedo atrever a decir –con tiento- que si bien el pueblo es el héroe de la historia, Michelet es el héroe13 del pueblo.

No es tarea pequeña la que Michelet se hecha a cuestas: La de identificar y resucitar para nosotros el objetivo de su libro (y de su obra), nos entrega al Pueblo, lo identifica y lo reaviva poniéndolo en su justo lugar como fuente de progreso en la historia.

El objetivo de Michelet es presentarnos “el nuevo sujeto de la historia [que] no es otra cosa que todas las personas y grupos que murieron mudos, inadvertidos y sin ser escuchados, pero cuyas voces siguen atormentando a la historia con su presencia reprimida”14. Nos hace presentes temas de estudio, por demás actuales: la familia, los niños, las mujeres, los pueblos extinguidos... los resucita. De hecho, el nombra a su historia como resurrección.

Michelet nos muestra el acontecimiento histórico de una forma nueva y la narración adecuada a la representación de esta mezcla entre lo ocurrido y lo actual, se puede ver como un esfuerzo por hacer una historia viva, vivir la historia.

Su método es la observación atenta del presente, lo liga al pasado, estudia sus relaciones: “Cómo el ser viviente ya existía, por así decirlo, desde antes de nacer”15. Luego estas relaciones las establece en otros pueblos, revelando similitudes y conexiones entre ellos.

Sus conclusiones derivan del estudio de estructuras de larga duración16 (aún no existía la escuela de los annalistas) y los relaciona con hechos actuales –si se me permite-, de corta duración.

Podría concluir que fue un investigador que en términos de Koselleck comprendió que la unicidad de los acontecimientos sociales descansan a su vez, en estructuras de repetición de larga duración. Es la conclusión de que el tiempo social no es “únicamente la sustancia del pasado, sino también la materia de la vida social actual.”17

No es un observador impersonal, no es ajeno a la realidad. No solo identifica la realidad objetiva: “el mismo entra en el escenario de la historia, se dirige al lector en su propia voz”18, pero que esto pudiera llevar a sugerencias históricas no es conflicto para Michelet, porque él es la voz del pueblo, el pueblo en sí, la historia misma.

Michelet logró combinar la investigación científica de los documentos escritos y los de viva voz. Supo ordenar los hechos actuales (mostrándonos un conflicto ideológico y político entre las clases a causa de la Revolución Industrial) y relacionarlos con el pasado remontándolo hasta la Edad Media y aún, hasta la Roma clásica. Su narración es una disertación de la actualidad política. “Michelet borra la diferencia entre la narración [el relato de los hechos] y el discurso [sus argumentos, comentarios] eliminando la oposición entre el tiempo pasado y el tiempo presente y reemplazándola por la autoridad del presente, ‘para marcar la inmanencia del significado en el acontecimiento’”19

Pero su trabajo no es solamente narración o discusión. También llama a la sensibilidad, al sentimiento. Es una historia que apela a nuestra interioridad humana; nos llama a ser parte del relato, a acompañarle y si se quiere (o se puede) a conmovernos ante lo que somos nosotros mismos.

Parte I

Parte II

Bibliografía

-Michelet, Jules, El pueblo, Fondo de Cultura Económica, México. 1991.

-Braudel, Fernand, La Historia y las Ciencias Sociales, Alianza Editorial, Madrid, 1974.

-Freud, Sigmund, El Malestar en la Cultura, Alianza Editorial, México, 1989.

-Marx, Karl, Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (borrador) 1857-1858, siglo veintiuno editores sa, México, 1971.

Fuentes Electrónicas

-Ikeda, Daisaku, “Quien hace la historia”, <http://www.sgi.org/spanish/presidente/ensayos/obras_ens_17.html>, (7 de junio del 2004).

-White, Hayden, “Prólogo a Ranciére”, <http://www.hemerodigital.unam.mx/ANUIES/ibero/historia/historia6/art9.html>, (7 de junio del 2004).

1 Sería interesante estudiar las semejanzas y diferencias sobre este punto con la filosofía de Kant.

2 Ibid., p, 204.

3 Ibid., pp. 178 y 183.

4 Ibid., p. 183.

5 Ibid., p. 177

6 Ibid., p. 205.

7 Ibid., p. 212.

8 Ibid., p. 209.

9 Ibid., p. 246.

10 Ibid., p. 281.

11 Ibid., p. 280.

12 Ikeda, Daisaku, “Quien hace la historia”, <http://www.sgi.org/spanish/presidente/ensayos/obras_ens_17.html>, (07 de junio del 2004).

13 En su significado etimológico.

14 White, Hayden, “Prólogo a Ranciére”, <http://www.hemerodigital.unam.mx/ANUIES/ibero/historia/historia6/art9.html>, (07 de junio del 2004).

15 Michelet, p. 147.

16 Tal vez de una manera empírica (en el sentido de intuitiva), pero no por ello contundente.

17 Braudel, Fernand, La Historia y las Ciencias Sociales, Alianza Editorial, Madrid, 1974, p. 63.

18 White, op. cit.

19 Ibid.

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Ofelia Muerta, Millais

Aquí es necesario hacer una pausa. La cita anterior nos remite al concepto de objetivación y enajenación de Marx, pues sin ir más lejos, el hombre realiza su persona, existe y debe su existencia al trabajo; no sólo es una actividad económica, sino el medio para desarrollar su naturaleza universal.

“El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de autosacrificio [...] pertenece a otro y representa la perdida de sí mismo [luego] llegamos pues, al resultado de que el hombre (el obrero) solo se siente como un ser que obre libremente en sus funciones animales, cuando come, bebe y procrea, a lo sumo, cuando se viste y acicala y mora bajo un techo, para convertirse, en sus funciones humanas, simplemente como un animal [pues estas son] indudablemente funciones auténticamente humanas. Pero en la abstracción, separadas de todo el resto de la actividad humana, convertidas en fines últimos y exclusivos, son funciones animales.”1

Esta es la lamentación para Michelet, la deshumanización que se hace del obrero (y hacia él). Michelet no nos habla acerca de la crítica del capitalismo, ni de las categorías económicas, pero la conclusión es semejante: que el obrero se ha convertido en una mercancía con valor de cambio, un objeto ajeno a sí mismo, un mero engranaje de la industria, arrebatándole una de las virtudes mayores: la libertad, y luego la dignidad; como francés y luego como humano. La consecuencia es “extrema dependencia física, exigencias de la vida instintiva, que se convierten también en dependencia moral y vacío del espíritu, tales son las causas de sus vicios. [...] Esa multitud no es mala en sí misma. Sus desórdenes derivan en gran parte de su condición, de su sujeción a un orden mecánico y que por ello incita, en los raros momentos de libertad, a buscar violentos retornos a la vida.”23

Como contraparte de esta situación, Michelet encuentra en el fenómeno de la industrialización (con la maquina como representante de la concentración de capital que supone) ”un “poderosísimo agente del proceso democrático”4, porque la libre competencia entre fabricantes pone al alcance de los más pobres, objetos útiles antes inalcanzables, lo que supone una homogeneización de los productos en la población.

En general, estas situaciones de servidumbre se pueden resumir así: trabajar o morir. Es pues el motor que hace vivir a Francia, pero no solo económicamente, sino aún más, también en su calidad moral, espiritual; es la que junto con sus fabricantes le da el valor, orgullo, su gloria (como si se tratara de una batalla militar) reivindicándola y enalteciéndola de las demás naciones europeas. Entonces estos industriales, que, de hecho fueron en un comienzo obreros (emancipados a sí mismos de su condición); militares que alguna vez fueron parte del “gran ejercito” de Napoleón5; adueñados a fuerza de las armas y de la sangre de las cualidades del arrojo, audacia, iniciativa; convertidos de siervos a amos, inclusive más crueles que sus antecesores del Antiguo Régimen6. Son ellos, los que, en lugar de las armas y ejércitos, libran batallas comerciales en contra de Inglaterra y Europa en sus propios territorios, dignificando al pueblo y su sacrificio, pues en la idea del pueblo (que Michelet nos ofrece como el sentimiento más elevado) y en la idea del pueblo se conjuntan y renuevan los ideales de Francia y sus más profundas aspiraciones.

“¡Trabaja pues, Francia, para que sigas siendo pobre! ¡Trabaja, sufre sin cansarte jamás! El lema de las grandes fábricas que forjan tu gloria, y que imponen al mundo tu gusto y tu pensamiento, en el campo del arte es éste: Inventar o morir.”7

Hemos conocido de reojo el motor productivo de Francia. Dejando para después unas palabras sobre los comerciantes (los que podemos agrupar dentro otra categoría intermedia, o bien, ajena al pueblo) conviene examinar la situación de los funcionarios, sean bien militares o civiles.

Hemos visto que los campesinos y obreros, además de los fabricantes, suministran los bienes necesarios para la subsistencia y el comercio interior y exterior; sin embargo los funcionarios son los productores de servicios que provee el Estado, y, aunque la producción de éstos no sea material -“¡Como si la justicia y el orden civil, la defensa del país y la instrucción no fueran también producciones, y las primeras de todas ellas!”8- no por ello son menos parte del pueblo, cuya constitución obedece más bien que a categorías económicas o funcionales, a la particular medida de honor, dignidad y sacrificio por Francia.

“¡La servidumbre! ¡La pesada servidumbre! La vuelvo a encontrar, subiendo o bajando, en todos los peldaños de la escala social, ¡aplastando a los más dignos, a los más humildes, a los de mayor mérito!”9

En esta situación encontramos a soldados y oficiales del Ejercito francés; a jueces viajando de un pueblo o ciudad a otro; al agente de aduanas que, a cambio de una miseria “pasa una noche en la frontera o en la costa, sin más resguardo que su abrigo, expuesto al ataque del contrabandista y el viento de la tempestad”10; qué decir del maestro:”El hombre más meritorio, más miserable y más olvidado en Francia. El Estado, que ni siquiera está enterado de cuáles son sus verdaderos instrumentos y su fuerza, [y] que tampoco sospecha la poderosa palanca moral que sería esta clase de hombres”11. Los ojos y los brazos de Francia se hayan inmovilizados, o más bien dicho, amordazados, atados por la fuerza de las destituciones, de los salarios, de la servidumbre. “Un panadero gana más que dos aduaneros, más que un teniente de infantería, más que tal o cual magistrado y más que la mayoría de los profesores; ¡y gana lo mismo que seis maestros de escuela! [...] El país que paga menos a los que instruyen al pueblo [...] es Francia.”12

hemos visto, pues, al pueblo; este conglomerado de personas, de oficios, de profesiones que se definen e identifican más que por una cualidad funcional, por una metafísica que los une y dignifica con los demás “pueblos” del mundo. Es éste el pueblo, más allá de los vicios y corrupciones que le imputan, de la denigración y bajeza moral y espiritual que en el ven quienes lo desconocen (o quieren desconocer) y lo confunden con la consecuencia del deteriorado sistema político y económico de la nación. Al pueblo no se le encuentra en las cárceles y tabernas; se le encuentra trabajando en el campo, en las fábricas, en las escuelas; impartiendo justicia, defendiendo el territorio.

“La masa es buena; no juzguéis por la espuma que flota en la superficie. Aunque flote esta masa tiene dentro una fuerza que la consolida: el sentimiento de honor militar constantemente alimentado por nuestra leyenda heroica.”13

Su esta masa, es el pueblo oprimido y olvidado, ¿que fuerza lo oprime? Aquí Michelet nos muestra la sociedad agrupada en torno a dos grandes polos: “el pueblo y la burguesía.”14

Aquí es algo confuso distinguir lo que Michelet denomina la burguesía, pues en este caso no hay tanto una equivalencia entre burgués y capitalista (aquél que posee los medios de producción); ya hemos visto que a los fabricantes los agrupa en las filas del pueblo, entonces no tiene que ver tanto con la acumulación de riqueza (ya financiera, ya medios de producción, incluida la tierra). De la lectura se concluye que se relaciona con algún grado de estabilidad económica, pues de otro modo el pequeño propietario campesino y el fabricante emprendedor quedarían fuera del pueblo. Tiene que ver con sus intereses. Dejemos que el propio Michelet nos ilustre con la siguiente pregunta: “Si la seguridad es la característica esencial del burgués ¿habrá que dar este nombre al que no sabe nunca si es rico o si es pobre?, ¿a los comerciantes, u otros más fuertes, al parecer, pero a los que la compra de cargos, o cualquier otro sistema, convierte en siervos del capitalista? Aunque no son esencialmente burgueses, pertenecen a la misma clase por sus intereses, por el miedo y por la idea fija de lograr la paz a cualquier precio”15. Entonces ya no encontramos tanto al burgués en el empobrecido propietario rural, o en el fabricante arriesgado; encontramos al burgués más bien en aquél que tiene algún grado de independencia y desahogo económico. Michelet no hace sus clasificaciones de acuerdo a cualidades funcionales o económicas sino más bien morales. Hallamos en el burgués de la época una falta de seguridad; ya no le interesa el porvenir de Francia, sólo la avaricia que obstruye la última esclusa de ambición de progreso; la falta de sacrificio por la nación y por el pueblo que depende de él y al que no sólo ha abandonado, además lo exprime y menosprecia; lo envilece a causa de su propio envilecimiento. Esta es, pues, -concluyo- la burguesía. Y allí también se da la servidumbre. Se es esclavo del banquero, del interés.

“La medida con la que juzgo a estos hombres y estas clases, es el sentimiento francés, la entrega del ciudadano a la patria; es una medida moral pero también natural; en toda cosa viviente, cada parte vale sobre todo por su relación con el conjunto.”16. Y no ésta, la anterior relación enferma, es la que deviene en sufrimiento físico y moral que “se avienen perfectamente para aplastar al débil”17, encerrarlo durante horas eternas, en actividades maquinales, reducido a un simple objeto, a un número, imperfecto, y sólo digno de su salario a través de las penalidades del día laboral.

Pero según Michelet, cuando nos parece que ésta polaridad de clases, solo puede comprenderse así: insociable, insoluble; tal vez solamente con su enfrentamiento y eventual desaparición comprendo la tesis de la asociación, de la amistad... del amor y la pongo en su justo sitio, pues es la premisa y el objetivo del libro: revelar la verdadera y sana relación de los seres vivos.

“He observado [...] la perfecta ignorancia en que cada clase vive respecto a las demás. [...] El pobre supone que atando al rico con una ley, todo se controlaría y que el mundo marcharía bien. El rico cree que haciendo regresar a l pobre a una forma religiosa muerta hace dos siglos, se consolidaría la sociedad. [...] El mal está en el corazón.”18

No es la lucha de clases, el antagonismo entre capital y trabajo, al contrario, es su asociación libre y armonica lo que permitirá –según Michelet- la supervivencia y establecimiento de un organismo social sano. Este es, pues, el diagnóstico y prescripción sobre la sociedad francesa y mundial.

Parte I

1 Marx, Karl, Manuscritos económico-filosóficos de 1844, Fondo de Cultura Económica, México, 1962, p., 67.

2 Michelet, op. cit., p. 69.

3 Para comprender mejor esta cuestión me ha sido de utilidad el siguiente libro: Freud, Sigmund, El Malestar en la Cultura, Alianza Editorial, México, 1989.

4 Ibid., p. 62.

5 Ibid., p. 37.

6 Ibid., p. 45.

7 Ibid., p. 95.

8 Ibid., p. 104.

9 Ibid., p. 109.

10 Ibid., p. 107.

11 Ibid., p. 108.

12 Ibid., p. 107.

13 Ibid., p. 111.

14 Ibid.

15 Ibid., p. 114.

16 Ibid., p. 126.

17 Ibid., p. 129.

18 Ibid., pp. 134 y 135.

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The lady of Shalot, John Williams waterhouse

Emmanuel Muñiz Alejandro

Historiador, Girona

 “Y yo, que salí de él, que he vivido con él, que he trabajado y sufrido con él; que más que ningún otro me he ganado el derecho de decir que lo conozco, me propongo exponer aquí, contra todos, su verdadera personalidad”

Jules Michelet.

Las líneas que siguen hablan acerca del libro “El Pueblo”, de Jules Michelet (1798-1874) escrito en 1846. Es el libro del pueblo. Habla acerca del deseo y la necesidad de una Ciudad justa, del derecho; donde puedan tener acogida aquellas multitudes oprimidas y dadas al olvido. Es un testimonio y una apología de los que ignoran si tiene algún derecho en este mundo. Su escritor, nacido de esta realidad y vuelto hacia ella se propone hacer justicia y devolverles su legítimo derecho: el de existir.

Comenzaré describiendo a muy grandes rasgos este libro, del cual espero ofrecer un panorama y alguna reflexión útil sobre él.

Michelet comienza hablándonos acerca de la situación del campo francés, en donde, a diferencia de otros países es notable la presencia de la pequeña propiedad. También identifica en el campesino la virtud de la provisión de la tierra a través de su única fuerza para proveerse de riqueza: el trabajo, pero no de trabajo asalariado; más bien refiriéndose a la fuerza de trabajo infatigable y abnegada hacia su “amada”, la tierra. “Apenas terminada la guerra, en ese campo arrasado, en esa choza aún renegrida y chamuscada, el campesino comienza a ahorrar y a comprar”1. A ella le dedica su vida, su corazón, por el derecho que ella le provee: el derecho a ser libre, pues el campesino aún sin ser filósofo es humano; cuanto más después de haber peleado desde las batallas de la Revolución, que nos han heredado (a todo el orbe) esas concepciones cosmopolitas de los Derechos del Hombre. No se puede esperar ,por tanto, del campesino menos que la lucha (irremediablemente perdida) por su propiedad, por su vida; la lucha por obtener de la tierra algo de renta, y aún más, contra la usura.2 Michelet ve en esta situación un problema, pues él encuentra que la Agricultura produce un poco más del 50% de la Renta Nacional, además que el sector agricultor condensa al mayor porcentaje de la población y sin embargo solo recibe del Estado la centésima octava parte del presupuesto. También explica que este sector rinde tributos por más de 500 000 000 de francos anuales, además de 1 000 000 000 en pagos a la usura, sin mencionar la ausencia de poder exportar sus productos, resultado, de la delicada situación de la política exterior francesa. Otros problemas del campo -no menos importantes- tienen que ver con el nivel económico tan bajo de sus habitantes, pues “estos hombres tan laboriosos son los que peor comen. Nada de carne. [...] Hasta el último obrero come pan blanco: ¡Pero el que hace crecer el trigo solo pan negro! Ellos hacen el vino y la ciudad lo bebe.”3

Un problema del campo francés de esta época (ignoro si de la presente) es el de la infertilidad del suelo. Al ser el ganado un bien de demanda rígida, el sector ganadero impone unos precios inalcanzables para el pequeño agricultor, quedando así, imposibilitado de las bondades que el abono ofrece a sus tierras y de la carne para las familias campesinas.

El proceso de industrialización no era ajeno para Francia (hablamos de la década de 1840) ni la proliferación de industrias textiles, con la consecuente perdida de competitividad de las devanadoras: pintorescas pero inferiores en comparación con las hiladoras mecánicas. Pero la indecible consecuencia de esto la emigración (a las ciudades, a otro país o continente), en busca de alguna fuente de ingreso, sería la última decisión, por cierto última, tomando la forma de alguna marcha fúnebre, en un éxodo hacia su tumba, que verá morir su vida, amor, ideales por los que pelearon ellos, sus padres y sus abuelos. En fin, el pueblo, que más allá de estructuras económicas, tiene que ver con las personas que guardan bajo sí mismas, la esencia que les da forma: Francia. Pero “antes de llegar a ese extremo, antes de dejar Francia se recurrirá a todo. El hijo se venderá, la hija se hará sirvienta, el chico entrará en la fábrica, la mujer se colocará como nodriza en la casa del burgués, o tomará en su casa al hijo del pequeño comerciante, o aún del obrero.”4

Esto nos lleva irremediablemente a echar un vistazo a la vida del obrero y como es que llega a serlo, forzado por la necesidad.

“Mirad el domingo, en las puertas de Paris, dos multitudes que marchan en sentido contrario: el obrero hacia el campo, el campesino hacia la ciudad. [...Pero el del] campesino no es un simple paseo: admira toda la ciudad; lo desea todo, si puede se quedará en ella”5. Así es, el campesino recién llegado encuentra las comodidades de la casa del amo muy diferentes de la austeridad del campo. Que decir del obrero, debilitado e “incapacitado para soportar los trabajos rudos y los cambios bruscos de temperatura: el aire libre los mataría”6. Pero al campesino “nada lo desanima, ninguna condición le resulta demasiado dura. Entrará como pueda, sea como empleado doméstico, como obrero, como simple ayudante de máquinas, convirtiéndose en máquina él mismo. [Porque el campesino] no entiende, él, que gana un franco o dos al día que con salarios de tres o cuatro o de cinco francos se pueda ser miserable”7 Ahora (siglo XIX) es más fácil entrar a una fabrica; ya quedaron atrás los tiempos del largo aprendizaje, del espíritu exclusivo de los gremios y las corporaciones. Ahora el “verdadero obrero, en estos oficios, es la máquina; el hombre [...] está allí solamente para vigilar y ayudar a este obrero de hierro”8. Y la consecuencia social de este fenómeno es “la de tener, en medio de un pueblo de hombres, un miserable pueblo de hombres-máquinas que viven a medias, que producen cosas maravillosas y que no se reproducen a ellos mismos”9.

PARTE II

1 Michelet, Jules, El Pueblo, Fondo de Cultura Económica, México, 1991, p. 39.

2 Ibid., p. 47.

3 Ibid., p. 52.

4 Ibid., p. 54.

5 Ibid., p. 56.

6 Ibid., p. 57.

7 Ibid.

8 Ibid., p. 59.

9 ibid., p. 63.

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Marx vivió en una época importante llena de cambios en aspectos sociales y económicos. La revolución industrial estaba en franco auge y las consecuencias de esta no eran extrañas para el "joven" Marx. Conocedor de las penurias de los obreros en manos de sus patrones y la indiferencia de los patrones hacia estos fueron parte que permeó la visión de un "humanismo naturalista" en Marx. Lamentablemente reducida al aspecto económico por algunos marxistas posteriores, dando resultado entre otras cosas el stalinismo que es "la concepción marxista que ha sido más conocida y la no más felizmente lograda".

El problema que aborda Marx en "El Trabajo Enajenado"1 es indagar que es la realidad e identificar la praxis humana, es decir, no comienza con supuestos, sino que analiza hasta su base misma y revela la verdadera estructura de la propiedad privada. "indagar la lógica profunda de funcionamiento del conjunto de la sociedad"2 como un hecho actual y evidenciar las contradicciones de la economía política británica.

“No nos trasladamos, como el economista [...] a un imaginario estado primitivo. [...] No hace más que desplazar el problema hacia un pasado oscuro y nebuloso. [...] Da por supuesto lo que precisamente se trata de deducir.”3 Y continua “A la manera como la teología explica el origen del mal por el pecado original, es decir, dando por supuesto como un hecho, en forma de historia aquello que trata de explicar.”4

Y lo que hace Marx es criticar, reducir el concepto de capitalismo hasta su base, desde el punto de vista de la situación del hombre frente a este y evidenciar lo que oculta el capitalismo “a saber: de una parte , que la propiedad privada es el producto del trabajo y, en segundo lugar, el medio a través del cual se enajena el trabajo, la realización de esta enajenación.”5

“La economía política [británica] sostiene que el trabajo humano es lo único que genera riqueza, todo el capital, pero lo cierto es que el capital contrata mano de obra humana y la despide. [...] La economía política descubrió que no hay nada sagrado en la propiedad , que la propiedad es mero trabajo acumulado y sin embargo la propiedad –el capital- tiene el poder de contratar trabajo humano y despedirlo.”6

Ya desenmascarada la realidad de la propiedad privada, Marx se concentra en el concepto de trabajo, lo reduce a su “base concreta de existencia” y encuentra que el obrero adquiere su existencia en el trabajo, es decir que “se objetiva en un objeto, en un producto y [...] luego se reconoce así mismo en el producto, este es el fenómeno de objetivación y enajenación.”7

El hombre realiza su persona y su potencialidad humana en el trabajo. Existe y debe su existencia al trabajo. “Lejos de ser una simple actividad económica, el trabajo es la actividad ‘existencial’ del hombre, su ‘actividad libre, consciente’, de ninguna manera sólo un medio para mantener su vida, sino para desarrollar su naturaleza universal...”8. Pero el capitalismo le ha despojado de su verdadera esencia como “un ser creador de la praxis.”9 Es decir, el hombre realiza un trabajo, y crea objetos en los que se realiza, la vileza es que el capitalismo le arrebata esa producción; rebajándole a un estadio aún inferior a los animales.

“El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de autosacrificio, de mortificación. [...] Pertenece a otro y representa la perdida de sí mismo [luego] Llegamos pues, al resultado de que el hombre (el obrero) sólo se siente como un ser que obra libremente en sus funciones animales, cuando come, bebe y procrea, a lo sumo, cuando se viste y acicala y mora bajo un techo, para convertirse, en sus funciones humanas simplemente como un animal [pues estas son] indudablemente funciones auténticamente humanas. Pero en la abstracción , separadas de todo el resto de la actividad humana, convertidas en fines últimos y exclusivos, son funciones animales.”10

Y esta es la perversión y la falsa realidad de la vida del obrero: que los términos están invertidos, el obrero se ha vuelto en una mercancía con valor de cambio, en un objeto ajeno a sí mismo y a su ser genérico; se ha vuelto en un mero engranaje del capitalismo, en una consecuencia del objeto producido. El objeto se convierte en el creador del obrero. Vive para trabajar, no trabaja para vivir.

“Así pues, el trabajo enajenado, al arrebatarle al hombre el objeto de su producción, le arrebata su vida genérica, su real objetividad como especie, y convierte la superioridad del hombre sobre el animal en una inferioridad”11

Por esta situación el trabajo –el acto de producción- es tormentoso, pues está determinado por su necesidad física y esa necesidad le obliga a despojarse de su esencia humana. Por eso “el trabajador e huye del trabajo [...] en cuanto cesa la coacción física o cualquiera que constriñe a realizarlo.”12

El asunto de la coacción física como factor característico del poder que se ejerce sobre el obrero en detrimento de su libertad para ceñirse a una actividad, es importante, pero se tratará más adelante, pues es obvio que un hombre que produce libremente no puede estar bajo coacción física, ni su obra ser un verdadero producto de su naturaleza humana. Al serle extraña la actividad de producción, no puede comprender su actividad como especie –en lo general- y luego “desaparece la especie y queda el individuo”, y al final la alineación del trabajador como ser social le deja solo, aparte, mutilado bajo relaciones sociales que enfrenta a los hombres y los transforma en seres extraños a él y aún hostiles, pues la relación entre hombres se convierte en relaciones de producción.

“Si el producto del trabajo no pertenece al obrero [...] la única explicación que cabe es que pertenezca a otro hombre que no sea el obrero. Si la actividad del obrero constituye un tormento para él, tiene necesariamente que ser goce [...] de vida para el otro. Y este poder extraño sobre el hombre no hay que buscarlo en los dioses ni en la naturaleza, sino pura y simplemente en el hombre...

....La relación del hombre consigo mismo sólo cobra para él existencia objetiva, real, mediante su relación con el otro hombre. [...] Cuando se comporta hacia el producto de su trabajo [...] como hacia un objeto extraño, [...] se comporta hacia el de tal modo que otro hombre, un hombre extraño [...] es el dueño de ese objeto...

...[y concluye] toda enajenación del hombre con respecto a sí mismo y a la naturaleza se revela en la medida en la que se entrega y entrega la naturaleza a otro hombre distinto de él. [...] En el mundo de la practica real, la auto enajenación, solo puede manifestarse en la relación práctica real con otros hombres.”13

Es decir que todo el proceso queda en una relación intersubjetiva. Así queda revelado que la propiedad privada es la consecuencia del trabajo enajenado, y por ende la propiedad privada es realmente la consecuencia, no la causa de la enajenación del trabajo.

Por último, queda resuelta de la misma forma la relación entre salario y capital, pues queda evidente que: “El salario es la consecuencia directa del trabajo enajenado, y el trabajo enajenado, a su vez la consecuencia directa de la propiedad privada.”14

Hemos pues, visto estas alineaciones: respecto del objeto del trabajo, respecto de la actividad, respecto de la vida genérica y respecto del otro (intersubjetiva). Al final todas estas alienaciones son aspectos o procesos de una alineación única o fundamental que es la “alineación económica”.

Se puede tomar el siguiente razonamiento como una sentencia que ya en sí misma entraña y resuelve el problema:

“... La emancipación de la sociedad con respecto a la propiedad privada [...] se manifiesta bajo la forma política de la emancipación de los obreros, pero no como si se tratara solamente de su emancipación, sino porque en ella va implícita la emancipación humana en general, [...] por que la relación entre el obrero y la producción envuelve de por sí el sojuzgamiento de todos los hombres...”15

Lo que Marcuse dice a esto es que “Marx considera la abolición de la propiedad privada como un medio para la abolición del trabajo alienado [...] La abolición de la propiedad privada inaugura un sistema social esencialmente nuevo solamente si los individuos libres, no la ‘sociedad’ se convierten en los amos de los medios de producción socializados.”16(el subrayado es mío).

¿Hay alguna actividad que no esté enajenada? Fernando Bolognesi dice “el acto de cultura es representación originaria de la relación de producción más sin embargo trasciende la reproducción: el tiene potencia de utopía cuando imagina y crea la posibilidad de otras relaciones. El trabajo en el arte y la cultura mantiene una cierta distancia del trabajo enajenado de la industria.”17

Es evidente que el arte no escapa al proceso de industrialización. Esta cosificado, y aún el “capitalismo utiliza la cultura para amalgamar el todo social”18 y extiende su actividad de explotación a esta esfera. Sin embargo el destino del arte es la “belleza y la satisfacción de su objetividad”19, cualidades que cumple el autor del arte, en relación inversa con la enajenación y sus mecanismos de coacción física y otras, volviendo al tema de la coacción física.

Entonces al reconquistar la naturaleza humana y sus poderes productivos “el hombre producirá las cosas espontáneamente, por el mero placer de hacerlo. Algunos productos serán bienes materiales, indispensables para la existencia física, pero incluso esta actividad económica no significará un trabajo forzado, sino una creación artística, [...] el hombre verá en el trabajo una creación gozosa [...] en el comunismo definitivo habrá tanta abundancia que sólo una pequeña parte del quehacer diario del hombre será dedicada a la mera producción económica. El resto de la vida del hombre sería consagrado al cultivo y deleite en las artes y ciencias.”20

Este futuro es promisorio, aunque definitivamente aún es difícil contemplar una humanidad con el tiempo el ánimo suficientes para emprender la contemplación y actividad creativa propia de su especie. Tal vez, la misma revolución industrial que nos tiene sumidos, en un mundo enajenado más que nunca antes; que ayudo indirectamente a permear esta lucha no sólo contra la enajenación política, sino por la verdadera dignidad y libertad de la humanidad. La industria que crea maquinaria y tecnología, que parece más nos sume en la enajenación; igual que a Marx, tal vez nos dé algún día las herramientas para librarnos de la esclavitud de ella misma.

BIBLIOGRAFÍA

1 Karl Marx, Manuscritos Económico-Filosóficos de 1844 (México: Editorial FCE, 1962)

2 Marcelo Yunes. Los manuscritos económico-filosóficos: trabajo y alineación, <http://www.mas.org.ar/revista/sob5/manuscritos.htm> (5 de Enero del 2004).

3 Marx, Op.cit., p. 63.

4 Ibid.

5 Ibid., p. 70.

6 Paul Ricoeur, Ideología y Utopía (España: Editorial Gedisa, 1989), p. 80.

7 Ibid., p. 76.

8 Yunes, Op.cit.

9 Stanko M. Vujica, Algunos problemas con que se enfrenta la cultura en la Yugoslavia socialista, <http://www.studiacroatica.com/revistas/024/0240801.htm>; (5 de Enero del 2004).

10 Marx,Op.cit., p. 67.

11 Ibid., p.68.

12 Ibid., p. 66

13 Ibid., p. 69.

14 Ibid., p. 71.

15 Ibid., p. 71.

16 H. Marcuse, Marx y el trabajo alienado, (Buenos Aires: Cepe, 1972), pp. 10 y 12.

17 Mário Fernando Bolognesi, La Cultura y la Mercancía, <http://www.antroposmoderno.com/word/Lacultura.doc>; (4 de Enero del 2004).

18 Ibid.

19 Ibid.

20 M. Vujica, Op.cit.

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Hablando con una persona que decía que el amor de pareja con discapacidad es imposible, busqué ejemplos recientes de parejas conocidas con discapacidad. Transcribo el siguiente artículo del blog lovethatmax que me pareció útil compartir. Siempre es agradable conocer historias de éxito y cuando la meta es conseguir llegar al altar cuando hay discapacidad no podemos dejar de mencionarlo como una meta para muchas personas. Y también para las madres que sueñan con sus hijos creciendo y consiguiendo el amor de una pareja. He aquí el artículo:
 
 
 

Leer acerca de las parejas que se casan con discapacidad me hace feliz, porque me sale un torrente de esperanza para el futuro romántico de Max. Ya puedo decir que va a ser "el hombre" por la forma en que coquetea con la camarera en el restaurante local que le sirve mac con queso.  De cualquier manera, tengo sueños de que Max encuentre algún día la felicidad en el amor, como él ha encontrado la felicidad en muchas cosas de la vida. (Y espero que ella sabrá cómo hacer un gran mac con queso.) Estas son algunas de las grandes historias de amor sobre parejas con discapacidad que he leído en la web. Échales un vistazo, y tengan algunos pañuelos a mano.

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Bill Ott de 38 años y Shelley Belgard de 36, se conocieron en un club social local en Maryland cuando él tenía 12 años y ella 15. Él tiene síndrome de Down y tiene discapacidad intelectual. Como Ellen McCarthy dice que en su hermoso artículo para The Washington Post . "Yo no sabía lo que era el amor hasta que la conocí", dijo Bill. Tomó Shelley a su junior y senior prom, luego perdieron el contacto después de la secundaria. Se volvieron a conectar cuando ambos se inscribieron en un crucero por el Caribe para personas con discapacidad. Se casaron en septiembre, para su primer baile escogieron el tema At Last.

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Cuando niños, Lindsey y Nick habían jugado en un equipo, la Liga Pequeña Challengers para niños con necesidades especiales; Lindsey tiene discapacidad intelectual, Nick tiene síndrome de Dubowitz, una rara enfermedad genética. Comenzaron a salir en 2005. "Ella es una chica joven y cariñosa", dice su madre. "Una vez me dijo: 'mamá, no quiero las mismas cosas de la vida, sólo quiero ser amada.'". La primavera pasada, Lindsey escribió a Nick y le preguntó si se casaría con ella, se casaron en octubre pasado. "Como padres, esperamos que  Lindsey y Nick se hagan compañía," Linda escribió en su blog, Out One Ear. "Juntos, esperamos que ganen confianza, sabiduria (y más independencia) 'decisiones en pareja' .... Y cuando todo el apoyo paterno se haya ido, ellos aun se tendrán el uno al otro. Esperamos que envejezcan juntos." `[...] Para averiguar más acerca del esfuerzo de LInda aquí .

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Una pareja con parálisis cerebral casados en Israel. Clic aqui si aún no has  visto el video.

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Nicole Brobeck , que tiene parálisis cerebral, y Curtis Braxton, quien tiene hidrocefalia y epilepsia, se reunieron en un programa de habilidades para la vida en 2007 en el norte de California. "Me encanta Nicole porque ella es tan feliz y ella no deja que su discapacidad le alcance, que la tire", dijo a Hoy . Se comprometieron el día de San Valentín pasado, y planeaban casarse en mayo. Después, el padre de Nicole murió, sin embargo, su madre tenía grandes cuentas médicas y no mucho dinero para una boda. Una organización que iba a tirar a una boda se retiró. A continuación, [...] amigos en la industria de las bodas, dio a la pareja una boda fabulosa. La novia llevaba un vestido de satén blanco decorado con encajes, perlas y cristales-y que coincidan con las zapatillas blancas con encaje y pedrería. Dijo a su madre: "No hay amor discapacitado. Sólo existe el amor verdadero. Y lo tienen."

 

 

 

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Y esto, que una especie diferente de historia, pero,  sin embargo, en su corazón, también se trata de amor verdadero. Larissa y Ian Murphy habían estado saliendo durante 10 meses, cuando sufrió una lesión cerebral traumática en un accidente de coche. Ella nunca dejó de amarlo;. Se casaron en agosto de 2010 como ella escribe, "Casarme con  Ian significaba que estaba firmando a las cosas que no me gustaría alguna vez haber elegido para mí, trabajando toda mi vida, tener un marido que no se puede dejar solo, la gestión de sus cuidadores, recordando para obtener el cambio de aceite, que aboga por la atención médica, talonarios de cheques de equilibrio, y sigue .... Pero a la luz de todas las prácticas y Emocionales, era muy simple: amarse. Y amamos a Dios ".

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Discapacidad, mujeres y amor

 

"Nakahira Junko, Masako Yamajani and Junko Asaka who is a councillor for disabled in Tokyo". Credito: GettyImages

Desde la biblioteca electrónica  del Instituto para la Vida Independiente Herealizado esta traducción de el artículo original, sobre la experiencia de una chica de Japón sobre estar enamorada y ser una mujer con discapacidad:

 
Junko Asaka habla con franqueza acerca de sus propias experiencias de estar enamorada y ser una mujer con una discapacidad, que revela cómo llegó a un acuerdo acerca de sus propias percepciones sobre sí misma. 
 

Es lo más natural del mundo que un ser humano llegue a amar a otro. Nace del instinto humano más básico de todos - la preservación de la especie. Sin embargo, para mí, por estar discapacitada físicamente, el  hecho de amar a alguien siempre estaba lleno de gran temor y dolor. No podía negar mis emociones naturales, porque como cualquier chica, me he enamorado de muchos chicos desde que era joven. Me tomó mucho tiempo aprender a expresar mis propios sentimientos y vivir naturalmente, sin miedo y tener confianza en mí misma siendo amada. Ahora, que llevo  enamorada de mi novio durante casi tres años me doy cuenta que si no te amas a ti mismo no puedes amar a nadie más.

Cuando pienso en mi pasado, me doy cuenta de que fui tratada de una forma negativa desde el mismo momento en que nací:

 

"¡Qué lástima!", "¿Cómo podrá ser feliz con ese cuerpo?", "Nunca debería haber nacido.".

 

Cuando crecí llegué a perder por completo la confianza en mi misma y llegué a ser incapaz de amar a los demás. Cuando cumplí veinte años me involucré con un grupo de personas con discapacidad que estaban tratando de llevar una vida independiente. Los diez años que siguieron luchamos para tratar los problemas sexuales profundos que había acumulado a través de los años por el desconocimiento de mi misma como un ser sexual desde mi infancia. Casi todas las personas con discapacidad se enfrentan a este problema. Muchos de nosotros desarrollamos marcas en nuestra personalidad [heridas, cicatrices en nuestra personalidad. N del T] porque no haber sido reconocidos como hombres o una mujeres de verdad. Es por esto que llegamos a construir grandes [¿desmedidas?] ilusiones en nuestras mentes sobre el matrimonio y los roles masculinos y femeninos.

Mi discapacidad

Nací con un mal funcionamiento óseo que caracterizado por retraso del crecimiento y la fragilidad de mis huesos. Es una enfermedad muy rara y hasta ahora, ni cura ni tratamiento ha sido descubierto. He tenido más de una veintena de fracturas óseas y subsecuentes cirugías.  Pasé una quinta parte de mi vida en cama vistiendo un molde de yeso hasta el pecho que fue el correspondiente al período de la escuela primaria. Me resulta difícil describir la dureza, tanto en palabras y acciones, de los médicos que me trataron durante todo ese tiempo. Esas experiencias terribles fueron dejando su huella en mí. 
 
Ahora estoy involucrada en "co-orientación", una forma de consejería persona a persona,  una terapia que intenta borrar las emociones bloqueadas reviviendo las situaciones de estrés e intentar de esta forma liberar la energía bloqueada. Soy una firme creyente de este método y muy activa en su difusión a través de Japón. Después de ese período de sesiones, los problemas se enfocan de una manera más clara. Al revivir experiencias pasadas en estas sesiones, quedo asombrada por la cantidad de sufrimiento que viví cuando era joven. Nunca me sentí cómoda con mi cuerpo. Por el contrario, siempre me fue causa de dolor y sufrimiento y por eso me compadecía, negaba y despreciada la mayor parte del tiempo. Nunca he recibido elogios. A pesar de todos los complejos a los que tenía que hacer frente, al llegar a la pubertad y entrar en la adolescencia descubrí mi propio potencial para mantener relaciones sexuales. Y mantenía esas relaciones sexuales no tanto porque me encantara, sino por mi  necesidad de ser aceptada. Durante este tiempo nunca sentí ninguna satisfacción en el amor, pero acepté que este era el único camino abierto para mí. 

Relación con mi primer novio

La relación con mi primer novio (si se puede llamar así) surgió en un terreno inestable, ninguno de nosotros se atrevía a comunicarse verbalmente con el otro. No era tan importante para mí, el hecho de atraerlo Intelectualmente [la trad. literal sería "atraerlo mentalmente" N del T], pero siempre sentía una gran ansiedad si aún con mi pequeño cuerpo deforme podía ser físicamente atractiva para él. Era muy importante para mí sentirme aceptada por él. Por tanto, pasábamos mucho tiempo juntos explorando el erotismo. Era una relación hombre-mujer típica: la mujer como objeto sexual y el hombre juzgándola por su apariencia.El tiempo que pasé con este novio refleja tales hábitos y era muy doloroso para mí.
 
Tenía miedo de pedirle utilizar un método anticonceptivo y decirle que no sentía ninguna satisfacción en nuestras relaciones.  La necesidad de mi cuerpo para ser aceptado era tan intenso, que distorsionaba este acto joven e impulsivo imaginando que era el amor. Hace poco leí un reportaje sobre la prostitución. Se detalla el número de niñas que ejercen la prostitución y que no tienen necesidad económica de hacerlo, pero que habían sido abusado sexualmente cuando eran niñas. Creo que hay mucho de verdad en esto. Pero la dura experiencia allana el camino de una mujer para terminar permitiendo ser tratada como un objeto sexual sin alma. Cuando reflexiono sobre mi primera relación me entristece cómo fui tratada como un mero objeto y que no podía imponerme como la mujer que soy. Fuera de todos mis recuerdos dolorosos, hay una historia de abuso por parte de personal médico que me gustaría compartir ahora. 

A puerta cerrada

Antes de comenzar la escuela primaria, que tenía que hacerme un examen de rayos X. Un radiólogo le pidió a mi madre que me esperase fuera de la habitación. Eso era inusual. Luego me dijo que me acostara en la fría plancha de la máquina de rayos X.  Él tomó mi ropa interior con tal autoridad que no me atreví a protestar. Era inusual y tuve mucho miedo y ansiedad. Entonces él abusó de mí sexualmente usando un palo de metal mientras silbaba y miraba como si estuviera disfrutando. Yo no podía gritar, ni decirle a mi madre después de esta terrible violencia. Este asunto me dejó profundamente traumada.
Este es un gran peligro al que nosotras, las mujeres con con discapacidad tenemos que hacer frente. Por un lado se nos niega e insulta por el hecho de ser mujeres, pero, por otro lado, podemos ser viladas fácilmente. Realmente me gustaría señalar que las personas con discapacidad no debemos dejarnos desanimar por este tipo de situaciones difíciles.  No hay limitación de nuestra capacidad de amar. Podemos incluso alcanzar un mejor, más profundo y honesto de comunicación a través de nuestras discapacidad y aprender a vivir la vida al máximo. Pero, mientras tanto, somos muy dependientes de la sensibilidad y humanidad del personal médico. Realmente para que podamos desenvolvernos de un modo más positivo necesitamos personal médico que sea seguro de si mismo y actúe con madurez. Sinceramente espero más de este tipo de médicos en el futuro. 

Mi matrimonio

Después que me separé de mi joven amante, viví junto a un hombre discapacitado por casi seis años. Esta relación fue el primer paso para aprender a amarme a mí misma. Sin embargo, yo no consideré casarme con él, porque yo no creía que el matrimonio mejoraría el bajo estatus que tenía en la sociedad. Pero por otro lado yo creía dentro de mí que si me casaba con un hombre sano, este sería mi pasaporte a la sociedad normal y disminuiría la discriminación contra mí.

 

En 1983, después de terminar mi curso de seis meses de estudio en los Estados Unidos, me dije: "Esta vida sólo se vive una vez, así que debo vivir como quiero." En ese momento yo tenía un fuerte deseo de casarme y poco después empecé a vivir con un hombre sano. Mi vida con el hombre discapacitado terminó con sus amables palabras: "Usted debe vivir como mejor le parezca." Más tarde me di cuenta lo distinto es en realidad el vivir juntos y el matrimonio son en realidad y su mensaje de despedida vino a mi mente.

La propuesta de matrimonio con el hombre físicamente capacitado fue rechazada violentamente por sus padres y nuestra relación terminó después de ocho meses. Ahora me alegro de que su familia se haya opuesto a nuestro matrimonio. Sin embargo, en ese momento yo estaba tan sorprendida, disgustada, enojada y triste. Empecé a darme cuenta de lo distorsionado que esta el sistema actual del matrimonio con toda su discriminación y falta de humanidad. Tradicionalmente en Japón ser una buena esposa requiere obediencia a la familia del marido. El amor y la esperanza de la pareja llega después. 

 

La capacidad de tener hijos era el mayor activo de la mujerYo no cumplo ninguna de estas expectativas, así que ya estaba completamente descartada por la familia de mi prometido.

Si el sistema de matrimonio depende de la idea de que un hombre y una mujer tienen que tener papeles fijos en la sociedad, es muy difícil para nosotros, las personas con discapacidad ser parte de ese sistema. Incluso si hubiéramos sido capaces de estar casados sin oposición, muy pronto se hubieran dado cuenta que no podríamos tener una relación equilibrada debido a la desigualdad social de los sexos.

Durante los ocho meses que tomó el papel de ama de casa todo el mundo me trató como su esposa a excepción de su familia. Antes de decidir casarnos, el mismo atendía a sus invitados. Así yo fui capaz de mantener mis viejos hábitos. Sin embargo, tras la decisión de casarnos, sentí que yo era responsable de atender a sus clientes y por tanto debía cambiar mi estilo de vida. Incluso al ser llamada por el nombre de él me parecía que destruían el sentido de mi propia identidad. A través de todas estas experiencias me dí cuenta que estoy discriminada no sólo por mi discapacidad, sino también por mi sexo femeninoEn Japón, creemos que el matrimonio es un pasaporte para unirse a la sociedad. Sin embargo, mi deseo de casarme desapareció por completo desde que me di cuenta de lo mucho que nuestra sociedad se basa en la discriminación sexual. Por supuesto, yo no cuestiono el intento de cualquiera para llevar una relación equilibrada entre sí a través de la convivencia, pero en la medida que me recupero de mis dolores, me resulta mejor ver a mi novio sólo tres o cuatro veces por semana.

Me tomó mucho tiempo llegar a la conclusión de que sólo dos pueden decidir cómo se aman. Ahora estamos tratando de vivir con el amor y confianza como hemos ido aprendiendo.

 

Artículo original en inglés en: www.independentliving.org/toolsforpower/tools25.html

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Esta entrada la publique en mi blog antiguo en 10 de noviembre del 2010  antes de mudarme a este sitio, pero sigo actualizando mi blog aquí. Bueno, al grano.

 

En otros asuntos me encuentro participando en el seminario "Veinticinco años de estudios con perspectiva de género en las universidades de la ciudad de México" llevado en la UNAM, haciendo diversas actividades. Para mí ha sido una excelente oportunidad de demostrar mis capacidades y aumentar mi experiencia, además de aprender mucho sobre estudios de género, feminismos y masculinidades.

 

Me ha resultado valiosísima la lectura de Norma Mogrovejo y sus estudios en lesbianología. Al respecto ponderamos que decir lucha de mujeres no es lucha feminista y lucha feminista no es ni mucho menos la que representa a las lesbianas. Es necesaria la critica a los estudios con perspectiva de género en este punto.

 

SOBRE EL LIBRO UN AMOR QUE SE ATREVIÓ A DECIR SU NOMBRE DE NORMA MOGROVEJO

 

Sobre el libro Un amor que se atrevió a decir su nombre, el lenguaje sencillo y el panorama completo (sin llegar a ser demasiado profundo) que muestra es tan enriquecedor y a la vez tan accesible que resulta desastrosa la edición que pudimos revisar. Tan llena de luces esta obra y tanto contraste con las fallas de edición que resulta alarmante el poco esmero invertido por la editorial. Detalles aparte -y el color violeta característico de estas investigaciones- que lo primero que hace caer en cuenta son las fotografías de la portada. No son llamativas por su calidad artística (al contrario) sino por su contexto, un contexto internacional; tanto como una fotografía del XXV aniversario de Stonewall, en New York. Resalta más cuando el libro se refiere justamente al ámbito latinoamericano. Este salto de lo universal a la particularidad de nuestra región es la primera virtud. Y es que ha sido una necesidad de las organizaciones lesbianas que ante la segregación en propia tierra se formen lazos de comunicación y apoyo. Por mencionar alguna situación que hasta se antoja divertida se recuerda que en la Conferencia Mundial del AIM1, aun cuando no habían espacios para tratar temas de lesbianismo, la llegada de lesbianas extranjeras provocó conmoción y, aunque no se tratarían temas relacionados ni por asomo, “el encuentro de lesbianas mexicanas con las extranjeras, fue para Nancy Cárdenas y su grupo casi como un encuentro de dos mundos, ya que la falta de información para relacionarse [...]”. Al respecto leemos:

 

"Yo quería preguntarles cosas ¿Qué hubieran hecho ellas con el problema hombres-mujeres?, porque yo me sentía muy derrotada por no haber vencido este problema. Cuando ellas me dijeron “¿Qué? Nosotras también, los problemas entre hombres y mujeres tienen que seguir existiendo porque tal y tal”. Ay! [sic], cómo descansé, me subió muchísimo la moral. Que en Estados Unidos, en Francia, de todas partes donde vinieron dijeran que el problema era el mismo y no era mi torpeza personal, me alentó mucho, por una parte, y por otra, se provocaban muchas rupturas, ansiedades y mala comunicaciones entre lesbianas. Los roles femenino y masculino eran hasta ese momento muy pesados, tan te sentías ridícula de romper uno de los roles como no rompiéndolos, no hallabas cómo seguir de machina si no creías en eso y cómo aparezco de femenina si se van a burlar de mí o yo me voy a burlar de mí misma y les pregunté: ¿ustedes cómo resuelven eso?” Nos ayudó mucho su respuesta: “A ver, quién tiene la regla?, es la pasiva, ¿de qué humor andas?”. Para nosotras fue escandaloso y maravilloso saber que se podía cambiar así de apetencia, de preferencia dentro de la apetencia ya definida. Entonces quiere decir que ellas no se lo tomaban tan a fondo, que su deformación no era como la nuestra, aunque no lo comprendimos tan bien en ese momento [...] Gracias don Luis Echeverría por habernos traído a esas lesbianas desde tan lejos para que iluminaran nuestras vidas."

 

Lo anterior nos permite hacernos una ligera idea de cómo las lesbianas han quedado marginadas dentro de los movimientos feministas y que es una necesidad identificarse y organizarse en grupos autónomos.

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Pensaba escribir un par reflexiones acerca de la aprehensividad de la realidad y la manera en que nos relacionamos o compremos la individualidad ajena. Estas cuestiones me han quedado prendadas después de leer a Durkheim (Educación y Sociología, 1974) hace algún tiempo, y más cuando por hoy por la mañana que estuve leyendo un texto de Alfred Schutz (en Estudios sobre teoría social) en el cual comienza teorizando acerca de lo arbitrario de los métodos “objetivos” para acercarse a los fenómenos sociales, en particular sobre el método conductista en sus modalidades radicales. (ibíd., p. 2). Es el Otro al cual se refiere en términos sarteanos como el alterego. En su método propone la utilización de tipo ideales, sujetos imaginarios dentro de una realidad acotada producto de la observancia de la realidad, el escenario donde compartimos por una vida nuestra existencia “el tipo ideal personal se refiere simplemente a un Otro o a una pluralidad de Otros, pero no es nunca idéntico a ellos” (ibid., p. 53).Y cuando comienza el autor a enumerar las diferencia de esta metodología que intenta acercase a la comprensión del actor social como un individuo pensante y dotado de conciencia (aunque siendo un actor ingenuo) como un ser imbuido de humanidad y posible compañero en el espacio y tiempo o susceptible de serlo, “pero yo sé de su coexistencia conmigo en el tiempo” (ibíd., p. 50), llama Schultz para ejemplificar el presupuesto conductista a un teórico cuando se refiere a la verificabilidad de la inteligencia del Otro cuando dice: “el conductismo radical se sostiene o cae con el supuesto básico de que no hay ninguna posibilidad de probar la inteligencia del 'semejante'. Es muy probable que este sea un ser humano inteligente, pero se trata de un “dato vago” inverificable (Russell, y, en términos parecidos Carnap)”. (Schutz, p. 17).
Como vimos en esta última parte es -según los conductistas- imposible verificar la subjetividad o interioridad de los sujetos y, en general, de los Otros, entendiendo con esto a los actores de la vida. Como es imposible aún verificar que son seres dotados de inteligencia (intelligentzia) solamente podemos aspirar a hacer valoraciones objetivas (en el campo de lo real entendido como el estadio común de la vida material) por medio de la verificabilidad de las manifestaciones exteriores de los   objetos (sociales en este caso), que es lo que transitoriamente podríamos llamar comportamiento, que es, de hecho, la respuesta aprendida del sujeto hacia los estímulos o condiciones de medio exterior a él.

Ya desde este “exterior a él” nos damos cuenta que existe una oposición entre lo interior a él (su realidad interna, subjetiva, individual), la cual será inaprehensible, para cualquier otro, hallada por decirlo así, en términos antiguos “por debajo de la substancia”, más allá de lo sensual (sensitivo) ya. Es la realidad subjetiva de la que nos habla Jung de la que brota la conciencia y aun lo inconsciente, que nos gobierna y que aun nos posee (Psicología y Religión, 1937) que se vale de los sentidos para aproximarse a la realidad exterior a “él”, lo extraindividual. Este espacio material fuera del individuo al que se refiere como la realidad objetiva, exterior y verificable, contrapuesta a la realidad subjetiva, interior, inverificable (por medio de su interacción con lo objetivo, o sea la conducta), que nos arroja a la perplejidad del aislamiento y la inverificabilidad de la entraña subjetiva humana.
En este sentido la psicología conductista toma lo externo (ajeno, opuesto, extraño) como el campo de la desconocida realidad. Los individuos solamente aparecen como numerales con determinadas y a veces, paradójicas y sorprendentes respuestas a las cuales se debe sopesar con la justa balanza de la norma, cuando no de la tranquilizadora ley. Entonces llegamos a los tranquilizadores preceptos positivistas que tienden a calmar la amenazada conciencia del investigador por medio de la predicción del los efectos del mundo por medio de la estadística, la norma y la ley.

Es tranquilizadora esta postura en tanto se domina y maneja el mundo exterior, se domina en medida proporcional a la eficacia predictiva. Pero en tanto que se refiere a lo social, la ley a la vez que predictiva se vuelve predicativa, las normas y datos en tanto tocan la esfera humana se tornan morales. Estas cuestiones o comportamientos ya contienen algún cariz religioso, pero en lo más profundo de nuestro ser ya se encuentra siempre, como en el mito de la caverna, el presentimiento y el vislumbre de las sombras de lo exterior, mas en este caso no se vislumbran ideas sino humanidad.  


Hoy leí un relato que ya conocía pero el releerlo me trajo también muchos recuerdos. No demasiados. Lo cuento como yo lo recordaba. Alguna vez al maestro Lao Tze llegó un viajero -un peregrino de lejos- en su santuario en las montañas. el peregrino le dijo: Maestro, estoy muy preocupado porque sueño que soy una mariposa que vuela abriendo mis grandes y queridas alas. Entonces el sabio le respondió diciendo: ¿que te hace pensar que tú eres una persona soñando que eres una mariposa? ¿no habéis pensado que eres el sueño de una mariposa, soñando que es un hombre?


Lo que Schutz explica como primer aproximación al estudio de las problemáticas sociales, es que los hombres participan en sociedad como actores y que sin los cuales, en arreglo a sus condiciones históricas, no se podrían desentrañar los motivos que les llevaron a actuar de tal modo. Motivos (causas) y consecuencias (en base a proyectos) de los individuos son aspectos a tener en cuenta en la problemática de las sociedades, de los individuos y los procesos históricos. Más aún cuando la producción de la vida material y el modo en que este ocurre y las estructuras que crean los hombres condicionan la conciencia de sus integrantes (Marx) y del papel que juegan en ella.

Emmanuel M. Alejandro, México 2007

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Emmanuel Muñiz Alejandro

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Es inútil recalcar la inalcanzable posibilidad de desentrañar, exponer y sistematizar un movimiento que son varios movimientos. “El México de 1910 era, como dice Lesley Simpson, ‘muchos Méxicos’”1. Con muchos ángulos, tan variopintos que hasta podrían resultar excluyentes: aun lo armado hace sombra a lo agrario, lo rural descarta lo urbano, lo político todo lo envuelve. La historia todo lo confunde. Aun el periodo que podríamos considerar “revolucionario” exigiría una explicación que desbordaría ineludiblemente el pequeño margen de este riachuelo: ¿Llamaremos “revolucionario” el periodo anterior a la presidencia maderista, es decir al movimiento sostenido sobre el Plan de San Luis el 5 de octubre de 1910? ¿O más bien identificaremos al que siguió a la “decena trágica”? El primer periodo con fuerte sazón político y casi ausente de armas, el segundo armado y caciqueril, tumultuoso y anticonstitucional en algunas manifestaciones; el primero institucional, oficial, amigo de los acuerdos; el segundo, popular y desbordante, traicionero. En todo caso el segundo es la consecuencia necesaria de los pactos y el andar político de los maderistas y a su sombra –reorganizandose y pactando- las huestes porfiristas. Ni que decir que ambas partes, porfiristas y maderistas, tenían un alma conservadora, paridos en la misma cupula de las clases dominantes y prosperas. Hermanos enemigos.

También alucinante me resulta en este momento justificar las dos fuentes en que me he basado para esta brevísima exposición de causas. Más debería ser una historiografía de causas. Con carices distintos: Knight con La Revolución Mexicana… y Ávila Espinosa con el libro Entre el Porfiriato y la Revolución… Si bien, Avila llega a apoyarse en el texto de Knigth en algunos pasajes, realmente se enfoca en la parte de los acuerdos, tratados y concertasesiones de las partes en conflicto durante la primera fase del movimiento revolucionario y el interinato de León de la Barra. El libro esta ampliamente documentado, Knight es basto en referencias diplomáticas y fuentes oficiales, muestra el cariz de la alta política en la transición de camadas políticas, no así de estructuras, era más bien que cambio relevo, era un permitir nuevos actores bajo el mismo guión. Galletas de nuevas figuritas hechas de la misma masa, que en nada era de la popular.

La novedad luego de la firma del Convenio de Ciudad Juárez era que la hegemonía en la conducción estatal, la definición y ejecución de las políticas públicas para cumplir con los objetivos estratégicos del Estado, no serían asumidas por un grupo que hubiera triunfado con claridad en la contienda, sino por un híbrido entre una parte de la clase política porfiriana que sobrevivía y quedaba como garante de los intereses de las clases acomodadas conservadoras y –en una situación inédita y, como todo proceso de definición de una nueva hegemonía, inestable-, un grupo político nuevo en el ejercicio del poder: los dirigentes maderistas representantes de grupos de clases altas y medias excluidos del poder político y, al mismo tiempo –en una tensión interna permanente que expresaba una contradicción no resuelta, una naturaleza dual-, de los sectores populares medios y bajos que habían sido el principal soporte de la insurrección, los cuales no tenían una expresión política propia.2

Este es el enfoque en que se concentra Ávila, quien nos muestra un interinato bajo la dominante pero diplómática permisividad de los Madero. Un cambio de régimen que, más bien que nacional, burocrático y más bien que rural, urbano; en vez de nacional, mejor citadino. Esto a su vez permitió fraguar los proyectos enfocados a hacer patente las necesidades regionales y los proyectos de verdadera escala social. Periodo de formación de la cada vez menos incipiente y mayormente caudillista dirección revolucionaria. Recordar que México eran muchos Méxicos. Muchas realidades que no fueron representadas durante mucho tiempo, grupos que nunca tuvieron un eco y representación efectiva bajo el gobierno de don Porfirio Díaz. Y tal vez nunca. Son aspectos y realidades que Knight llama distintas lealtades: étnicas, regionales, ideológicas, de clase, y clientelares3. Muchos asuntos ni siquiera se mencionaron el tratado de Ciudad Juárez (única ciudad tomada por los maderistas y en contra y sin el consentimiento del propio Madero4), y entonces se descorre el verdadero objetivo: destituir a Díaz. Y ni eso era siquiera necesario, aunque llegara a ser un requisito indispensable en el bautismo presidencial de Madero y sus allegados. En este momento llega la contradicción de la transición pacifica e institucional de la “revolución”; requisito fue llamar a elecciones, a un interinato y disolver el movimiento armado en cuyos hombros Madero realizó sus movimientos políticos. Era su sustento, casi único substrato real5, del económico se encargaba su familia interesada en las funciones públicas; al mismo tiempo que de un plumazo cerraba el expediente popular, en su inmensa mayoría rural, pues ni León de la Barra, ni bajo la presidencia de Madero se practicó una verdadera reforma agraria y, ni cambios en lo concerniente a resolver el problema de la propiedad agraria.

Como puede observarse, la propuesta que comenzó a aplicar el gobierno de León de la Barra y que continuó después Madero para resolver la cuestión agraria era en esencia la misma que habían aplicado los gobiernos liberales de Juárez y de Díaz en el XIX6… La no solución del problema agrario lo único que logró fue que las demandas de tierras por los sectores rurales permanecieran latentes y que el movimiento popular agrario más impaciente y articulado, el zapatismo, rompiera con el gobierno provisional y se rebelara. La siguiente etapa de la revolución no pudo eludir la solución de este problema y tuvo que satisfacerlo con una reforma agraria que tuvieron que hacer los regímenes posrevolucionarios y que fue uno de los mayores logros de una revolución que se fortaleció y radicalizó a partir de la fracasada experiencia maderista.7

El cómo se abrió paso esta generación de políticos y los intereses que representaban y de que forma se integraron a la corte porfiriana sin don Porfirio y de que forma se trató de dar continuidad política a la continuidad económica -próspera en capitales y rica en desigualdades sociales- y de qué forma a nadie satisfizo y a qué sectores decepcionó lo indica la serie de acontecimientos que sucedieron durante su gobierno que realmente semeja un interinato; un experimento de adaptación sin compromiso para el anfitrión. Los sectores porfiristas repuestos y organizados después de una justa en donde su capital, ejército y recursos quedaron inermes y para quienes Madero prometió continuidad y estabilidad, rodearon con el manto huertista su periplo presidencial. Zapata quien era símbolo de las aspiraciones e ideales campesinos de hecho nunca dejó la escena armada. Si bien, es cierto que ni León de La barra era títere maderista, ni Madero títere de la elite, era también cierto que no alcanzó a llevar el compás de la orquesta nacional ni mucho menos a ser su director. Orquestó los cambios y los cambios orquestaron su caída.
Knight se enfoca en gran medida en las esferas provinciales, regionales por naturaleza histórica. Era una realidad abortada de la cientificidad porfiriana, de su positivismo y de su afrancesamiento ciudadano. Era otro aquel México, un México que no estuvo invitado a las fiestas centenarias, y de hecho ni se enteró. Fue un horizonte que tal vez si no antitético del México maderista y porfiriano, si que no fue contemplado de manera protagónica dentro las varias negociaciones entre los representantes del cambio presidencial.

En cambio [la Revolución] en sus orígenes provincianos, desplegó variantes calidoscópicas; con frecuencia parecía más una multitud de revueltas heterogéneas que una revolución, algunas relacionadas con aspiraciones nacionales, la mayoría meramente provincianas, pero todas un reflejo de las condiciones e intereses locales… fueron las raíces locales las que dieron sustento a la revolución.8

Madero representaba un sector de las clases privilegiadas que quedaron al margen de la política de don Porfirio, envejecían fuera del juego nacional y querían salir en la fotografía de la prosperidad y renombre nacional. Eran quienes entendían la transformación y la victoria revolucionaria dentro de un marco institucional, y la prosperidad social como acuerdos y pactos constitucionales. Conquistas sociales dentro del marco jurídico. Todo movimiento cobijado bajo el manto y autorización paternalista del gobierno central, que nunca se alejaba de la frescas pero nada tranquilizante sombra de la elite. Para demostrarlo basta saber que la dominante y próspera industria textil se encontraba amenazada crecientemente por las acciones huelguistas y las demandas de los movimientos obreros que llegaron a frenar casi totalmente la industria nacional en 1912. La burguesía textil, organizada en el Centro Industrial Mexicano de Puebla, decidió ceder ante los reclamos y ofrecieron reducir la jornada de trabajo a diez horas y un aumento salarial del diez por ciento. Fue un acuerdo en que convinieron con el régimen maderista, acuerdo que fue oficialmente ratificado durante una Magna Convención de Industriales en junio de 1912. De mutuo acuerdo entre Madero y la burguesía textil, se acordaron otras inusitadas medidas, como el aumento del pago de horas extra, días de descanso obligatorio, remuneración por limpieza de maquinaria, salario mínimo fijo en $1.25, etc.; “a primera vista, la burguesía textil daba muestras de desprenderse de parte de su viejo ropaje expoliador. Pero ello no ocurriría de manera gratuita y desinteresada. El gobierno de Madero intervendría en forma decisiva otorgando medidas de carácter compensatorio. La fórmula sería bastante original consistente en que mediante decreto… les reduciría el 50% de los impuestos sobre la hilaza y tejidos de algodón a todos los industriales que cumplieron al pie de la letra con los acuerdos de la Magna 9Convención.

Pero el marco legal estaba rebasado. Simplemente, como se dijo, no contemplaba muchas situaciones o grupos sociales y sus particularidades. Esta es la razón por la que echar a los científicos y a Porfirio Díaz del poder en nada les ayudaría. Necesitaban representatividad y comida. Por eso llegó el momento de los caudillos regionales: Villa en el norte, Zapata en el sur, Huerta en la derecha, etc. Si se me permite, la primera camada era de la elite, tenían pedigrí; ahora empezaban a proliferar los “solovinos”, los de manchas, los pulgosos… los que echan tiros dentro de Sanborns, que desgarbadamente se sientan sobre la silla presidencial, que autorizan su película… Al mismo tiempo celosos de la autonomía comunal y regional.

Subraya el hecho de la autonomía, concepto clave para Eric Wolf en la intelección de los procesos de movilización campesina tanto en sus dimensiones económicas como sociales y políticas,7 autonomía de las decisiones acerca de los recursos naturales, como reelaboración innovadora de una secular tradición de resistencia de las clases subalternas a su confiscación y utilización en proyectos productivos ajenos a su lógica de reproducción. Le interesa subrayar el carácter “plebeyo, popular, radical, de tipo tradicional” de su liderazgo, al que vincula con las experiencias de la Independencia y la Reforma en la región, de Morelos, Vicente Guerrero y Juan Álvarez, y también la “violencia de clase, plebeya, de masas, dirigida contra el sistema de dominación local, primero, y regional y nacional, después”.10

Si bien con demagogias, populismos y acarreos, ya fue creándose una conciencia de la nacionalidad mexicana, una conciencia de la pobreza nacional, de la desigualdad, ya no de modo tan regional, localista, sino con una concreta tez nacional, con todas sus contradicciones y sus barroquismos, con su elemental pobreza y su riqueza cultural. Al México que Vasconcelos después quiso educar, al que Carlos Pellicer iba al encuentro en los barrios desconocidos, libro en mano11. Abriendo brecha en una confluente conciencia nacional y una cultura patriotera, que si bien con sus recalcitrantes estereotipos y taimadas afirmaciones fueron entrando en los programas gubernamentales y dentro de las proclamas caudillistas, muchas de las cuales son la demagógica semilla de actuales movimientos pseudosindicalistas, génesis mosaicas de guerrilleros, discursos presidenciales reciclables y la angustiante necesidad de resolver el dilema nacional con sus inherentes diacronismos, anacronismos y antagonismos de la nación de muchos Méxicos.

BIBLIORAFIA

-Ávila, Espinosa, Entre el porfiriato y la Revolución. El gobierno interino de León de la Barra, UNAM, México, 2005.
-Knight, Alan, La Revolución Mexicana. Del Porfiriato al nuevo régimen constitucional, vol. Porfiristas, liberales y campesinos, Grijalbo, México, 1986.
-Hamil, Mark, El lado obscuro de la revolución, Editorial Lucas, Estados Unidos, 1978.
-Mario Ramírez Rancaño, “Los empresarios textiles y la política a principios del siglo XX”, Ceruti, Mario (coord.), De los Borbónes a la Revolución. Ocho ensayos regionales, Comecso,-Gv editores-Universidad de Nuevo León, México, 1986
-Horacio Crespo, “reseñas bibliográficas”, Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México, Escandón Patricia (coord.), CCDL UNAM, México, 2004?
-Krauze, Enrique, Caudillos culturales en la Revolución

Emmanuel Muñiz Alejandro

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¡No más feminicidios!

¿Cuantas de estas mujeres tuvieron discapacidad y quedaron en silencio para siempre?

Advierten que narco recluta a mujeres para violarlas en la Sierra de Chihuahua:


En chihuahua continúan los casos de mujeres inocentes asesinadas a manos del crimen organizado y víctimas de la impunidad por parte de las autoridades estatales.

La presidenta de la asociación Justicia para Nuestras Hijas, Norma Ledezma Ortega, advirtió sobre delitos de género en el estado, pues desde octubre de 2011, ha denunciado que grupos delictivos asentados en la Sierra han creado campos de concentración donde reclutan a mujeres de aquella región para abusar sexualmente de ellas.

De acuerdo con el semanario Proceso, la activista explicó que las oportunidades laborales y estudiantiles en la Sierra son pocas, “llegan los narcos hasta los pueblos por alimentos, las ven en las plazas, en las calles y se las llevan porque ellos están aislados generalmente”.

Ledezma Ortega recordó el homicidio, hace dos semanas, de cuatro mujeres profesionistas en la Sierra Tarahumara y condenó que el caso sea ligado a robo de vehículo.
En chihuahua continúan los casos de mujeres inocentes asesinadas a manos del crimen organizado y víctimas de la impunidad por parte de las autoridades estatales.
http://www.sdpnoticias.com/estados/2012/12/30/advierten-que-narco-recluta-a-mujeres-para-violarlas-en-la-sierra-de-chihuahua?rlabs=4

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La producción artística del siglo XIX -particularmente la primera mitad- conservó muchas particularidades, que hicieron de este periodo uno muy sobresaliente, si no el que más espectacular. En cuanto al tipo de obras realizadas en el ámbito musical e
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Un devotee es una persona que siente una particular atracción por personas con discapacidad, secuelas visibles de quemaduras, enfermedades o amputaciones. Pero aún existen más términos relacionados con las personas que se sienten de algún modo atraíd
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A través del blog de Mitologia de la sexualidad Especial y gracias a Silvina Peirano difundimos la invitación al la charla "Mujeres con diversidad funcional: biografías sexuales (no autorizadas)" que se llevara a cabo en la ciudad de Barcelona el próximo jueves 7 de junio (entrada libre). Los invitamos a asistir y participar. Sigue leyendo para enterarte de toda la información:

Ilustración cedida por Valentina Meli
a quien agradecemos su generosa creatividad!

Resumen:
La propuesta del encuentro es abordar 
los derechos sexuales y reproductivos
 de las mujeres con diversidad funcional; 
desde su propia historia personal y afectiva, 
empoderando deseos y fantasías que propicien
 la salud sexual y emocional
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A cargo de:
Loli Serrano , presidenta de ADISPRAT
Míriam Ballessi, arte-terapeuta.
Silvina Peiranoprofesora de educació especial y
 orientadora en sexualidad y diversidad funcional.
 
ADISPRAT
 
Ciclo:
En el marco del Ciclo: 
"28 de mayo: 
 
 
Entrada libre y gratuita
 
 
Fuente:
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Estudios de género y la discapacidad

Los estudios de género han cobrado relevancia en nuestro mundo contemporáneo. Su importancia epistemológica deviene de un largo proceso histórico que pone en el centro de la historia a los hombres y a las mujeres como constructores de la organización social, es decir, han evidenciado que toda sociedad para producir los bienes sociales y los derechos individuales requiere de acuerdos mínimos e indispensables que se toman en lo cotidiano y que en su conjunto representan las formas culturales que determinan las funciones de las personas para mantener el edifico social. Las discusiones que van delineando la teoría y la metodología propias de los también llamados estudios de las mujeres, determinan la creciente aceptación y la solidez de estos estudios como un campo disciplinar. En estos discursos debe estar completamente integrado la cuestión de las mujeres con discapacidad.

Al considerar como un elemento relevante las relaciones que establecen hombres y mujeres entre sí y los aspectos que derivan de dichas relaciones se van esclareciendo fenómenos específicos como: la violencia contra las mujeres y los varones con diferentes preferencias sexuales; los roles asignados social y culturalmente a cada uno de los sexos; relaciones de poder en espacios públicos y privados para mencionar tan sólo algunos aspectos que el concepto de género nos ha permitido vislumbrar. Las relaciones entre género y mujeres, y género y discapacidad en tanto constructos sociales y categorías de estudio no puede aplazarse por un discurso puramente feminista o de género.

Emmanuel Muñiz Alejandro 

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El volcán Iztaccihuatl es una de las cumbres más altas de México a 5264 metros sobre el nivel del mar. Decidí realizar este ascenso en solitario porque deseo probarme a mi mismo y superar este reto. Mi vista ha disminuido al punto que han puesto en m
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