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Los Aztecas: su peregrinación I

Autor: Jaime Muñiz Xakan.

Para Revista Discover.

Imagen de portada: Página del Código Boturini.

Alrededor del año 576 a. C. se encontraban siete tribus nahuatlácas en una confederación entre las confluencias de los ríos Gila y Colorado en el actual estado de Arizona en Estados Unidos, en donde fundaron Huehuetlapallan (Hueitlapala), lo que es la actual ciudad de Yuma, de ahí migraron hasta la Bahía de San Francisco en el actual estado de California y en la isla de Alcatraz fundaron una ciudad que nombraron como a otras Aztlán. Como dichas tribus eran nómadas, continuaron moviéndose y de ahí llegaron a los lagos del estado de Utah, en donde hacía muchos años habría estado la original ciudad de Aztlán (El famoso barón de Humboldt había concluido también en estos cálculos).

Esas tribus tenían la costumbre de que en cada ciclo migratorio se iría quedando una parte de la población a la que rememoraban como Aztlán, todas estas migraciones seguían el camino que marcaban los vasos lacustres, es decir: seguían el agua, ya sean ríos, lagos, incluso el mar.

Estas peregrinaciones continuaron de esta manera hasta el siglo cuarto de nuestra era (siglo VI d. C.), solo que ahora iniciaron nuevas peregrinaciones con dirección al sur. Estas migraciones en su mayoría fueron protagonizadas por chichimecas que procedían del norte, incluso aún después de la conquista por parte de los españoles continuaron llegando grupos migratorios.

Durante el siglo V de nuestra era varios grupos de estas tribus llegaron a la antigua Huehuetlapallan donde fueron mal recibidos por sus habitantes y al no poder ser derrotados se trasladaron rumbo al sur donde se asentaron entre los afluentes de los ríos Sinaloa y rio Fuerte (en la actual ciudad de Guasave en Sinaloa, México) y en el año 522 fundaron el reino de Tlapallanconco o Tlapallan la Chica.

Este reino Chichimeca se mantuvo dividido desde el principio en siete señoríos, que encabezaban; los señores Chacaltzin, Tlacamihzin, Ceacatzin, Cohuatzin, Mezatzin, Tlapalhuizin y Huitzin, y el sumo sacerdote era Hueman quien representaba el culto a Tezcatlipoca (que significa espejo de humo).

En el año 596 (año uno Pedernal) continúaron su peregrinar y salieron las conocidas  Siete Tribus de Tlapallanconco y siguiendo la costa del Pacífico fundan otros lugares, como Hueyxalan (en Sinaloa) en el año 610, Xalisco  (en Nayarit) en el 618, Chimalhuacán (en Jalisco) en el 622, Tochpan (en Colima) en el 627 y en el 635 Zacatlán (en el Estado de Guerrero, México).

En esa época el imperio Zapoteca era poderoso así que a la llegada de los chichimecas tuvieron varios enfrentamientos, por lo que tuvieron que cambiar de dirección y se alejaron de la costa adentrándose al centro del territorio donde continuaron fundando lugares entre los estados de Guerrero y Oaxaca, Tutzapán, Tilanconco y tepetla en el año 650.

Es importante recordar que de la relación entre los zapotecas y chichimecas surgió una nueva cultura, la mixteca, la que posteriormente se extendería por los estados de Puebla y Tlaxcala.

También dentro de la evolución religiosa se hace ver que en la época de Tlapallancoco se rendía culto al Tezcatlipoca rojo, mientras que ya en Tilanconco ya se rendía culto al Tezcatlipoca negro.

De esta manera continuaron su peregrinar y en el año 758 fundaron Mazatepec en las llanuras cercanas a Cuernavaca en Morelos, continuando pasan cerca del lago del Anáhuac por el lado occidental para evitar los dominios del imperio Nonoalco-chichimeca de Cuauhtitlán y se establecen el Tollanzingo en el año 801 en donde final Tollan (hoy Tula, Hidalgo en el año 830 tras haber logrado su hegemonía sobre los nonoalcas).

El jefe chichimeca Mixcoatl-Totepeu (Serpiente de Nube) fue quien los dirigió en las batallas contra los nonoalcas hasta que triunfaron, pero decidieron no establecerse en el territorio conquistado, sino que decidieron encaminarse hacia el Valle de México para realizar nuevas conquistas.

El jefe Hueman aconsejó se pidiera a Icuauhtzin, que era jefe de otra tribu chichimeca vecina que recientemente había llegado del norte y que eran muy aguerridos, a que uno de sus hijos reinara en Tollan. De este modo, su hijo Chalchiutlanetzin gobernó durante 52 años, creando de esta manera la costumbre que siempre al frente del reino debería gobernar un jefe guerrero y un jefe sacerdotal.

Imagen: Página del Código Boturini.

Después de esto el jefe Mixcoatl dio inicio su vida sacerdotal y se trasladó a la laguna de Mexticacán (donde se oye el prefijo Mexi) en las costas de Nayarit. Esto dio probablemente el inicio del periodo del Quinto Sol, que fue a la salida de la isla de Aztatatlán en la Laguna de Mexticacán, en el año Ce Técpatl (año Uno pedernal) 856, según la Leyenda de los Soles que se encuentra en el Códice Chimalpopoca.

Los años de los primeros Cuatro Soles rituales duraron 676 años el primero, 364 el segundo, 312 el tercero y 676 el cuarto, lo que da un total de 2028 años que restados al año Ce Técpatl 856 da el año 1172 a. C. que es el año en que saldrían de la mítica ciudad de Aztlán.

Regresando al año 856 los chichimecas pasan por Chiametlán (lugar de magueyes), representado por el acocote Pliastli (calabazo que se utiliza para succionar el aguamiel del maguey), después llegan a Teocuhuacán (Culiacán), donde Chimalma dio a luz a un niño, en el que debía encarnar el dios Mexi y que recibe por nombre Huitzilopochtli (Colibrí siniestro o Colibrí hechicero del sur)

A continuación llegan a Chicomostoc en quemada Zacatecas, donde los esperan las otras legendarias siete tribus chichimecas, Matlazinca, Tepaneca, Mallinalca, Acolhua, Xochimilca, Chalca y Tlahuica a las que posteriormente se les unieron otras tribus chichimecas la Tlaxcalteca y Huexotzinga.

Ya como sumo sacerdote Huitzilopochtli ordena que las tribus se separen y sigan por separado su camino, por lo que cada una llegaron por separado a establecerse en el Valle de México y sus alrededores durante el siglo X.

Por su parte antes de salir de Chicomostoc, Huitzilopochtli dice a su tribu que a partir de ese momento ya no se llamarán Aztecas (como eran conocidos) sino Mexicas, también les ordena que siempre deberán contar con cuatro sacerdotes ministros a los que llamarán Teotlamacatzin, así que los cuatro primeros, Tezacohuatl, (quien cargaba al niño Huitzilopochtli, Cuauhcoatl, Apanecatl y Chimalma -su madre-). Estos sacerdotes siempre cargaban objetos sagrados: plumas preciosas, espejos de pirita, cuchillos de obsidiana, tizatl (pintura), flores y banderas de papel.

Así es como pasan por el valle de Atemajac.  En este lugar se quedaron establecidos los peregrinos de mayor edad, cuyos descendientes posteriormente se mezclarían con las tribus cazcanes (caxcanes), quienes se enfrentaron a los españoles durante la fundación de Guadalajara.

Siguiendo las fuentes de agua (lagos y lagunas) los mexicas llegaron a la laguna de Chapala, y cada que encontraban un islote en alguna laguna se emocionaban ya que rememoraban la señal prometida que sería el lugar donde finalizarían por fin su peregrinar y ahí establecer su ciudad si encontraban un águila devorando una serpiente.

Autor: Jaime Muñiz Xakan.

Para Revista Discover.

 

Continua con la segunda parte: Los Aztecas: su peregrinación II

Fuentes:

Tibón, Gutierrez, Historia del nombre y de la fundación de México, México, Fondo de Cultura Económica, 2017.

Buelna, Eustaquio, Peregrinación de los aztecas, y nombres geográficos indígenas de Sinaloa; La Atlántida y la Última Tule, México, Siglo XXI, 1991.

Acosta, Jorge, Esplendor del México antiguo, México, Editorial del Valle de México, 1988.

Bonila, Manuel, De Atlatlán a México: peregrinación de los nahoas, México, Universidad Autónoma de Sinaloa, Instituto de Investigaciones de Ciencias y Humanidades, 1980.

Lockharrt, James, Los nahuas después de la conquista: historia social y cultural de los indios del México central, del siglo XVI al XVIII, México, Fondo de Cultura Economica, 1999.

Los Aztecas: su peregrinación II

Sobre el autor: Estudió en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Premiado del CONACYT a la innovación científica juvenil. Militar retirado de la Armada de México. Actualmente se dedica al estudio de las aplicaciones tecnológicas y las innovaciones en la vida diaria y la historia de la humanidad.