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Existe una opinión generalizada en la sociedad, compartida también por los profesionales de la educación, sobre el papel relevante de la familia y su influencia en la evolución y desarrollo de los miembros que la componen. Aunque esto esté aceptado de manera global, se pone cada vez más de manifiesto la necesidad de un nuevo replanteamiento en las propias familias de esa función esencial e insustituible en la educación de los hijos.

La familia es el primer contexto socializador por excelencia, el primer entorno natural en donde los miembros que la forman evolucionan y se desarrollan a nivel afectivo, físico, intelectual y social, según modelos vivenciados e interiorizado. Las experiencias que se adquieren en la primera infancia, de cualquier tipo, y los vínculos de apego que se dan en ella van a estar determinadas por el propio entorno familiar generador de las mismas. Es la familia quien introduce a los hijos en el mundo de las personas y de los objetos y las relaciones que se establecen entre sus miembros van a ser en gran medida modelo de comportamiento con los demás, al igual que lo va a ser la forma de afrontar los conflictos que se generan en el medio familiar.


La familia deberá ofrecer oportunidades suficientes para desarrollar aquellas habilidades y competencias personales y sociales que permitan a sus miembros crecer con seguridad y autonomía, siendo capaces de relacionarse y de actuar satisfactoriamente en el ámbito social. De ello se desprende también el decisivo papel que adquieren los adultos cercanos familiares en la educación de los niños, aunque sin olvidar que otras instituciones y medios intervienen igualmente en la educación de las personas.
El nacimiento de un hijo con discapacidad supone un shock dentro de la familia. El hecho se percibe como algo inesperado, extraño y raro, que rompe las expectativas sobre el hijo deseado. Durante toda la etapa anterior al nacimiento, en la fase del embarazo, lo normal que es los futuros padres tengan sus fantasías sobre el hijo; imágenes físicas y características del nuevo ser que se incorporará al núcleo familiar. A lo largo de los nueve meses (y en ocasiones, antes ya) esas expectativas se han ido alimentando esperando con ansia el momento del nacimiento. La pérdida de expectativas y el desencanto ante la evidencia de la discapacidad (o su posibilidad), en un primer momento va a ser demoledor; es como si el futuro de la familia se hubiera detenido ante la amenaza. La comunicación del diagnóstico de la discapacidad, la inesperada noticia, produce un gran impacto en todo el núcleo familiar; la respuesta y reacción de la familia cercana a los dos progenitores, abuelos y hermanos va a contribuir a acentuar o atenuar la vivencia de la amenaza que se cierne sobre su entorno. La confusión y los sentimientos de aceptación, rechazo y culpabilidad se mezclan de manera incesante, surgiendo constantemente las preguntas de los por qués “La deficiencia física y /o psíquica debida a lesión orgánica es un dato extraño al sistema familiar, soportado como una agresión del destino y por lo tanto acompañado de intensos sentimientos de rechazo o rebelión. Esta percepción es rápidamente asumida como propia por el disminuido, que se encuentra viviendo así como indeseable una parte de sí mismo” (Sorrentino, 1990:16).


EL NIÑO SORDO Y LOS PADRES

Información para padres (posibles riesgos de audición).
Si su hijo ha pasado por alguna de estas situaciones, el riesgo de que tenga algún problema auditivo es mayor: Observaciones recomendadas por edades
De 0 a 1 año
· Si es un niño demasiado tranquilo al que no sorprenden los ruidos fuertes.
· Si no gira la cabeza hacia sonidos familiares.
· Si no comprende palabras familiares.
· Si no juega con sus vocalizaciones imitando a las del adulto.

De 1 a 2 años
· Si no comprende órdenes sencillas.
· Si no conoce su nombre.
· Si no identifica las partes del cuerpo.
· Si no hace frases de dos palabras.
· Si no presta atención a los CUENTOS. De 2 a 3 años
· Si no se le entienden las palabras que dice.
· Si no repite frases.
· Si no contesta a preguntas sencillas. En la primera escolarización (de 3 a 5 años) · Si no sabe contar lo que pasa.
· Si no es capaz de mantener una conversación sencilla.
· Si no conversa con otros niños.
· Si no manifiesta un lenguaje maduro y sólo le entiende su familia.
En general
· Si el niño no tiene lenguaje, éste cesa, o evoluciona lentamente para su edad.

· Si es excesivamente distraído o retrasado en sus aprendizajes escolares.

· Si padece fuertes catarros, otitis o alergias.

Importancia de la prótesis auditiva

La correcta adaptación de la prótesis y su uso continuado posibilitara el aprovechamiento de los restos auditivos que, con mucha probabilidad, conserva el niño deficiente auditivo. Una vez confirmado el diagnóstico de la pérdida auditiva, con la prescripción del médico otorrinolaringólogo, se debe realizar cuanto antes la adaptación de prótesis. Actualmente, existen dos tipos de prótesis auditivas: audífonos e implantes cocleares.


Consejos para padres:

· Acudir a audioprotesistas con titulación acreditada, que adapten audífonos homologados, y con amplia experiencia en población infantil, y a centros hospitalarios con Programas de Implantes que cuenten con el equipo interdisciplinar necesario para llevarlos a cabo.

Tener en cuenta que el niño tendrá que aprender a oír a través de sus prótesis.

· Otorgarle cierto tiempo al niño hasta que él encuentre ventajoso el uso cotidiano de la prótesis.

· Adoptar toda la familia y el entorno una actitud positiva para que el niño acepte sus prótesis auditivas.

· La condición de PADRES les confiere el DERECHO a ser informados, orientados y apoyados con los medios externos que en cada momento sean necesarios, así como la responsabilidad de velar por la educación y la salud de su hijo, y de tomar las decisiones que favorezcan su formación y su crecimiento en un positivo clima familiar.

· Desde el momento en que sospeche que el niño puede tener problemas auditivos, debe contactarse con los distintos profesionales y, en estrecha colaboración con ellos, emprender una tarea común.

· No olvidar que su papel como padre, irremplazable en toda tarea educativa con los hijos, adquiere ahora una importancia singular.

Estilos de respuestas disfuncionales de la familia del niño con deficiencia auditiva

Es bien conocida la relación madre-hijo en los primeros tiempos de vida de los niños. Basándonos en este binomio, en el caso de un niño sordo, éste tiene una serie de limitaciones determinadas por su sordera. Consecuentemente presenta la necesidad de tener constantemente a su lado una persona que le brinde una decodificación permanente de los sucesos de la realidad que lo rodea. El niño deficiente auditivo tiene una autoestima muy baja, falta de valía, lo que lo hace depender del afuera, en una búsqueda continua de signos de amor, reconocimiento, aprobación, elogios, valoración. La madre es quien, en mayor medida, soporta estas demandas, tal vez porque el niño siente que es ella quien tiene una deuda mayor con él por "haberlo hecho" distinto. También porque es la madre quien está más presente en la vida del niño. (Blanca Núñez, 1991). La familia del niño sordo suele tener distintos estilos de respuestas disfuncionales frente a la discapacidad del pequeño. A saber:

Estilos de respuestas disfuncionales de la familia del niño con deficiencia auditiva

Es bien conocida la relación madre-hijo en los primeros tiempos de vida de los niños. Basándonos en este binomio, en el caso de un niño sordo, éste tiene una serie de limitaciones determinadas por su sordera. Consecuentemente presenta la necesidad de tener constantemente a su lado una persona que le brinde una decodificación permanente de los sucesos de la realidad que lo rodea. El niño deficiente auditivo tiene una autoestima muy baja, falta de valía, lo que lo hace depender del afuera, en una búsqueda continua de signos de amor, reconocimiento, aprobación, elogios, valoración. La madre es quien, en mayor medida, soporta estas demandas, tal vez porque el niño siente que es ella quien tiene una deuda mayor con él por "haberlo hecho" distinto. También porque es la madre quien está más presente en la vida del niño. (Blanca Núñez, 1991). La familia del niño sordo suele tener distintos estilos de respuestas disfuncionales frente a la discapacidad del pequeño. A saber:

1. Reorganización del grupo alrededor del niño con el problema, quien ocupa el lugar central en el interjuego de los vínculos familiares.

2. Reorganización de la familia desconociendo el déficit, manteniéndose, en lo posible, y tomando una actitud de segregación del miembro discapacitado.

3. Reorganización grupal mediante la delegación del niño discapacitado a un solo miembro del grupo familiar, usualmente la madre. Los hermanos aparecen: a). Cargando con gran peso de la situación creada por la discapacidad del hermano. b). Ocupando un lugar periférico con cierto abandono y descuido de ellos. c). Sobreprotegidos, mantenidos al margen de la situación.

4. Disfuncionalidad en el subsistema fraterno:

5. Disfuncionalidad en el vínculo de la familia como grupo con el" medio externo".

Los padres hacen una búsqueda de colegio

*Algunos aspectos a tener en cuenta Como cualquier otra familia, al buscar un colegio para sus hijos deben pensar en las características que se adecuan mejor a sus valores y a la forma de concebir la educación. Así deberán preguntar SI:

¿Quieren una educación laica o religiosa?
¿Quieren una educación mixta o no?
¿Quieren un centro educativo que esté próximo a la casa o no?

Después de hacerse estas preguntas y responder a ellas, al igual que los padres de niños oyentes, se darán cuenta de que encontrar un centro que se adecue a lo que se desea es una tarea bastante complicada. Complicación que aumenta cuando además se tienen en cuenta otros aspectos que pueden ser beneficiosos para la integración escolar de su hijo con deficiencia auditiva, tales como:

El tamaño del colegio. La experiencia nos dice que es más fácil el seguimiento y la colaboración en un colegio de tamaño medio o pequeño.
El número de niños por aula. Cuanto menor sea el número de alumnos por profesor, mayor atención individualizada recibe cada uno de ellos.
La biblioteca y como se integra el uso de la misma en la jornada escolar. Está información nos proporciona una idea clara de la importancia que el centro concede a la lectura, más allá de ser un objetivo o un instrumento de aprendizaje.
Las actividades extraescolares que se ofertan deben favorecer la relación de su hijo con sus compañeros en situación de igualdad.

Llegados a este punto, es el momento de preguntarse lo más importante: ¿Está dispuesto el colegio a aceptar a mi hijo con deficiencia auditiva? Es importante que, antes de responder a esta pregunta, el posible colegio sepa que ustedes:

Van a colaborar regularmente con los profesores en su tarea educativa.Están dispuestos a dar a su hijo el apoyo extraescolar que precise. Y los profesionales externos que atienden a su hijo están dispuestos a establecer un programa de trabajo que facilite la integración escolar y social del niño.

Si a pesar de su compromiso, la respuesta es negativa o incierta, si dudan sobre la disposición del centro para asumir el reto de la educación de su hijo con problemas auditivos, ¡olvídense!, ese centro no es el que Vds. desean y el que el niño necesita. Es fundamental que la dirección del colegio asuma la responsabilidad de educar a su hijo pues, de alguna forma, su actitud va a garantizar la colaboración del profesorado. Aún habiendo aceptado a su hijo en el colegio, no siempre se puede dar por supuesta su colaboración. Infórmense y conozcan su disposición para:

Introducir cambios en la formación de grupos.
Utilizar aparatos auxiliares o incorporar cualesquier otra medida que sea necesaria para facilitar el acceso del niño al currículum.
Mantener reuniones periódicas con Vds. La periodicidad de las mismas dependerá tanto de las necesidades de su hijo como de las de los tutores, profesores o logopeda

La familia y las asociaciones

Porque, asociadas, las familias pueden enfrentarse mejor a la discapacidad auditiva de sus hijos, asegurándoles una mayor calidad de vida y favoreciendo su integración personal y social.

¿Por qué la Intervención Familiar?

Porque es dentro de la familia donde se establece el desarrollo comunicativo y de adquisición del lenguaje del niño. Porque de esta primera etapa depende la consecución futura de una vida plena y autónoma. Porque, ante esta circunstancia, la familia requiere una adecuada orientación especializada

Objetivos de la Intervención Familiar

Mejorar la calidad de la atención educativa, la orientación y el apoyo a los discapacitados auditivos y a sus familias.
Diseñar y elaborar estrategias de intervención familiar e instrumentos prácticos para el trabajo con las familias.
Extender la red de Atención temprana, ya creada, con participación de los distintos ámbitos administrativos y profesionales implicados.

Ofrecen:

Atención y apoyo dispensado por profesionales específicamente preparados para el trabajo con las familias.
Programa de autoayuda: Asistencia Padre a Padre conducido por Padres-Guía formados para la acogida, la orientación y la transmisión de experiencias motivadoras a otras familias.
Escuela de padres y materiales para la información, la orientación y la formación: Guías de Recursos, Dossier de Lecturas y Bibliografía.
Gestión de demandas individuales de las familias: necesidades sanitarias, educativas y sociales.
Asociación de Padres como punto de encuentro de las familias y como espacio solidario para el trabajo, la reflexión y el análisis, junto a profesionales, de las posibles respuestas a las necesidades de los discapacitados auditivos y de sus familias.
Red de información, orientación, formación y apoyo, a través de la cual conseguir una oferta cualificada de asistencia a los discapacitados auditivos y a sus familias, dentro de su mismo entorno.

Fuente: http://auditiva.wikispaces.com/LA+FAMILIA+Y+LA+DEFICIENCIA

Somos un grupo de estudiantes de universidad y somos fanáticos de la ciencia y la tecnología. Nos gusta difundir estos temas y hacer llegar la ciencia a todo el mundo.